<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Coutinho archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
	<atom:link href="https://lapelotasiempreal10.com/tag/coutinho/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://lapelotasiempreal10.com/tag/coutinho/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Sat, 17 Jan 2026 17:37:09 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2022/04/cropped-logo-512-32x32.png</url>
	<title>Coutinho archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
	<link>https://lapelotasiempreal10.com/tag/coutinho/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Repensando a Peucelle: Introducción al fútbol humano</title>
		<link>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-introduccion-al-futbol-humano/</link>
					<comments>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-introduccion-al-futbol-humano/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Jan 2026 22:06:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Coutinho]]></category>
		<category><![CDATA[Pedernera]]></category>
		<category><![CDATA[Pele]]></category>
		<category><![CDATA[Peucelle]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lapelotasiempreal10.com/?p=3483</guid>

					<description><![CDATA[<p>Primera parte de una serie en la que buscamos darle nuevos significados a la obra de una de las figuras más importantes de nuestro fútbol.</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-introduccion-al-futbol-humano/">Repensando a Peucelle: Introducción al fútbol humano</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Facundo Nolasco (<a href="https://x.com/stabilemat">@stabilemat</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-bc54d1f3104b5408b234578ca03fadf2">Carlos Peucelle, una figura inmensa del fútbol argentino, fue mucho más que un jugador habilidoso o un observador agudo: fue un poeta del césped que destiló la esencia de “La Nuestra” en su libro <em>Fútbol Todotiempo: Historia de La Máquina</em>, escrito en 1974.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-54d7f41d9247a1ef1146c16bce2162d1">Peucelle no solo vivió el fútbol, lo entendió desde adentro y luego lo miró desde afuera con una mezcla de nostalgia y lucidez. Para él, el fútbol es humano hasta la médula. “Es infinito porque el fútbol es a cada momento una situación nueva”, y “ese elemento humano es el único que decide lo que puede pasar dentro de una cancha”, no los entrenadores con sus pizarrones ni las tácticas rígidas que en la época llegaban de Europa.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-94d647da03d24e31f375901d4aad752a"><strong>Lo imagina como un juego infinito, cambiante, un flujo constante donde cada instante trae una situación nueva, imposible de atrapar en un manual. </strong>Luego de instalarse ya cierta ola cientificista-metodista en los 60s, sumado al <em>fútbol total</em> holandés que se asomaba como una novedad, Peucelle defendía el potrero, la calle.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-963e30b564bb568c3676bf32cccd0265">Creía que el verde césped es la verdadera escuela del fútbol, despreciando los “libritos” europeos llenos de triangulaciones, bisectrices y proyecciones que pretendían reducir el juego a una ciencia exacta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fddf18398a66ae2591bb50f2a9856478">Su ideal es el 1–10, un sistema que no se dibuja con números fijos como el 4–2–4 o el 4–3–3, sino que vive en la cancha: los diez jugadores de campo suben juntos al ataque y bajan juntos a defender, sin posiciones estáticas que encorseten su libertad.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7cdd11a8e793f1f46e1105aa6be1de02">Esto lo llama “disciplina de la elasticidad”, y es uno de sus conceptos más hermosos: no es la rigidez de un esquema donde cada uno tiene un casillero asignado, sino una flexibilidad viva, un equipo que se estira y contrae como una red elástica según las necesidades del juego. Es una disciplina que no limita, sino que potencia: los jugadores se comprometen a participar, pero con espacio para improvisar, como una orquesta que toca sin partitura fija.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d0491f27cec520c7f77290b44d2b46f3"><strong>Peucelle veía el fútbol como arte puro, no como ciencia, y lo llenaba de imágenes poéticas</strong>: un “ritmo” que no es una marcha constante, sino un vaivén entre lento y veloz. Un “ritmo arrítmico”, como él lo redefine, “lento cuando conviene y veloz cuando dejó de convenir lo lento”, que engaña al adversario con pausas y explosiones repentinas.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c8f1e6f5bdb9f5dc2ad1093bd7f59a07">Este ritmo depende del “acoplamiento”, la magia de unir elementos humanos dispares -el gambeteador impredecible, el pasador preciso, el luchador incansable- en una “ensalada humana” que vibra con vida propia. «No hay ningún maestro que pueda enseñar el juego», decía, «solo alumnos que lo adquieren» en la cancha, porque «el arte sale del discípulo» y no del pizarrón.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b98e21278b04f95266ee064e388a7176">Peucelle era un práctico con alma de filósofo. Ganó el apodo de “Barullo” en los años &#8217;20 porque bajaba desde su puesto de puntero, subía como interior, desbordaba o asistía, desorganizando al rival con un orden que solo él entendía.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7936fb45b93218acec569575791db830">No era desordenado; era un «desorganizador de lo ajeno», un caos vivo que no caía en la mal llamada anarquía, sino que tejía una lógica sutil desde la inteligencia de los jugadores, su picardía y su lectura del momento, y con eso, según él, marcó el fin de los punteros estáticos pegados a la línea.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-98a930f9c5da5fb2193470584de5401f"><strong>La pared, esa jugada simple de pases cortos y rápidos entre dos compañeros, la eleva a símbolo</strong>: nacida en la calle con los chicos, es para él la esencia del fútbol, un intercambio veloz que mueve al equipo hacia adelante y que Pelé y Coutinho llevaron a la perfección con su «doble pared», «la jugada esencial del 1–10», como él la llamó.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d54189a61849077d1fc57a301fe4943a">En un debate con Adolfo Pedernera, su compañero en “La Máquina”, discutían cuántos pases cortos y largos hacían falta: Pedernera apostaba por tres cortos y uno largo para dar seguridad; Peucelle, por dos cortos y uno largo para sorprender, pero ambos terminaban en que no hay fórmula -“son las que hagan falta en cada momento”- porque el fútbol es circunstancial, no un guión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-42ac0239ba3c63a20eeae9f3d17aec40">Peucelle no creía en épocas: odiaba las etiquetas de “antiguo” o “moderno” que dividían el fútbol en etapas, y afirmaba que es “uno solo”, <strong>un Fútbol Todotiempo que trasciende el calendario y se juega en “toda la cancha” con todos involucrados, desde el arquero hasta el jugador más avanzado.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5080e869a7422dce090f2a8c5f7f042d">Sin embargo, lo juzgaba con un criterio ético-estético: “bueno” cuando es equilibrado y dinámico, “malo” cuando es rígido o desequilibrado, como esos equipos que “juegan para atrás” o se encierran sin atacar. Criticaba el creciente profesionalismo de 1974, que veía como un negocio “enloquecedor” que ponía al fútbol al servicio de demasiados aspirantes a vivir de él, perdiendo su raíz lúdica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-872939f984536fbf3562e2cdfa65631f">Para él, el fútbol es un un montón de cosas -táctica, lucha, amistad, mística- que se ensamblan en un instante único&nbsp; -un encuentro-&nbsp; y luego se disuelven en recuerdos, un juego que no se planifica porque vive en la cancha, no en los escritorios. Ejemplos como Sastre, un “hombre sin puesto” que encontraba su lugar en cada jugada, o “La Máquina”, que “jugaba de memoria”, son su prueba: el fútbol es humano, espontáneo, un arte del momento.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1100" height="619" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-3-edited.png" alt="" class="wp-image-3487" style="width:711px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-3-edited.png 1100w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-3-edited-300x169.png 300w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-3-edited-1024x576.png 1024w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-3-edited-768x432.png 768w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /><figcaption class="wp-element-caption">La doble pared de Pelé y Coutinho que maravillaba a Peucelle.</figcaption></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d0d8ccb3f67f90adb79fcc93cbfecc88"><strong><em>Este artículo pertenece a la serie de notas «Repensando a Peucelle», que se publicó durante los últimas semanas en la web de La Pelota Siempre Al 10.</em></strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Introducción al fútbol humano</strong></li>



<li><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-un-futbol-vivo-para-la-actualidad/"><strong>Un fútbol vivo para la actualidad</strong></a></li>



<li><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-una-red-viva/"><strong>Una red viva</strong></a></li>



<li><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-su-gran-pregunta/"><strong>Su gran pregunta</strong></a></li>



<li><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-tres-logicas-en-tension/"><strong>Tres lógicas en tensión</strong></a></li>



<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/lo-ultimo/repensando-a-peucelle-dialogo-con-el-presente/">Diálogo con el presente</a></strong></li>
</ul>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><em>Este texto fue extraído de <a href="https://medium.com/@stabilemat/repensando-a-peucelle-f%C3%BAtbol-todotiempo-en-2025-47eb4f178169">https://medium.com/@stabilemat/repensando-a-peucelle-f%C3%BAtbol-todotiempo-en-2025-47eb4f178169</a></em></p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-introduccion-al-futbol-humano/">Repensando a Peucelle: Introducción al fútbol humano</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-introduccion-al-futbol-humano/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Juego de Aproximación: Las raíces del fútbol brasilero</title>
		<link>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/el-juego-de-aproximacion-las-raices-del-futbol-brasilero/</link>
					<comments>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/el-juego-de-aproximacion-las-raices-del-futbol-brasilero/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Dec 2023 20:07:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Bela Guttmann]]></category>
		<category><![CDATA[Carpegiani]]></category>
		<category><![CDATA[Coutinho]]></category>
		<category><![CDATA[Dori Kurschner]]></category>
		<category><![CDATA[Flavio Costa]]></category>
		<category><![CDATA[Gerson]]></category>
		<category><![CDATA[Joao Saldanha]]></category>
		<category><![CDATA[Jogo Bonito]]></category>
		<category><![CDATA[Rivelino]]></category>
		<category><![CDATA[Zagallo]]></category>
		<category><![CDATA[Zico]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://lapelotasiempreal10.com/?p=1716</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los sistemas defensivos se adaptaron al juego de posición y esta dinámica trae nuevos paradigmas para la organización ofensiva. Primera parte de esta serie de notas.</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/el-juego-de-aproximacion-las-raices-del-futbol-brasilero/">El Juego de Aproximación: Las raíces del fútbol brasilero</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por József Bozsik (<a href="https://twitter.com/Jozsef_Bozsik" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@Jozsef_Bozsik</a>)</strong></p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Traducido y editado por Emiliano Rossenblum (<a href="http://twitter.com/emirossen">@EmiRossen</a>)</strong></p>



<p>Escuché varias veces que al fútbol brasileño no le preocupaba la organización ofensiva ya que dependía de la inspiración y la libertad. Una especie de “hacé lo que quieras”. A veces, los jóvenes quieren respuestas preparadas y caminos ya trazados que se puedan reproducir tal cual son.</p>



<p>Incorporan verdades y métodos hegemónicos y cierran su sensibilidad a lo diferente respecto del paradigma que aceptaron. Para comprender el espíritu de la organización ofensiva que fue hegemónica durante décadas en el fútbol brasileño, es necesario estar dispuesto a reflexionar y dudar.&nbsp;</p>



<p><strong>La organización ofensiva del juego que llegó a ser reconocido como “brasileño” no estuvo dada por una rígida predeterminación de espacios, estirando a los jugadores en las zonas ofensivas. Era más bien una organización del movimiento de jugadores.</strong></p>



<p>“Na Bôca do Túnel” es un libro clásico sobre táctica en el fútbol brasileño de los años 1960. João Saldanha escribió en la introducción una frase muy representativa: “Antes, cuando un jugador invadía la posición de otro compañero, inmediatamente lo regañaban: “Fuera, acá entorpecés el juego. Andá a tu posición”. Y el entrenador apoyaba esta respuesta. Un jugador que hoy dice esto no merece entrar al campo”.</p>



<p>Sostengo que el estilo del fútbol brasileño que encantó al mundo (“O Jogo Bonito”) se formó en los años 1960, ganó identidad en los años 70 y 80, y experimentó su madurez en los años 90. Saldanha hablaba de uno de los aspectos más importantes del estilo brasileño: invadir la posición de tu compañero significa acercarse.</p>



<p>Es obvio que todas las propuestas de juego siempre han existido en Brasil, pero<strong> lo que se conoció como “fútbol brasileño” por ser tan admirado en el extranjero fue un juego de aproximación, con gran deleite en la habilidad, la creatividad, la técnica y la autenticidad.</strong></p>



<p>Decir que el fútbol brasileño atacaba buscando acercarse para hacer paredes y progresar en el campo no quiere decir que todos iban hacia la pelota y eso resumía todo. No es verdad. El movimiento se consideraba lo más importante del juego, entonces era necesario organizarlos, sincronizarlos y brindar un parámetro para que los jugadores interpretaran y crearan sus acciones. Para organizar el movimiento surgió la idea de función.&nbsp;</p>



<p>Brasil no fue pionero en este fútbol móvil y de aproximación. El judío húngaro Dori Kürschner fue entrenado en el MTK de Budapest por Jimmy Hogan, una figura mítica que habría difundido el juego móvil por todo el Danubio. </p>



<p>Huyendo del creciente antisemitismo en Europa (Hungría sería un aliado del Eje desde 1941), Dori llegó a Río de Janeiro y entrenó a Flamengo y Botafogo. En Flamengo, Flávio Costa fue su asistente. Ya se ha escrito mucho sobre las contribuciones de Flávio Costa, seleccionador de Brasil en el Mundial de 1950, a la hora de configurar el juego brasileño con diagonales defensivas y ofensivas.&nbsp;</p>



<p>Otro húngaro que entrenó en nuestro fútbol fue Béla Guttmann en el São Paulo. Su asistente era Vicente Feola, seleccionador de Brasil en el Mundial de 1958, quien adoptó un 4-2-4 dinámico y flexible con funciones específicas para cada jugador.</p>



<p>El fútbol brasileño incorporó la sabiduría de Europa del Este y construyó su propia identidad. Por tanto, para organizar el movimiento ofensivo de los jugadores se adoptó la idea de función (de ahí que llamo a este tipo de organización “ataque funcional”).&nbsp;</p>



<p>Sin embargo, la organización del movimiento no se limitó únicamente a su función, también fue necesario establecer una serie de interpretaciones para que el equipo progresara en el campo. Acercarse era el primer paso. El segundo fue la comprensión del espacio vacío: moverse por el campo para acercarse a su compañero y apoyar al hombre con la pelota creó una asimetría táctica en el equipo y, al mismo tiempo, creó un espacio vacío. Un compañero debe entender dónde está ese espacio vacío, infiltrarse y recibir la pelota en el “punto futuro”. <strong>La aproximación necesita movilidad para funcionar.</strong></p>



<p>En la tradición oral encontramos varias explicaciones de Zagallo, Carpegiani, Coutinho, Gerson, Zico o Rivelino sobre la importancia de la pared dentro de esta forma de jugar:</p>



<p>a) tengo la pelota</p>



<p>b) el compañero se acerca a mí y se desmarca para recibir&nbsp;</p>



<p>c) Paso la pelota y avanzo buscando el espacio vacío para recibirla de vuelta.</p>



<p>d) Cuando la recibo un tercer jugador también se está desmarcando, buscando el espacio vacío para darme una opción de pase corto.</p>



<p>e) un cuarto jugador se desmarca buscando un pase más largo por detrás de la defensa.&nbsp;</p>



<p><strong>Un fútbol basado en llegar y no estar; en la organización de los movimientos y no en la ubicación en una zona concreta. Este juego lo heredamos –por afinidades culturales– de Europa del Este, Baviera y el Sur de Europa, y lo compartimos con el cono sur de América. Cada uno manteniendo sus particularidades. En Argentina es la famosa fórmula “toco y me voy”.</strong></p>



<p>En este sentido, el gran desafío para los entrenadores más cercanos a esta tradición hegemónica en Brasil fue encontrar formas y métodos para organizar estos movimientos. En la concepción no había tantos secretos: un atacante retiene la pelota, el otro tiene que buscar el contraataque; un centrocampista hace un apoyo corto, el otro tiene que proyectarse para recibirlo en una diagonal ofensiva larga.&nbsp;</p>



<p>De esa forma el equipo variaría los espacios libres en altura y dirección. El jugador de la diagonal ofensiva larga también garantizaba la posibilidad de cambiar de frente con un compañero entrando por sorpresa por el lado contrario.&nbsp;</p>



<p>Ejecutar bien, encontrar la sincronicidad de los movimientos, la compenetración entre los jugadores, comprender los movimientos, siempre ha sido el mayor desafío metodológico. Este fútbol brasileño siempre ha sido mi gran pasión, ya que redimió el juego de Danubio y lo convirtió en el arte más grande jamás producido a través del fútbol.&nbsp;</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><em>Este artículo es la primera parte de la serie titulada «El Juego de Aproximación». Podés consultar el resto de ella en los links de abajo.</em></p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Las raíces del fútbol brasilero</strong></li>



<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/el-juego-de-aproximacion-cuando-joao-saldanha-y-adrian-cervera-se-encuentran/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cuando João Saldanha y Adrián Cervera se encuentran</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/el-juego-de-aproximacion-la-concepcion-de-los-espacios/">La concepción de los espacios</a></strong></li>
</ol>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><em>La versión extendida de este artículo fue publicada originalmente el 16 de febrero de 2021 en </em><a href="https://medium.com/@Jozsef_Bozsik/sobre-o-jogo-de-aproxima%C3%A7%C3%A3o-quando-jo%C3%A3o-saldanha-e-adri%C3%A1n-cervera-se-encontram-eabe6854f1d2"><em>https://medium.com/@Jozsef_Bozsik/sobre-o-jogo-de-aproxima%C3%A7%C3%A3o-quando-jo%C3%A3o-saldanha-e-adri%C3%A1n-cervera-se-encontram-eabe6854f1d2</em></a></p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/el-juego-de-aproximacion-las-raices-del-futbol-brasilero/">El Juego de Aproximación: Las raíces del fútbol brasilero</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/el-juego-de-aproximacion-las-raices-del-futbol-brasilero/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
