Por Mariano Abrach (@MarianoAbrach)
“Con el tiempo tomé mayor dimensión de lo que había sido ponerme esa camiseta y esa cinta después de que las había dejado Maradona”
Es la respuesta recurrente de Marcelo Espina ante la también recurrente pregunta sobre la oportunidad en que vistió la camiseta 10 de la Selección Argentina por primera vez, una cuestión que inexorablemente surge ante cada entrevista.
Él fue el primero que la usó después del último partido oficial de Maradona con la 10 de Argentina. Y curiosamente el entrenador que realizó esa convocatoria también estrenaba su cargo en la Selección Nacional aquel 16 de noviembre de 1994 en Santiago de Chile: Daniel Alberto Passarella llegó con el mandato del recambio, con mano dura y restricciones. Marcelo Espina fue una de las caras de esa renovación y así lo contó para Todo con Afecto, el programa de Alejandro Apo:
“Tuvimos que venir a jugar a Chile con la selección chilena. Era mi debut y además de la convocatoria me hizo jugar de titular, me dio la posibilidad de jugar con la camiseta número 10 y me puso de capitán. La verdad que en una semana me cambió la vida porque además ese partido tuve la suerte de que el equipo ganó, jugué bien, hice un gol y Colo-Colo me compró. Después viví 14 años en Santiago, y ahora estoy viviendo en Santiago”

Marcelo Fabián Espina había nacido el 28 de abril de 1967. Comenzó a jugar en Los Andes, un club de papi fútbol de su barrio, Florida. El camino a convertirse en futbolista lo inició en las infantiles de River, pero tras un cruce con un técnico que lo sacó a los 3 minutos en un partido de prenovena, a los 12 años dejó el Millonario y se fue a Platense, el club más grande de la zona en donde vivía.
En el Calamar sería su debut profesional y es la institución con la que se identifica hasta el día de hoy. Luego de su primera época allí entre 1986 y 1990, tuvo varias incursiones en clubes mexicanos (Irapuato, Atlante, Correcaminos) y un fugaz pasaje por Lanús antes de su regreso a Vicente López.
Espina había sido el goleador del Torneo Clausura de ese 1994 nada menos que junto al casi debutante Hernán Crespo, con 11 tantos cada uno. A pesar de no conseguir buenos resultados finales el Platense de ese año fue uno de los mejores y más recordados de su historia. En efecto, desde aquel Clausura 94 hasta su regreso a Primera División que el Calamar no tocaba la cima de un torneo de la máxima división nacional (datazo de Silvio Maverino).
Si bien la convocatoria fue justa por su rendimiento en el fútbol local, para el protagonista fue “todo muy sorpresivo”. Así se lo relató a Enganche, aquel breve pero no por eso menos añorado suplemento de Página|12:
“Estaba en la casa de mis viejos y mirábamos el noticiero de la tarde. Al momento de la información deportiva, anunciaron que Passarella había hecho su primera lista como entrenador de la selección y empezaron a dar los apellidos. Estábamos atentos para conocer a los jugadores que había convocado y ahí fue cuando escuché que me nombraban. Era goleador del fútbol argentino y andaba bien, pero no me lo esperaba. Y ahí empezó a sonar el teléfono de mi casa y de la de mis viejos sin parar”
Mucho menos esperado de su parte era recibir la camiseta número 10 y la cinta de capitán, de lo cual se enteró ya en Santiago de Chile junto a sus compañeros.
“Fue bueno que me haya enterado de todo así, de repente; porque estar al tanto recién sobre la hora de muchas cosas que son fuertes te evita pensar demasiado, porque no tenés tiempo, y eso es bueno. Yo jugaba en Platense, un equipo con muy poca repercusión y de repente me encontraba ante la mayor exposición”

El equipo formó con Bossio; Zanetti, Ayala, Fabbri y Arruabarrena; Escudero, Pérez, Bassedas, Espina; Ortega y Rambert. En el banco tuvieron su lugar Burgos, Medero, Sorín, Vivas, Jiménez, Gallardo, Carranza y Flores.
El resultado fue de 3 a 0 a favor de Argentina, con Espina marcando el segundo gol luego de que abriera el tanteador Pascualito Rambert, y lo cerrara Escudero. Curiosamente, el 10 de este partido sería reemplazado por quien sería su sucesor con la emblemática casaca, el Muñeco Gallardo. Pero faltaban algunos meses para eso.
La historia de Espina con la 10 de Argentina continuó por 6 partidos más, incluyendo la Copa Rey Fahd 1995 -antecesora de la extinta Copa Confederaciones- que la disputaban todos los campeones continentales. Pero antes de ese torneo disputado en el mes de enero, se jugaron dos amistosos en diciembre de 1994.
El primero de esos dos se jugó en el José Amalfitani, contra el verdugo del Mundial ‘94 (aparte de Joao Havelange), Rumania. En verdad, siendo estrictos, un equipo B de aquella Rumania, porque en esos mismos días se encontraba jugando la clasificación a la Eurocopa 1996 (aunque algunos jugaron en cancha de Vélez el día 21 luego de jugar el 14 en Israel). Ese encuentro terminó 1 a 0 a favor de Argentina con gol de Perico Pérez.

El último partido de 1994 fue otro amistoso ante Yugoslavia. Ésta se había disuelto en 1992, pero hasta el 2003 mantuvo el nombre pero conservando solamente el territorio de Serbia y Montenegro. Fue uno de los primeros partidos que jugó luego de la suspensión de la FIFA durante las guerras yugoslavas y llegaron con algunos nombres muy recordados, como Predrag Mijatović, Dejan Savićević o Siniša Mihajlović. El resultado se repitió, 1 a 0 con gol de Pascualito Rambert.
Los primeros días del 1995 traerían el debut por los puntos como campeones defensores de la Copa Rey Fahd obtenida en 1992 y como campeones de América de 1993. El plantel que viajó a Arabia Saudita mantenía a Espina con la 10, pero se modificó el esquema táctico y eso lo relegó al banco de suplentes.
La final enfrentó a Argentina contra la Dinamarca de los Laudrup. Este partido decisivo fue el único en el que ingresó Espina, reemplazando a Rambert a los 75 minutos de juego con el marcador 2 a 0 abajo. Poco pudo aportar en ese tramo final y se consumó la derrota argentina.

Aunque ya había sido vestida por otro sucesor, la 10 volvió a Espina por un partido más, despidiéndose de esta camiseta de una manera más agradable. En la ciudad de Mendoza se disputó un amistoso contra Eslovaquia (la estadística manda que aclaremos que era su equipo B) el 22 de junio, en la previa de la Copa América de 1995.
Esa jornada, el técnico Passarella realizó algunas últimas pruebas definiendo el plantel para la inminente competencia y el equipo formó con Cristante; Zanetti, Cáceres, Ayala y Chamot; Bassedas, Astrada, Simeone; Espina; Balbo y Batistuta. Gallardo ingresó por el propio Espina en el entretiempo, y se sellaría así el traspaso de la 10 entre ellos.
No sería todavía el final de la historia en la Selección para Espina, dado que integró el plantel de la Copa América 1995 ya sin el emblemático número en su espalda. A mitad de ese año fue transferido a Colo-Colo, club en el que obtuvo cinco títulos y dejó su huella.
Siguió y sigue vinculado al fútbol, primero como entrenador y luego como dirigente, para dedicarse finalmente al periodismo comentando partidos y conformando programas de debate sobre fútbol. No obstante, al hablar de su carrera siempre regresa a ese momento del 16 de noviembre de 1994.
“Si tengo que elegir un instante de mi carrera es encabezando la fila al momento de salir a la cancha en el Estadio Nacional”

Fuentes:
- DaleAlbo: En Argentina recuerdan que Marcelo Espina fue el primero que jugó con la 10 después de Diego Maradona
- Página/12 (Suplemento Enganche): El auténtico sueño del pibe
- Macías, J. (2011). Quién es quién en la Selección Argentina: Diccionario de futbolistas internacionales (1902-2010). Ediciones Corregidor.
- Albicelestes: Ficha e historial de Marcelo Espina en la Selección Argentina
- El Gráfico: Marcelo Espina 100×100
- Wikipedia: Marcelo Espina
- Relator Popular: Marcelo Espina: el 10 que fue capitán en su debut
- Club Atlético Platense: Despedida de Marcelo Espina (Colo-Colo vs. Platense)
- Radio Nacional (Todo con Afecto): Marcelo Espina y la convocatoria que le cambió la vida
- YouTube (Vive Para Contarlo PODCAST): 3 Secretos de un Ex Futbolista de Elite “La Disciplina Le Gana al Talento” | Marcelo Espina