Por Gonzalo Arrese (@gon_ruso)
Luego del triunfo agónico de Costa de Marfil frente a Ecuador por 1 a 0, en la primera fecha del Mundial y con gol de Amad Diallo, un jugador del conjunto africano se llevó todas las miradas y no fue justamente el delantero del Manchester United autor del gol.
Tampoco fue por algo que se llevó a cabo en el partido, sino que tuvo que ver con la estremecedora carta que escribió y dio a conocer el joven extremo de 19 años Yan Diomande a su hermana fallecida de 15 años, Roxane.
En esta carta el delantero marfileño contó que ella es su principal motivación para seguir jugando y soñando, ya que Roxane siempre le decía que iba a llegar a ser como Cristiano Ronaldo, su ídolo. Así se lo ve con la remera que Diomande usaba de niño con el nombre de Ronaldo y el 7 escrito con tinta, en un claro reflejo de las condiciones humildes en las que creció en Abiyán (la capital económica de Costa de Marfil) y también de que logró llegar a lo que soñaba su hermanita.

A su vez, en la carta cuenta que Roxane fue asesinada y dice: “Escribí esto porque no puedo hablar de ello. Lo escribí porque quiero que sepas que me aseguraré de que sigas viva. Me aseguraré de que todo el mundo sepa tu nombre. El mundo entero”. Una frase fuerte y que impactó a todo el mundo, por el crudo mensaje de un joven de tan sólo 19 años que siente la necesidad de dar un mensaje y alza la voz como en su país también ya lo habían hecho antes.
Hace veinte años atrás Costa de Marfil jugaba su primera Copa del Mundo en Alemania 2006 y su principal figura, Didier Drogba (jugador del Chelsea y de los mejores delanteros del mundo de aquel momento), logró hacer lo que parecía imposible y en la previa al Mundial pudo unir a todo el pueblo marfileño, que dos años antes había sufrido el estallido de una guerra civil. Luego de la clasificación a dicho torneo, durante un período de tregua entre los dos bandos, el capitán acompañado de sus compañeros expresó: “Queremos divertirnos, larguen sus fusiles”.

Está claro que son historias diferentes y los tiempos también lo son, aunque otra vez se repita que el protagonista lleve la “11” en la espalda de su camiseta y sea una de las figuras del equipo. Lo que es innegable es que, pasados veinte años, Costa de Marfil continúa siendo una selección que tiene futbolistas que no se olvidan de su país y origen, y tampoco temen por expresarse ante la mirada de propios y extraños. Hoy decir eso de un jugador no es poco.
Costa de Marfil y nuestro querido Diomande hoy también estuvieron a la altura. Si bien terminaron cayendo 2 a 1 frente a Alemania en el final, hicieron un gran partido y el número 11 fue participe de la jugada previa al gol de los marfileños. La derrota igualmente los deja bien parados de cara a la última fecha y con ganar su último partido ante Curazao se clasifica sin importar como termine Ecuador.
Por último y antes de que vayan a verse el último partido de la jornada (cervezas mediante, espero) en esta noche fría de sábado, me gustaría recomendarles Rebeldes del fútbol, una serie de documentales que hizo el gran Eric Cantona hace un tiempo. Hay uno especial dedicado a la figura de Didier Drogba, en dónde se cuenta en detalle todo lo que significó su mensaje de unión en las vísperas del Mundial 2006.