Por Emiliano Rossenblum (@EmiRossen)
“Estados Unidos vs. Australia, final de la Copa del Mundo de Fútbol”. Los invito a hacer esta búsqueda en Google, tal como lo hice yo. Los resultados los guiarán, por razones que parecen obvias, al resultado final del partido que hoy vimos, correspondiente al grupo D del Mundial 2026. Pero la invitación a chequearlo no está dada por los resultados que aparecen, sino por los que no aparecen.
A diferencia de lo que Google interpreta, yo me refiero a una final, al partido definitorio de una Copa del Mundo de fútbol. Porque entre 2022 y 2024 ambos países disputaron no uno, sino dos encuentros de ese calibre.
Por supuesto, mirando al fútbol masculino no vamos a encontrar la respuesta. Pero mirando al fútbol PC femenino, estamos hablando de las dos máximas potencias a nivel mundial, que en pocos años han construido la rivalidad de mayor nivel en la disciplina.

El fútbol PC fue creado específicamente para personas con distintos grados de parálisis cerebral -por eso la sigla- u otras lesiones cerebrales, con distintas adaptaciones que apuntan a generar un juego dinámico y competitivo. En la rama femenina juegan 5 vs. 5, con dos tiempos de 25 minutos; en la masculina, 7 vs. 7 con dos tiempos de 30’.
Justamente la masculina formó parte de los Juegos Paralímpicos desde 1984 hasta 2016. Sin embargo, el Comité Paralímpico Internacional (IPC, por sus siglas en inglés), evaluó que el deporte se estaba estancando a nivel mundial y lo dejó afuera de las últimas dos ediciones, alegando entre otras cuestiones que debía mejorarse el desarrollo del femenino.
Desde allí comenzó un trabajo enorme de la IFCPF (International Federation of CP Football, máxima entidad de la disciplina) y distintas asociaciones miembro para potenciar sus clubes y selecciones, muchas veces con recursos casi nulos.

En ese sentido Estados Unidos y Australia marcaron una diferencia enorme desde la inversión, los sponsors, la atención que generaron en el público general y sus proyectos de captación de talento.
Hace cuatro años la IFCPF lanzó la Copa del Mundo femenina, y fueron las estadounidenses quienes se quedaron con el trofeo tras vencer a las ParaMatildas (gran apodo “robado” de la selección femenina de fútbol 11, llamadas las Matildas) por 4 a 2.
En 2024 las australianas devolvieron la cortesía. Comenzaron perdiendo 2 a 0 y su arquera Katelyn Smith erró un penal, pero fue la misma Smith la que lideró desde el arco la remontada con un hattrick y varias atajadas increíbles (además de cuánto carisma suma una arquera jugando con el n°6). Les dejo el resumen del partido para que comprueben el gran nivel que tienen.
Por el momento, el último capítulo de esta rivalidad fue la final de otro torneo importante. La primera Copa Intercontinental se jugó el año pasado en Inglaterra y nuevamente ambas selecciones llegaron a la final. En ese caso fueron las norteamericanas las que salieron campeonas con un 7 a 1 categórico.
Así se volvió a demostrar que con los recursos adecuados, estas mujeres pueden jugar fútbol a un buen nivel no a pesar de la parálisis cerebral, sino gracias a los distintos desafíos que sus lesiones les presentan. El objetivo es lograr que la rama femenina se incorpore a los Paralímpicos de Brisbane 2032, pero mientras tanto, este año en Atlanta (EEUU) se celebrará la tercera edición de la Copa del Mundo… y veremos si tenemos un nuevo desquite entre la selección local y las ParaMatildas.
Hoy todos los que seguimos el Mundial de fútbol masculino tuvimos nuestra propia versión del duelo. Si bien el primer tiempo tuvo gran nivel gracias al juego alegre y casi sudamericano de Estados Unidos -coronado con dos goles-, el segundo se volvió mucho más friccionado y cortado, algo que favoreció a una Australia voluntariosa pero poco profunda.
Fue una victoria merecida para los de Pochettino aún con las dudas que les dejase esa segunda mitad, en la que replegaron cuando los Socceroos estaban más para recibir el golpe de nocaut que otra cosa.
Dentro de ese contexto quiero rescatar la figura de Harry Souttar, central australiano que siempre me emociona por el absoluto desprecio que parece tenerle a la humanidad y al objeto esférico con el que supuestamente juega al fútbol.

Es como si a ese cuerpo robusto de 1,98 metros le pareciese una molestia tener que mirar hacia abajo para ubicar la pelota, entonces cuando rueda por el césped necesita ponerla a orbitar la luna lo antes posible. Incluso intuyo que lo fastidia tener que utilizar los pies para esa tarea; si fuese por él, solo jugaría al fútbol con sus parietales.
Otro detalle que no quiero dejar pasar es que en el momento en el que la enfocaron en la tribuna a Alex Morgan, histórica ex jugadora estadounidense y una de las referentes del fútbol femenino a nivel mundial, ni Julián Bricco ni Gustavo Lombardi la reconocieron, y tuvieron que avisarles desde estudios centrales quién era.
Ambos podrán ser dos periodistas de respetables carreras hablando de fútbol masculino, pero quedaron gravemente expuestos y creo que el incidente no tuvo toda la repercusión que debería haber tenido. Y si no la reconocieron a ella, ni hablar cuando en distintos momentos mostraron a otros deportistas como Zach LaVine… En cambio sí les sobró tiempo para recordar en pleno partido al Chino Volpato de Midachi.

Termino de escribir esta crónica luego del triunfo 1-0 de Marruecos sobre Escocia. Más allá de que me decepcionaron en la primera fecha, confío mucho en los magrebíes, que hoy volvieron a demostrar su jerarquía aunque no terminaron de reflejar su dominio en el resultado.
En cambio sí lo lamento por los escoceses, a los cuales les tengo mucho cariño pero fueron barridos de la cancha durante gran parte del encuentro. Para peor, el único gol vino a los 70 minutos a partir de un error notorio de Grant Hanley al tirar el offside (aunque para ser justos, después Saibari le rompió el arco a Gunn).
Está por empezar Brasil vs. Haití y veo que tal como se esperaba, Endrick va al banco y Neymar ni figurará en planilla, así que espero que le toque el turno a Haití de sacar un punto heroico. Y cierro con este hilo maravilloso de uno de los personajes más entrañables de Twitter Fútbol Argentino: @fedebottalo se mandó una tremenda investigación sobre los clubes que aportaron jugadores al Mundial desde 1930 hasta hoy. Imperdible.