<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Sudamérica archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
	<atom:link href="https://lapelotasiempreal10.com/tag/sudamerica/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lapelotasiempreal10.com/tag/sudamerica/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Mon, 28 Apr 2025 15:10:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2022/04/cropped-logo-512-32x32.png</url>
	<title>Sudamérica archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
	<link>https://lapelotasiempreal10.com/tag/sudamerica/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>¿Campo? de exterminio: Parte 2</title>
		<link>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-2/</link>
					<comments>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-2/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 Sep 2023 20:51:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Belleza]]></category>
		<category><![CDATA[Potrero]]></category>
		<category><![CDATA[Sociología]]></category>
		<category><![CDATA[Sudamérica]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lapelotasiempreal10.com/?p=1420</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un análisis desde las ciencias sociales a nuestra identidad latinoamericana y cómo se relaciona con el fútbol.</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-2/">¿Campo? de exterminio: Parte 2</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Sócrates Atanzio (<a href="https://twitter.com/SocratesAtanzio">@SocratesAtanzio</a>)</strong></p>



<p><em>Podés leer la primera parte de este artículo acá: <a href="https://lapelotasiempreal10.com/analisis/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-1/">https://lapelotasiempreal10.com/analisis/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-1/</a></em></p>



<p>Tantas décadas degradando nuestra imagen sobre el estilo y forma latinoamericano de jugar a la pelota llevó a que surgiera la creencia de que el retraso intelectual para leer el juego limita nuestras condiciones para competir.</p>



<p>Si intentamos desenredar las costuras del lenguaje obtenemos algunas respuestas interesantes. Uno de los códigos que comparte la comunidad futbolera son los dialectos, y es a través de ellos que creamos las relaciones de estética, imagen y cultura. Inventamos una identificación.</p>



<p>Esta costumbre es rara. En un deporte dominado por la tecnología y elitizado de arriba a abajo, no hay lugar para «artesanías». En otras palabras, el fútbol <em>inerte</em> no se derrama en la memoria de quienes lo comparten, sólo sirve como un escape inmediato, una diversión artificial de contenido dopaminérgico. Sin acceso a las puertas del afecto lo que depende exclusivamente del alma se vuelve incapaz de sobrevivir.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Potrero, el sinuoso camino de tierra</strong></h2>



<p>Con todo este sistema cancerígeno hemos alcanzado el umbral capaz de explicar la conducta suicida estimulada en la cultura futbolera. En primer lugar, es necesario hablar del fracaso de no tener el fútbol en el centro de las relaciones humanas.</p>



<p>Si se piensa que el juego es externo al ser humano y al entorno como cualquier objeto o trabajo es poco probable que llegue al éxito de su esencia, que se configura en jugar a la pelota. No en su sentido corpóreo y terrenal, sino en su significado para el mundo, el logro de liberarse de la impaciencia mecánica de la vida y ser un individuo en ascenso.</p>



<p><strong>La pelota es lo sagrado. Ella narra. Y como sabemos, está entrelazada en la época contemporánea a través de lenguajes, signos, ópticas.</strong> De la misma manera que en una película el ocular es capaz de sensibilizar al espectador hasta el punto de unirlo a la historia, en el fútbol quienes juegan y quienes miran (aunque pertenezcan a una unidad creativa) sienten la misma causa. La cancha no está separada de sus entes.</p>



<p>Cuando se pasa a pensar el fútbol como una práctica aislada de la noción física del ser humano, en este caso controlada, medida y definida (alto rendimiento), nos alejamos directamente de su carácter fenomenológico. Se descarta el orgullo de la creación humana y cuando visualizamos un intenso contorsionismo simbólico para la aplicación de métodos infames, se entiende que todo esto es cuestión de tiempo, modos de producción y moral.</p>



<p>Desde que el fútbol sufre cambios en su formato a nivel industrial, hemos perdido un poco de lo que lo convertía en un completo placer. Quien regula descaradamente la forma de jugar al fútbol es el mercado.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo vivo y lo bello</h2>



<p>¿Qué se necesita para la felicidad moderna? Consumo. El sentido del mundo son las convicciones de las personas, y en eso nunca estaremos hablando de estética o planificación. Desde que aceleramos el modo de vida hemos ido perdiendo el sentido del gusto y sobre todo la voluntad.&nbsp;</p>



<p>¿Qué es lo que hace que te guste el fútbol? ¿O una catedral? ¡¿Qué es tan importante?! ¿La materia, la ocupación espacial? <strong>Hace mucho tiempo que no se piensa en la vida. </strong>Cuando Roger Scruton (2009) nos pregunta abiertamente adónde se fue la belleza está hablando de eso.&nbsp;</p>



<p>La forma de pensar sobre las relaciones (el juego) se refleja en la forma en que construimos la sociedad. Si no es necesario pensar en la plenitud ni en la importancia de cada elemento vivo para que exista una armonía visual capaz de trascender lo humano en cuestión (el ser de emoción), no necesitamos más que dedicar horas sobresaltadas viendo vallas publicitarias.&nbsp;</p>



<p>La escasez de creación es inherente a nuestro tiempo, a nuestra forma de vida. Como trata Kant en “La Crítica de la Facultad de Juicio”, para encontrar la belleza en algo es necesario que su reflejo pase por el tamiz del desinterés; el puro desinterés de la razón. <strong>Una cosa es bella precisamente por la gracia de estar ahí y desde el momento en que pasamos nuestros gustos por el filtro de la utilidad matamos lo que hace que una persona sea persona: la emoción.</strong></p>



<p>Lo mismo ocurre con el lenguaje, precisamente con la forma en que conjeturamos nuestro entorno y establecemos cómo vivimos: la cultura. En este sentido, hablando también del mundo y de América Latina, estamos hablando de una barrida histórica.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Lo nuestro</h2>



<p>Todos nosotros estamos encerrados en una mera definición <a href="https://pt.wikipedia.org/wiki/Complexo_de_vira-lata"><em>vira-lata</em></a>. Subyugados a la propia insignificancia y a la voluntad de imitar. Y según lo expuesto resulta imposible identificar si es <em>pelada</em>, <em>fulbo</em>,<em> peloteo</em> o un <em>picadito</em>.</p>



<p>Seguimos una línea cada vez más racional, disfrazando la audacia, anulándonos. Esta es la verdad detrás de la desaparición de elementos de nuestro juego que se refieren a la comunicación del tiempo, el espacio, el hombre y la pelota. Como dice <a href="https://twitter.com/Jozsef_Bozsik">el viejo húngaro</a>, es el factor determinante para que pensemos la vida.</p>



<p>«Mi lengua, mi patria», diría Fernando Pessoa. Mientras tanto, la desaparición de figuras construidas bajo nuestra mirada tiene que ver directamente con la modernidad y el sometimiento al capital.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El latino rompedor</strong></h2>



<p>Así podemos llegar a la pregunta que motivó la creación de este texto. ¿De qué ámbito hablamos cuando hablamos de fútbol? El pensamiento rutinario de un juego juzgado, definido y limitado a sí mismo rompe con la naturaleza de lo impredecible. Es esto último lo que permite la lógica completa de creación del propio deporte.</p>



<p>Dada la desaparición de imágenes tan personales y tan propias de sus culturas, estamos ante un potente fenómeno comercial. <strong>Cuando no hay rasgos, ornamento y dimensión, no se cumplen las tres causas de que algo sea importante y verdadero: ser bueno, bello y justo.</strong></p>



<p>Lo doloroso es comprender que aunque sigan existiendo jugadores de poder trascendental los medios los anulan para que sean cada vez más duros y sin memoria. Y sin memoria no hay movimiento. Y sin movimiento no existiría lo más bello de las cosas. Nuestros rasgos no pueden ser los de un autómata¹, afirma Pasolini.</p>



<p>Es por eso que el gusto por el juego se apaga ante cualquier partido de un campeonato nacional. Si se tiene a Crespo en Argentina, Salas en Chile y Adriano en Brasil, significa que las consideraciones humanas sobre el juego están ahí física y moralmente.&nbsp;</p>



<p>Es como leer la Odisea a cualquier griego o el Bhagavad Gita a cualquier indio. No será un texto cualquiera, sino un proverbio tan propio, interno y real, que te concierne incluso en esa condición, una transfusión metafísica entre el hombre y el juicio de su alma. Raza, gen, raíz y tierra.</p>



<p>________________________________________</p>



<p>¹ Pier Paolo Pasolini en Los Jóvenes Infelices denuncia el modo de vida de los jóvenes de aquella época. Agotados por la futilidad y con la cabeza regulada por el consumo, los &#8216;setenteros&#8217; italianos son para el gran cineasta una aberración ética y moral.</p>



<p>________________________________________</p>



<h2 class="wp-block-heading">Referencias</h2>



<p>Scruton, Roger (28 de noviembre de 2009). Por qué importa la belleza (documental). BBC 2.</p>



<p>Kant, Immanuel (1892). Crítica del juicio. Traducido por J. H. Bernard, Nueva York: Hafner Publishing, 1951.</p>



<p>Galeano, Eduardo (1971). Las venas abiertas de América Latina; L&amp;PM; Traducción de Sérgio Faraco.</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-2/">¿Campo? de exterminio: Parte 2</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-2/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Campo? de exterminio: Parte 1</title>
		<link>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-1/</link>
					<comments>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-1/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 02 Sep 2023 17:59:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[América]]></category>
		<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Sociología]]></category>
		<category><![CDATA[Sudamérica]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lapelotasiempreal10.com/?p=1412</guid>

					<description><![CDATA[<p>Un análisis desde las ciencias sociales a nuestra identidad latinoamericana y cómo se relaciona con el fútbol.</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-1/">¿Campo? de exterminio: Parte 1</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Sócrates Atanzio (<a href="https://twitter.com/SocratesAtanzio">@SocratesAtanzio</a></strong>)</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>«Y nada de eso es más triste que un corazón que no acepta la sangre que lo tiñe.»</p>
</blockquote>



<p>El material que producimos tiene poco que ver con nosotros y se vuelve cada vez más genérico; son vestigios de las marcas coloniales que hacen que no nos aceptemos en tiempo y espacio. Cuando uno se deja perder en el tiempo y se vuelve incapaz de tocar las intimidades de la memoria cultural, asume la tarea de prostituirse ante los dioses artificiales del mundo capitalizado y especializado. Eso es lo que ellos quieren.</p>



<p><strong>El fútbol es una idea que también entra en esos parámetros. </strong>Los valores que consideramos importantes suelen ser distorsionados tanto dentro como fuera del deporte, aunque odiarse sea diferente a negarse a uno mismo.</p>



<p>Rodeados de deslumbrantes máquinas grises que ocupan cada terreno abierto, se dificulta más sentir la energía de un juego indomable, puro e ilimitado fluyendo en la piel. Ese juego insubordinado cuando se vende es como un pájaro en cautiverio, porque no se enseña a jugar a la pelota como se enseñan matemáticas.&nbsp;</p>



<p>El arte compartido, unido y separado como la serie <a href="https://www.obrasbellasartes.art/2015/01/desnudo-azul.html">“Los Desnudos Azules” de Matisse</a> no se inyecta en las personas sino que se hace en ellas: <em>es</em> porque <em>debe ser</em>. Simplemente se dirige hacia algunos elegidos (los que tienen alma) y les dice «sos futbolista».&nbsp;&nbsp;</p>



<p><strong>Los frustrados -quienes se quedan con las facultades de juicio y separan sus horas para organizar las cosas- detonan la lógica natural del negocio invirtiendo en reglas y formas que lo atrofian. </strong>El positivismo científico se convirtió en el arma principal de este grupo.</p>



<p>Combinan estadística, materialismo, evidencia puramente física y concretismo para negociar el intercambio entre lo anticuado y lo moderno, lo primitivo y lo avanzado, una raza y otra.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Sinónimos: raza, valor y localidad</strong></h2>



<p>Enfocándolo desde ese plano nos embarcamos en un camino sensible, un árbol que intenta encontrar la luz solar sin importarle cómo hacerlo. Y en el fútbol nos enfrentamos a una moral poseída por la hiperespecialización del trabajo -únicamente capaz de pensar en la producción y el producto sin llegar a comprender el fenómeno-, haciendo que la práctica se rinda ante la fría prueba de lo real y deje de lado su plano humano y abstracto.&nbsp;</p>



<p>La raza es un elemento que depende exclusivamente de la conciencia y solo garantiza su importancia si está debidamente incrustada en lo metafísico, el sentido social que determina lo que será relevante para las relaciones dentro de la sociedad.&nbsp;</p>



<p><strong>Es el conflicto que más formas tomó a lo largo de la historia de la humanidad, pero sigue siendo principalmente un juicio más relacionado a lo moral. Forma parte del sentido común, y únicamente en pura situación de pertenencia una u otra raza puede o no ser identificada por el entorno.</strong></p>



<p>El valor tiene un peso único en estas decisiones colectivas. Los valores son ideas, y la idea de raza está a la altura de las convicciones que rodean el entorno. Cuando hablamos de latinidad (el sentimiento compartido de verse latino fenotípico-racialmente), algo caracterizado por el mestizaje, nos encontramos ante el deseo tiránico de envolverlo en un paquete y guardarlo en el fondo de un cajón.&nbsp;</p>



<p>No hay lugar en las ideas que compartimos para comprender nuestra raza/identidad. No hay espacio para comprender al individuo a la luz de su raíz. Con esto, la localidad se convierte en capital. Precisamente ella es la materia para que todo esto sea extraído del campo de las ideas, es nuestra <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Inmanencia">inmanencia</a> como individuos.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">Respiro el aire de aquí</h2>



<p>Lo local es la cultura que se ve en cada pared y el conocimiento compartido da significado simbólico a esas prácticas, contabilizando así valor (moral) para la existencia de un sentido de pertenencia. Por tanto, las señales del mundo dependen exclusivamente del acceso que permita lo local.</p>



<p>Cuando unimos estos conceptos y divagamos sobre su actualidad en el fútbol nos encontramos ante una realidad que desconoce estas dimensiones que forman el juego. Y ni hablar de respetar cada una de estas unidades como objeto de promoción de una actividad cercana al expresionismo.</p>



<p><strong>Hay que entender al humano como algo completo, inmenso y profundo, sensible a las ocasiones temporales del espacio.</strong> Es un paso inerte para el fútbol. Sin movilidad no hay vida.&nbsp;</p>



<p>Todas estas condiciones de raza y sus valores pertenecen a la inestabilidad e irreductibilidad del movimiento. Por eso no habría “fútbol cafetero” si no hubiera cumbia. Solo hay samba si hay <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ciranda">ciranda</a>. Y cada una de estas «celebraciones» sólo existió si primero inventamos las Américas.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Desconectados de la noción de identidad</strong></h2>



<p>La uniformización de las relaciones es un fenómeno de avance humano que se ha vuelto inherente a la modernidad. Las relaciones laborales modifican las relaciones humanas. Todo debe ser velocidad. Importa la producción, y más aún, la reproducción. Las epifanías industriales vuelven asépticas a las personas e instalan un abismo en su humanidad.</p>



<p>En el fútbol no es diferente, y al pertenecer a esta red de microorganismos sociales, todo aquello de lo que se alimenta la sociedad también es devorado por ella. El fenómeno del aburrimiento también se apodera del deporte. Aún así en su caso se vuelve un poco más problemático porque adquiere la impronta de la raza y el valor.&nbsp;</p>



<p><strong>Como sudamericanos cultivamos una forma de vivir la vida lenta, placentera y contemplativa. Esto nos marca como individuos de culturas que se entrelazan más allá de las tensiones del lenguaje.&nbsp;</strong></p>



<p>La forma en que se ve el mundo es la misma desde Bogotá a Recife, desde Lima a La Plata. La forma en que entendemos el mundo se refleja en la forma en que jugamos al fútbol, al fulbo, al <em>futebol</em> o a la pelota.</p>



<p>Sin embargo, quienes promueven este “espectáculo” desde las sombras tienen el resentimiento encarnado de ver este juego multimillonario en la intimidad de las clases bajas, hijo de la cultura popular.</p>



<p>El fútbol latino aborda el paradigma moral de la reforma. Y esto se trata de raza y cultura. Es racial desde el momento en que sabemos que el deporte está dominado por quienes siempre han estado a cargo de los negocios acá: la clase alta. Y son precisamente ellos los que en el fondo odian que un juego que debería ser exclusivo sea lo suficientemente inclusivo como para apoyarse en las habilidades capoeiristas o en el llanto de Gardel.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Poder y no-poder</h2>



<p>Cuando abordamos la raza entendemos que lo que odian es precisamente la posibilidad de que el fútbol provenga de las condiciones del arte para todos, cosa que provoca una ebullición de peculiaridades que marcan nuestro estilo.</p>



<p>La subversión o la indiferencia pertenecen a la capacidad de las clases bajas de ser absurdas con la vida, de embellecerla frente al caos. El odio colosal de nuestra burguesía radica en su fracaso para controlar ese tipo de capacidades que hoy solo pertenecen a la raza supuestamente menos educada.</p>



<p>La turbulencia de este fenómeno, a pesar de ser un pensamiento burgués, llega de todos modos a las masas. <strong>Y lo más común de todo es poder ver en un plano casi físico la desaparición de nuestra identidad y el predominio de tendencias disonantes. Los medios de comunicación son grandes culpables.</strong></p>



<p>Llaman la atención los discursos que propagan la llamada «maldición genética» del fútbol brasilero recapitulando pasajes como el Mundial de 1950 con Moacir Barbosa y el de 1954 con toda la selección -Didí, entre otros-. Allí vemos que el razonamiento es esencialmente colonial. Nada nuevo bajo el sol.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>«A la burguesía industrial de América Latina le pasó lo mismo que a los enanos: llegó a la decrepitud sin haber crecido. Nuestras burguesías hoy son funcionarios de corporaciones extranjeras todopoderosas.»&nbsp;</p>
<cite>Galeano, 1971, p. 276</cite></blockquote>



<p>Este pasaje de «Las Venas Abiertas de América Latina” sintetiza en número y grado la burla racial cultivada por esta clase y su necesidad de desvincularse de la masa/cultura -sucia y genéticamente desfavorecida-. El deseo de proyectarse ante el mundo como capaces de ser extremadamente civilizados alimenta sus convicciones racistas desde hace 500 años y podría hacerlo 500 años más.</p>



<p><em>Podés leer la segunda parte de este artículo acá: <a href="https://lapelotasiempreal10.com/analisis/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-2/">https://lapelotasiempreal10.com/analisis/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-2/</a></em></p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-1/">¿Campo? de exterminio: Parte 1</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/raza-gen-raiz-y-tierra-parte-1/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La esencia sudamericana: jugar en la calle</title>
		<link>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/analisis/la-esencia-sudamericana-jugar-en-la-calle/</link>
					<comments>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/analisis/la-esencia-sudamericana-jugar-en-la-calle/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 17 Jul 2023 20:41:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
		<category><![CDATA[Calle]]></category>
		<category><![CDATA[Potrero]]></category>
		<category><![CDATA[Sudamérica]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lapelotasiempreal10.com/?p=1342</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una reflexión acerca del fútbol callejero y los efectos que tenía en la formación del jugador.</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/analisis/la-esencia-sudamericana-jugar-en-la-calle/">La esencia sudamericana: jugar en la calle</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Gabriel Fortuce (<a href="https://twitter.com/EntrelinhasDJ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@EntrelinhasDJ</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2c7726c3011dc40b7a77e8945c6fa4bc">¿Cuántas veces hemos escuchado que lo que hace que el fútbol sudamericano sea plástico, impredecible, dinámico y formador de talentos como ningún otro se debe al fútbol callejero? Siendo esa visión tan extendida es inevitable pensar hasta qué punto influye la calle en el entrenamiento de un jugador.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0cd8430e36034beb9a5c6b49649c24cb">Bueno, el punto es que todo comienza con la pobreza. Sí, América del Sur sigue siendo un continente pobre o en vías de desarrollo. Históricamente, la mayoría de la población ha tenido que luchar y trabajar duro para sobrevivir.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-33a4f84cad18be9865999c33bfbe8ae0"><strong>El fútbol siempre ha sido una herramienta para olvidar los problemas cotidianos</strong>, ya sea para el trabajador que solo quiere ver ganar a su equipo o para un niño de 8 años que va al colegio y cuando sale lo único que quiere es imitar a los ídolos que ve en la televisión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-92bd22d98e37f4f24b0d5e7e30d2544e">En ese chico que para intentar conseguirlo llama a sus compañeros a jugar a la pelota en un terreno cercano a su casa, con dos arcos improvisados, un terreno accidentado y sin iluminación adecuada para jugar hasta tarde estaría la esencia del fútbol que muchos añoran.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué estilo se produce?</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c1fc4841af7fcb8ffd60d670bfc01a41"><strong>Estos chicos inconscientemente juegan al fútbol a su manera</strong>, y todos los que viven en ese ambiente y contexto social producen un estilo de jugar al fútbol que en ese momento nadie teoriza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-86c8af9619173240dfe67a58cb69a6e1">Cuando uno es chico, si no tiene la pelota instintivamente va a buscar a alguien específico del oponente y marcarlo como una forma de anular su posible recepción. Los compañeros siempre van diciendo “agarralo”, “es mío”, “es tuyo”.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-97401c5378277504747a41751fa398a7">De la misma manera cuando uno tiene la pelota en los pies el equipo tiende a concentrar a casi todos sus compañeros alrededor como una forma de “dar opción de pase”. En este caso es común escuchar “tocá y andá”, “picá”, “vení”. Todo esto se puede encontrar en cualquier partido de fútbol, ​​ya sea una fiesta de cumpleaños donde todos los niños juegan juntos por primera vez o un equipo de barrio con los mismos jugadores durante 3 años.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5a1777afa83ee2d87f20ef193918dec0">Así, observamos ciertos patrones que son claros, marcaje individual y ataque de aproximación, sin ningún respeto por las “zonas del campo”. Eso nadie lo eligió conscientemente, <strong>eran características que surgían libremente como expresión personal </strong>y que cualquiera que haya jugado al fútbol con amigos puede pensar e identificarse.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cómo se adaptaba eso al fútbol profesional?</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e67c225d3105fe394c499cee40af2ade">El ataque de aproximación cuando se tiene el balón y el marcaje individual son históricamente señas de identidad del fútbol sudamericano. Ambos privilegian al individuo con y sin balón. Por eso el europeo solía llamar al sudamericano un “individualista” que necesita aprender a jugar en colectivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4626fd95a03981ab6fcd9380069cc843">Era común que los jugadores <strong>llegasen a un club recién con 13 o 14 años para terminar su formación, no formarse desde el principio, ya que la gran parte de su aprendizaje era ese fútbol intuitivo, sin reglas y de libre expresión. </strong>Luego sí en las inferiores llegaba para perfeccionar los gestos técnicos (a través de ejercicios principalmente analíticos) y su forma física. La parte colectiva era la última del entrenamiento y no se le daba tanta importancia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-19b6a32f178d355b3f1eac27054d21ea">Cuando se convertía en profesional todo lo que el atleta necesitaba hacer era expresar lo que sentía, el entrenador estaba allí para permitir su expresión individual y colectiva. Esto no quiere decir que no hubiera tácticas y que el entrenador fuera solo un “distribuidor de pecheras”, sino que todo se hizo a favor de potenciar a los atletas y sus relaciones más que a un estilo de juego específico.</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Por qué todo cambió?</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ceb820ae0acb9e86bb50fdc646f2ab51">La sociedad ya no permite que los niños jueguen al fútbol en cualquier lugar y en cualquier momento debido a la violencia y al desarrollo de la tecnología que aísla cada vez más a las personas. Solo por estos dos factores ya podemos entender que no existe una formación “callejera” como antes. Hoy los primeros toques de balón se dan en una institución, es decir escuelas o clubes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ab5a3672c0005c3e45e4ebbca3558dd9">Ahí entramos en otro problema, la globalización. <strong>Esto trajo cada vez más la idea de que los entrenadores y métodos europeos son más avanzados y mejores</strong>, principalmente porque este período de auge de la globalización coincidió con el hecho de que el fútbol sudamericano ganó menos títulos mundiales que el viejo continente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e95c5472bfa16ac4f2f18caee085257e">Se hizo común extirpar de los clubes la figura del técnico ex jugador, que se contentaba solo con afinar talentos, y exaltar la figura del “entrenador moderno”, que no es más que un estudiante universitario que creció leyendo todos los libros de entrenamientos sistematizados y viendo a Pep Guardiola en la tele vistiendo un lindo traje mientras comandaba a las principales estrellas del planeta al más alto nivel.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Hasta dónde hace daño ese nuevo perfil de DT?</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d2beeb42b103d9113bdc78992997018a">El entrenador moderno fue convencido de <strong>que lo que ellos entienden como “métodos guardiolistas” se pueden aplicar en cualquier contexto y que esa es la manera de ganar. </strong>Después él se ocupa de mostrar al espectador que tiene contactos importantes, que está “actualizado”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-739bf428b003991ec830c407247d275f">De esa manera consigue ser promovido al primer equipo de algún club mientras determina que su forma de entrenar debe replicarse exactamente igual sobre los canteranos, haciendo trizas la formación de aquellos chicos que todavía no llegaron a primera.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5e16775229ef428c0c488fbe339b82c7">Por eso se ven cada vez menos jugadores brasileros ambidiestros o colombianos con una técnica depurada. Eso vino acompañado de un cambio en la forma en la que Europa mira al fútbol sudamericano. El Real Madrid necesita venir a Brasil, traer a Vinicius Júnior más barato y terminar de entrenarlo individualmente allí para que se convierta en una estrella mundial.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cómo podemos salvarnos?</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ee9c4232f3f215b78e13228c06110675">Sin ánimo de comparaciones con el caso de Vinicius, Maradona o Riquelme fueron llevados al viejo continente para que intentaran replicar lo más fielmente posible las cosas que hacían en sus clubes. <strong>Ambos tuvieron tiempo de moldear su primera versión como jugadores profesionales en Argentina</strong>: Diego se fue a los 21 años y Román a los 24.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d3082a4e2f5970d6205c14c32280b44">Un poco de eso hace falta recuperar, y en ese sentido como brasilero admiro mucho a los argentinos por el conservadurismo de sus raíces. Tienen un claro concepto general de formación del que yo mismo estoy siendo testigo al realizar los cursos de la ATFA (Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b683c1455f6eb77317d20bf571636a9d">En la preservación de la esencia, en las reformas que le hacen falta a la formación de jugadores y principalmente en una reivindicación por parte de los hinchas de la forma de jugar que los representa estará la salvación.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="500" height="340" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-15-at-17.13.20.jpeg" alt="" class="wp-image-1343" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-15-at-17.13.20.jpeg 500w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/07/WhatsApp-Image-2023-07-15-at-17.13.20-300x204.jpeg 300w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></figure>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/analisis/la-esencia-sudamericana-jugar-en-la-calle/">La esencia sudamericana: jugar en la calle</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/analisis/la-esencia-sudamericana-jugar-en-la-calle/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>#BuscandoAlEnganche: De esas venas abiertas solo hay sátiras</title>
		<link>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/buscandoalenganche-de-esas-venas-abiertas-solo-hay-satiras/</link>
					<comments>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/buscandoalenganche-de-esas-venas-abiertas-solo-hay-satiras/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Apr 2023 14:50:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[#BuscandoAlEnganche]]></category>
		<category><![CDATA[Análisis]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Crespo]]></category>
		<category><![CDATA[enganches]]></category>
		<category><![CDATA[Europa]]></category>
		<category><![CDATA[Juego de posición]]></category>
		<category><![CDATA[Mascherano]]></category>
		<category><![CDATA[Rogerio Ceni]]></category>
		<category><![CDATA[Sudamérica]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lapelotasiempreal10.com/?p=1231</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una reflexión desde el punto de vista sociológico a las razones que llevaron a una supuesta desaparición de los enganches.</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/buscandoalenganche-de-esas-venas-abiertas-solo-hay-satiras/">#BuscandoAlEnganche: De esas venas abiertas solo hay sátiras</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Sócrates Atanzio (<a href="http://twitter.com/@socratesatanzio" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@socratesatanzio</a>)</strong></p>



<p>Tratando de encontrar un diagnóstico sobre el rumbo de la identidad futbolística sudamericana, este breve texto propone una reflexión: ¿dónde están los enganches en las grandes ligas latinas? ¿Qué es de la vida del jugador más habilidoso del equipo, el que se convierte en el centro neurálgico de forma natural e instintiva?</p>



<p>América del Sur por su propia naturaleza tiene una relación con el espacio donde la libertad y la creatividad prevalecen siempre sobre la racionalización y lo concreto, así observamos el mundo y así construimos un «individuo común» que dice mucho sobre el ambiente en el que vivimos como latinoamericanos; vemos esto en la disposición de todo materialismo histórico <em>sudaca</em>: arquitectura, ingeniería, astrología, mitologías.&nbsp;</p>



<p><strong>Todo lo que construimos, en cierto modo, se trata siempre más de adaptarnos a las formas que de adaptar la naturaleza a las formas determinadas por nuestra mano. De esta demostración de cómo manipulamos nuestro entorno podemos sacar una identidad general de cómo nuestros jugadores pertenecen a una unidad colectiva muy particular</strong>, y cómo no tenemos conexión con la cosmovisión concreta y definitiva del Viejo Mundo.</p>



<p>A partir de aquí, luego de una breve presentación de toda la estructura flexible que ha concebido el mundo latino, entraremos en la nueva perspectiva general que reprime todos estos hechos y busca la dominación y reforma de esa naturaleza que para los burócratas <strong>¹</strong> está desprovista de inteligencia y necesita cierta educación corporal y espacial para practicar el juego que entienden como ideal.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">Juego Ideal</h2>



<p>¿Qué es el Juego Ideal? ¿Una forma históricamente determinada capaz de contener toda la grandeza del juego en una filosofía seleccionada por unanimidad intelectual y teórica? No, ni siquiera cerca. <strong>El juego ideal al que nos hemos enfrentado históricamente es otra de esas ideas brillantes que no son más que coerción colectiva e imperialismo cultural.&nbsp;</strong></p>



<p>Según esta base de pensamiento, el juego ideal sería aquel que se acercara cada vez más a una ejecución perfecta: dividido en varios períodos, con todos los pases muy justos entre sí y donde cada individuo participara en el juego por igual de forma periódica. Con esta caracterización podemos entender la hegemonía filosófica del juego posicional.&nbsp;</p>



<p>Perteneciente a una literatura que violenta simbólicamente la historia mundial del fútbol, el juego de posición (“JDP”) tiene bases firmes en Martí Perarnau, quien registró toda la memoria de este «estilo» de manera teleológica, darwinista e ideológicamente radical. <strong>Eso provocó una intensa oleada de fervorosas imitaciones/reproducciones por parte de sus admiradores, creando así una lógica esquizofrénica de la realidad que busca su verdad absoluta.</strong></p>



<p>En la visión de Perarnau y otros autores, el juego de posición es una línea de pensamiento (escuela) que se desarrolla a partir de Rinus Michels y desemboca en Guardiola sin ninguna variante o desviación. Para esta pseudo teología, Pep es el alumno designado que revela el fútbol para nuestro tiempo.</p>



<p>Al darse cuenta de cómo se estableció la corriente, es obvio que el «JDP» existe para el fútbol «oficial» -el publicitado y discutido en los medios- en su conjunto, su forma macro y perfecta, ¡su forma única! Aquí encontramos el gran síntoma que acaba cambiando no solo el fútbol sino nuestra cultura, cosas que nos pertenecen.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La denuncia de la masacre&nbsp;</h2>



<p>Tras indagar en el panorama futbolístico contemporáneo, tenemos en mente un posible diagnóstico de la desaparición de nuestra forma de cultivarlo. Es visible; no basta la cultura, las costumbres y las tradiciones, se necesita poder. <strong>Y teniendo una América Latina con herencia colonial, no es de extrañar que toda esa construcción social externa hecha por quienes nos dominaron a base de fuerzas mecánicas todavía resuene en nuestra forma de mirar el mundo.&nbsp;</strong></p>



<p>Si el europeo señala que el mundo es así e inventa que nos conquista, es práctica común que si el europeo señala que estamos equivocados en nuestra forma de jugar al fútbol porque somos demasiado anticuados para lo que consideran “correcto”, lo aceptaremos. Es el maldito <a href="https://www.brasilparalelo.com.br/artigos/complexo-de-vira-lata-a-sindrome-do-brasileiro-segundo-nelson-rodrigues">síndrome de<em> vira-lata</em> que conceptualiza Nelson Rodrigues</a>.</p>



<p>Antes de entrar directamente en el fondo de una posible causa de la desaparición de nuestras características, ahondaré en cuestiones que esclarezcan el nacimiento de este menosprecio sobre nuestros orígenes.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El técnico, el individuo&nbsp;</h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img decoding="async" width="736" height="645" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/04/image-5.png" alt="" class="wp-image-1232" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/04/image-5.png 736w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/04/image-5-300x263.png 300w" sizes="(max-width: 736px) 100vw, 736px" /></figure>



<p>Como ya se explicó, la imposición de una cultura dominante sobre todo el juego de una manera tan específica creó una moral ortodoxa que se cierne sobre los rumbos que toma la proeza de jugar a la pelota como fenómeno social. Para más inri, las personas que lidian con este fenómeno están influenciadas por esa misma superestructura arbitraria que dictamina lo que se debe o no se debe hacer para producir el fútbol ideal.</p>



<p>Todo es una gran tendencia, y gracias a la presión de fuera y a la aceptación de estos dogmas por parte de académicos eurocéntricos que transmiten los conocimientos para «construir» a través del fútbol, ​​nuestros técnicos se ven obligados a aceptar la supuesta inferioridad y a aprender según la ideología «suprema».</p>



<p><strong>El camino alternativo, el de reafirmar nuestra cultura, lleva consigo ser denostados por los medios de comunicación -controlados por la burguesía y fomentando un gran respaldo al supuesto fetichista «conocimiento universal»- ganándose la condición de “atrasados” o “anticuados”.</strong></p>



<p>Como toda tensión tiene su fin en la cultura, el individuo es siempre el choque del mundo con sus diversos mundos. Normalmente, el análisis descarta la pieza más importante de este esquema: el técnico. Es el que guía y estructura el juego en su dimensión virtual; Los técnicos <em>sudacas </em>se vuelven técnicos <em>antisudacas</em>, a veces por presión, a veces por devoción dentro de este contexto arbitrario en el que vivimos.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los anti-sudacas</h2>



<p>La realidad de nuestro fútbol es de sustracción de nuestra cultura intrínseca, reemplazandola con valores importados que se relacionen con el Viejo Mundo.</p>



<p>Pensando en algunos referentes intelectuales que buscan implantar el “JDP» en las bases de nuestro juego (desde la formación) tenemos un aluvión de nombres que representan nuestra situación actual: Mascherano, Crespo, Rogerio Ceni&#8230; y sí, los entrenadores «comunes» también son parte importante del proceso.&nbsp;</p>



<p><strong>Ya no se dan cuenta de que respiran una desviación de identidad tan grande y profunda que ni siquiera pueden abrir los ojos y sondear posibilidades fuera de este mundo inventado.</strong> Es importante recalcar que para tener este control total sobre quien termina de formarse con ellos ​​establecieron que para convertirse en profesional es necesario contar con una especialización y educación propuesta por la propia federación, partiendo desde adentro, asumiendo así, el contenido que se volverá vital para el campo profesional del juego.&nbsp;</p>



<p>Es así que es posible comprender una parte de lo que sucede en América descubierta por los europeos y únicamente capaz de ser un mundo nuevo según los exploradores.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img decoding="async" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/04/8e5fac0e-37ee-46e0-b0d4-adac9cdfb5d8-2.jpg" alt="" class="wp-image-1235" width="526" height="701" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/04/8e5fac0e-37ee-46e0-b0d4-adac9cdfb5d8-2.jpg 736w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/04/8e5fac0e-37ee-46e0-b0d4-adac9cdfb5d8-2-225x300.jpg 225w" sizes="(max-width: 526px) 100vw, 526px" /></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><strong>¹</strong> La mención de los burócratas es una alusión directa a los aristócratas del juego que determinan los contenidos a difundir y trabajar en el deporte. Es cierto que esto no es tan hipercontrolado, pero ya podemos ver que el juego, cada vez más concentrado y limitado a un conocimiento hegemónico, se vuelve estructuralmente lineal y fácil de manipular.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Referencias</strong></h2>



<p>BOURDIEU, Pierre. La Reproducción. [S. l.: s. n.], 1970.</p>



<p>ALABARCES, Pablo. Historia mínima del fútbol en América Latina. [S. l.: s. n.], 2018.</p>



<p>LUIS Antônio Simas | doze convida. Producción: Doze Futebol. [S. l.: s. n.], 2019. Disponible en: YouTube. Consultado el: 20 de agosto de 2019.</p>



<p>CARUSO, Luigi. Pelo Interior com Pier Paolo Pasolini: um artilheiro contra o futebol moderno. Extracampo, [S. l.], pág. 1-4, 18 de abril 2023.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Agradecimientos</strong></h2>



<p>Agradezco a Emiliano de «La Pelota Siempre al Diez» por confiarme la oportunidad de publicar este texto aquí. Es uno de los mayores incentivos que podría tener. Y una mención a <a href="https://twitter.com/Jozsef_Bozsik" target="_blank" rel="noreferrer noopener">József Bozsik</a> por aclarar cómo podemos entender el fútbol como un movimiento colectivo inseparable de la sociedad.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><strong>#BuscandoAlEnganche</strong> tiene otras dos notas que van de la mano con esta. Podés encontrarlas acá:</p>



<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-wp-embed is-provider-la-pelota-siempre-al-10 wp-block-embed-la-pelota-siempre-al-10"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="COx1t7qd6c"><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/buscandoalenganche-victimas-de-las-nuevas-tendencias/">#BuscandoAlEnganche: Víctimas de las nuevas tendencias</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«#BuscandoAlEnganche: Víctimas de las nuevas tendencias» — La Pelota Siempre al 10" src="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/buscandoalenganche-victimas-de-las-nuevas-tendencias/embed/#?secret=YhUVKIqZPN#?secret=COx1t7qd6c" data-secret="COx1t7qd6c" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-wp-embed is-provider-la-pelota-siempre-al-10 wp-block-embed-la-pelota-siempre-al-10"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="BqnLLOFUt0"><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/buscandoalenganche-la-cancha-no-tiene-mas-papelitos/">#BuscandoAlEnganche: La cancha no tiene más papelitos</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«#BuscandoAlEnganche: La cancha no tiene más papelitos» — La Pelota Siempre al 10" src="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/buscandoalenganche-la-cancha-no-tiene-mas-papelitos/embed/#?secret=4uUblZAy7Q#?secret=BqnLLOFUt0" data-secret="BqnLLOFUt0" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/buscandoalenganche-de-esas-venas-abiertas-solo-hay-satiras/">#BuscandoAlEnganche: De esas venas abiertas solo hay sátiras</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/buscandoalenganche-de-esas-venas-abiertas-solo-hay-satiras/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
