Por Gonzalo Arrese (@gon_ruso)
Mientras todo el mundo del fútbol hablaba anoche sobre la temprana eliminación de Uruguay en el Mundial y la sorpresa de que Cabo Verde será rival de Argentina en los 16vos, se jugaban dos partidos que definían el grupo G y uno tuvo un final muy emocionante e histórico. Egipto – Irán fue emocionante porque cerca del cierre del partido le anularon un gol a Irán, e histórico porque los africanos pasaron por primera vez de fase de grupos gracias al 1-1 final.
“Que bronca, lo grité porque acertaba pleno en el prode y se lo anularon”, me escribió un amigo casi a las 2 de la madrugada de Argentina. La verdad es que no estuvo tan equivocado en su pronóstico, porque si bien Egipto llegó puntera del grupo a esta última jornada, Irán había dejado buenas sensaciones con dos empates y si vamos a lo sucedido en el partido de hoy, hay que decir que también erraron un penal.
El resultado los dejó en el 3er lugar del grupo debajo de Bélgica -que le ganó 5 a 1 a Nueva Zelanda en simultáneo- y el propio Egipto, y también a la espera de otros partido para ver si pueden meterse como unos de los ocho mejores 3ros.
Es una oportunidad histórica para el conjunto iraní, ya que en ninguna de sus anteriores 6 participaciones en mundiales logró pasar la fase de grupos. Esta edición fue la primera en la que logró terminarlo de forma invicta.

En Rusia 2018, su mejor participación hasta ahora, estuvo a un gol de clasificar pero terminó 3ro con cuatro puntos. Claro, en ese entonces no clasificaban los mejores terceros y no le alcanzó con ganarles a Marruecos, perder por la mínima con España y empatar con la Portugal de Cristiano Ronaldo (cuando el arquero Alireza Beiranvand le atajó un penal a CR7).
A todo lo mencionado anteriormente y ya saliendo de lo estrictamente futbolístico, hay que decir también que este Mundial para Irán no es uno más y eso es por el lugar en el que se lleva a cabo, o mejor dicho por uno de sus anfitriones como es Estados Unidos. Es de público conocimiento que EEUU e Irán se encuentran en conflicto bélico y político, que viene de hace largo tiempo y que ahora se incrementó, lo que llevó a iraníes a sufrir y sentir mucha hostilidad durante este mundial.
Desde un primer momento y en la previa a la Copa del Mundo se habló de que Irán era baja, que no le iban a permitir ingresar a EEUU. Luego la FIFA decidió que México sea su sede para la concentración a pesar de que todos los partidos debía jugarlos en tierras norteamericanas y que para eso debía cruzar la frontera en cada oportunidad, lo que le generó un mayor desgaste y por consiguiente menos horas de descanso. Ventajas que una selección como Irán no puede dar.
En este contexto adverso para los iraníes se pudo ver una selección que estuvo a la altura y que a pesar de todas las dificultades pisó fuerte en tierras enemigas. Tampoco se dejaron intimidar. Su capitán Mehdi Taremi fue muy crítico con Estados Unidos: “Tenemos que luchar contra absolutamente todo. No podemos quedarnos en el país, viajamos y nos sometemos a controles migratorios cada vez que queremos jugar. Ahora no podemos quedarnos en Seattle y tenemos que volver a Tijuana”, dijo pos partido.
También fue muy duro contra la FIFA. “¿Quién debería solucionar este problema por nosotros? ¿La FIFA? ¿EE.UU.? ¡No sé! Díganme un nombre. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, vino a nuestro vestuario después del primer partido contra Nueva Zelanda y dijo que iba a resolver todos los problemas, pero en realidad la FIFA no hizo nada”, declaración que seguramente tenga sus consecuencias. Tanto Taremi como Irán están dispuestos a asumirlas.
Todavía es incierto el futuro de los iraníes en el mundial y habrá que esperar hasta que termine Argelia vs Austria. Ya se completaron hoy los del grupo L, con las victorias de Inglaterra 2 a 0 a Panamá y Croacia 2 a 1 a Ghana. Todavía resta saber los del grupo K, con Colombia vs Portugal y Congo vs Uzbekistán. Mientras tanto lo que podemos afirmar es que pase lo que pase, Irán jugó este Mundial de pie y no de rodillas.
