Por Sebastián Pujol (@seba_del83)
Por primera vez en los noventa y seis años de historia de los mundiales comenzó una serie de dieciseisavos de final. No es el mejor de los debuts para esta nueva instancia de eliminación directa: en un partido que no despertó grandes emociones, Canadá y Sudáfrica no se sacaron diferencia hasta el tiempo de descuento.
Pasó Canadá y en octavos la tiene difícil. Se cruza con el ganador de Países Bajos vs Marruecos. Veníamos malacostumbrados y hoy sentimos que nos faltaba algo. En estas Crónicas desde el living estuvimos comentando varios partidos por día y, para colmo, con muchos goles.
Hasta ahora, el Mundial 2026 viene siendo el de los récords: de recaudación, de público en los estadios y de audiencia, sin contar las marcas individuales, los cuales estamos disfrutando los argentinos gracias a nuestro número diez. Si bien no es el Mundial con mayor promedio de gol -la marca más alta la tiene Suecia 1954 con 5.4 por partido-, ostenta un considerable 3.13 tantos por partido, alto en comparación con los de las últimas décadas.
Pero hay un récord que ya estaba prestablecido, y es el de la cantidad de selecciones participantes. Este hecho contribuyó sin dudas a la cantidad de goles convertidos. La inclusión de nuevos cupos generó algunos encuentros desparejos y varias goleadas.
La cantidad de selecciones por Mundial casi no se modificó en las primeras copas. Todo empezó con 13 equipos en Uruguay 1930 y osciló entre 13 y 16 hasta España ´82. Recién en 1986 comenzó a tener el formato que ostentó hasta el Mundial de Qatar, con una fase de grupos y una de eliminación con octavos, cuartos, semi y final. En Francia ´98 el número se llevó a 32, que fue el definitivo hasta que empezó a rodar la pelota en México, Estados Unidos y Canadá.
Llegamos a dieciseisavos sin demasiadas sorpresas. Todos esperábamos algo más de Uruguay pero Cabo Verde aprovechó el mal desempeño de los charrúas y se metió entre los dos primeros de su grupo. Muchos intuíamos que Japón y Marruecos podían reafirmar la seriedad de sus proyectos y no nos equivocamos.
El paso firme, por momentos arrollador, de Estados Unidos y de México puede haberse salido de lo esperado. Por su parte, los equipos asiáticos y los africanos siguen ganando protagonismo, aunque a esta altura ya no debería sorprender a nadie. Es una tendencia que vino para quedarse.
Nadie sabe que le depara el destino a la competición deportiva más hermosa del planeta. ¿Seguirá aumentando la cantidad de selecciones? ¿Occidente comenzará a perder terreno? ¿Las nuevas potencias de este mundo multipolar, como China e India, se involucrarán con mayor seriedad en las Copas del Mundo y comenzarán a pisar fuerte en lo deportivo y en lo económico?
No lo podemos saber. Lo que se puede predecir al día de hoy es que nos esperan muchos días de buen futbol. ¡A disfrutar que solo hay Mundial cada cuatro años!
