Por Guido Ramos Cattólico (@julioarguelles_)
Hubo una mejoría en Portugal ante Uzbekistán, un rival de los más accesibles de la copa. El técnico, Roberto Martínez hizo algo bastante lógico: sacó al que peor jugó el partido anterior (Bernardo Silva) y puso uno que pedía titularidad a gritos y que podría traer nuevas soluciones a los problemas del equipo (Joao Félix).
Pedro Neto volvió a anclarse en la banda para dar amplitud, pero esta vez por la derecha, combinando mejor con Joao Cancelo que se corta hacia dentro. Joao Félix no es un wing izquierdo, es más un mediapunta que opera cerca de Cristiano dejándole la raya a Nuno Mendes. Aún con muchas falencias que el rival supo disimular, el planteo de Portugal fue superior al que le vimos hace una semana.
Cristiano consiguió satisfacer sus necesidades. Consiguió lo que más ansía en el mundo. ¿Ganar el partido? ¿Asegurar la presencia de Portugal en la segunda fase? No exactamente. Lo que consiguió fueron records.
Primeramente, podemos nombrar el de ser el único jugador en meter goles en seis copas del mundo consecutivas, porque los viene haciendo desde 2006 (recordemos que Messi no sumó en 2010). Con su segundo gol se convirtió en el máximo goleador portugués de la historia del mundial, desbancando a Eusebio. Claro que necesitó cinco copas más para lograrlo, Eusebio solo jugó la del ’66. Y se convirtió al mismo tiempo en el jugador más viejo en hacer un doblete en una copa del mundo, a sus 41 años.

La carroza y la calabaza
Lo dije hace una semana y lo vuelvo a decir hoy: lo de Inglaterra es la indigencia futbolística, solo que ahora me avala el resultado. Menciono al resultado porque el juego me avaló siempre. Los ingleses lo tienen a Harry, que es un mega crack. Lo lógico hubiera sido reunirlo en la cancha con otros cracks (menores) como Palmer y Foden. Pero no, sucede que se quedaron en sus casas y de titulares andan unos pibes que se caracterizan por presionar, repetir esfuerzos y otros cuentos del estilo.
Hoy Ghana (recordemos que vienen de jugar uno de los peores partidos de la Copa, sino el peor, el cual ganaron en la última jugada) hizo un planteo lógico. Le puso dos líneas de cuatro allá atrás y le regaló la pelota.
Así, con la posesión y frente a un mar de gente se vio una pobreza inglesa que no se mostraba desde Oliver Twist… En fin. Lo peor (o mejor) de todo este asunto es ver cómo los ingleses discuten si el que debe jugar es tal caballo o tal otro cuando a los buenos los dejaron irse de vacaciones. Y así es como la mágica carroza de repente volvió a ser una calabaza.
La táctica infalible
No es la 4-4-2 ni la pelota parada. Se trata de un poder más allá de lo humano y que invoca la religión akan, una religión tradicional africana presente en Ghana y Costa de Marfil. En esta religión existe un dios supremo llamado Odomankoma o, simplemente, Nyame. Su nombre significa “El que ve y sabe todo” y suele actuar a través de intermediarios como deidades de menor jerarquía o espíritus divinos que son sus hijos y mensajeros, los cuales reciben el nombre de abosom (o obosom, en singular).
Aquí entra en juego el arma secreta de la selección ghanesa. Se llama Stephen Osei, pero adoptó el nombre de Nana Kwaku Bonsam. A sus 19 años sufrió quemaduras graves producto de una explosión de gas, eso lo llevó hacia el sacerdocio. Hoy, por su estilo tan llamativo y sus disputas públicas, es uno de los sacerdotes tradicionales más famosos de toda África.
Los sacerdotes sirven a los abosom y de ellos consiguen sus poderes espirituales. los utilizó para conseguir todas sus hazañas, pero sucede que hoy vimos la que fue la mayor de todas ellas. Ayer, 22 de junio, avisó: “Estoy trabajando en Harry Kane. Ya he demostrado de lo que soy capaz, así que sé qué debo hacer para detenerlo”.
Como el que avisa no traiciona, hoy Kane jugó un partido de los más pobres que se le recuerden en un Mundial, marcado por esa pelota que tuvo a lo último, inmejorable, abajo del arco y que terminó poniéndola en órbita, al lado de la estación espacial o la del penal de Higuaín en 2015.
Viendo la próxima fecha me queda una pregunta, ¿qué quiso hacer la FIFA con el desempate olímpico? Es muy poco probable que cambie nada de lo definido en las anteriores jornadas porque los hipotéticos resultados sorpresivos de la tercera fecha no necesariamente modificarán los puestos.
Ya hay muchas selecciones eliminadas matemáticamente de la competición que con otro criterio podrían aspirar a golear el último partido y rezar para clasificar. Son los casos de Turquía, Jordania, Túnez, Irak y Haití, que ni apelando a Nyame o alguno de sus hijos podrán seguir vivos en esta Copa del Mundo.
