Por Sebastián Tafuro (@tafurel)
En el juego de la doble pantalla, debo confesar que prioricé Uruguay y España. En un rol secundario, aunque internamente sospechaba que ahí estaba el rival de dieciseisavos, quedó el encuentro entre Cabo Verde y Arabia Saudita.
No fue una noche ni de aciertos ni de errores. No hubo mucho en el duelo de los dos equipos principales que tenía el grupo y hubo aún menos en el otro. Pero las consecuencias de paupérrimos (mucho más que) 90 minutos por cita son más que significativas.
Empiezo por el final. La Selección Argentina, que mañana estará jugando su último duelo de la fase de grupos ante Jordania, enfrentará el viernes 3 de julio a las 19 horas a la Selección de Cabo Verde.
Sé que lo querés leer de nuevo, pero es la posta. Los africanos, absolutos debutantes en esta Copa, empataron sus 3 encuentros y lograron el 2do puesto de la zona. Resistieron contra España, aprovecharon los horrores defensivos de Uruguay y hoy, con otro punto más, lograron lo impensado cuando llegaron a Estados Unidos.
Lo de los caboverdianos es un impacto puntual pero refleja algo más potente. África, el continente que siempre amagó con dar el golpe, está entre nosotros como un colectivo dispuesto a darle batalla a los colosos continentales de Europa y América.

De los 10 seleccionados que arribaron al Mundial, 6 pasaron de fase (Marruecos, Costa de Marfil, Sudáfrica, Ghana, Egipto y la mencionada Cabo Verde), 3 tienen chances significativas (Senegal, Argelia y Congo) y hay sólo un eliminado, Túnez.
El equipo de Scaloni, como siempre, sabe que no debe confiarse aunque ese rival -hoy en el puesto 64 del ranking FIFA- y el cuadro que se vislumbra inviten a soñar de modos desmedidos. Respetar los rangos no es un mensaje para sobrar a nadie, es una invitación a saber quiénes somos sin soberbia ni canchereo.
Uruguay y Bielsa ameritan crónica aparte. Lo único que voy a decir es que era impensable que La Celeste hoy saliera a flote en el marco de semejante crisis interna (sea más o menos cierto todo lo que se dijo en estos últimos días).
Aún así, la versión contra España fue lo suficientemente digna para pensar que la derrota fue injusta. Igual era pan para hoy y hambre para mañana. No podía llegar demasiado lejos un plantel con escaso convencimiento, con jugadores que se creen mucho más de lo que son y un técnico -por aquí valorado- que se quedó sin prédica entre sus dirigidos.
Lo del equipo de De La Fuente es de bajo vuelo hasta el momento. Pero le alcanzó, tendrá un cruce accesible en la siguiente fase y quizás sea una forma de andar: de menor a mayor, como quien sabe que faltan muchos más pasos. Curioso revival del 2010. Un conjunto que llegaba con ínfulas ofensivas se jacta de tener valla invicta. Cualquier parecido con aquella gesta es pura coincidencia.
Por la tarde se vivió un festival de goles. Noruega sabía que iba a perder con Francia con titulares y les regaló esa derrota a los suplentes. ¿Quisieron ser segundos? Esas especulaciones nunca salen bien y Costa de Marfil se agazapa para dar otro zarpazo.
Los de Deschamps, pura joda de la mano de Dembelé. ¿Habrá duelo contra Alemania en octavos? Primero Suecia, pero como neutrales nos entusiasma ese horizonte. Senegal vapuleó a Irak y espera. Cinco pepas para un equipo del que esperaba algo más, a pesar de no ligar en la composición del grupo, y que me agradaría seguir viendo en la Copa.
Empieza a definirse todo el cuadro de dieciseisavos, el momento en el que empieza el Mundial que más nos gusta, el de los mata-mata y las definiciones en las cuales seguís o te volvés a casa. Algunos terceros todavía hacen cuentas y entre esta madrugada y la de mañana estará todo cerrado. La fiebre puede romper el termómetro.
Terminaré en el principio. ¿Sabías que hace exactamente 10 años Messi sentía que no se le podía dar y renunciaba a la Selección tras perder con Chile una segunda final de Copa América consecutiva? El paso del tiempo puede ser cruel, pero también dar todas las revanchas habidas y por haber. El 10 decidió volver y aquí estamos. Con la ilusión que nos condena a flor de piel.
