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	<title>Directores técnicos archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
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	<title>Directores técnicos archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
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		<title>El equipo del bar de la esquina</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Feb 2026 13:45:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cuentos]]></category>
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		<category><![CDATA[Cuento de fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Directores técnicos]]></category>
		<category><![CDATA[Hinchas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Cuánto saben de fútbol los hinchas? La única manera de saber es ponerlo a prueba</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/cuentos/el-equipo-del-bar-de-la-esquina/">El equipo del bar de la esquina</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Toni Schweinheim (<a href="https://x.com/ToniDibujante">@ToniDibujante</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4d6a223ed937db46f639e8b3c78a4f52">Juan Fontana o el Mencho, como le decían por su parecido con Medina Bello, probó de todo en diez partidos: dos nueves, uno por adentro uno por afuera, 4-3-3, 3-5-2, 4-4-2… y nada. De diez partidos ganó uno, empató tres y perdió seis, con el agravante de los tres últimos en fila.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f7fae2bceec28bc4d1fd12f97d0e0981">“Mire Fontana, nosotros respetamos a los entrenadores, sobre todo cuando han sido ídolos de esta institución, pero los plazos se acortan y los objetivos no se cumplen. No lo tome como una advertencia ni como una amenaza, pero fíjese qué hace”, fueron las crueles, duras palabras de Mambertti, el presidente del club.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b77ca7b229f5d9decc1d4f354a19f06c">No era ni una advertencia ni una amenaza, era algo peor, un despido encubierto, o quizás un apriete para que renuncie. El Mencho salió de esa reunión con la cabeza en otro lado. Estuvo como ido un par de minutos, veía pero estaba ciego. Busco oxígeno, bajó las escaleras, se metió por el vestuario y salió a la cancha.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-607d60455668902765f382a8417bda80">Sintió tristeza. No había podido lograr el ascenso como jugador. Doce largos años intentando ascender con ese equipo, como un moscón que repiquetea contra un vidrio. Lo más lejos que llegó fue a una semifinal en los viejos octogonales. Morón lo goleó.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ec785e1bf5c9c0070f3daf3c4fceea84">Cuando colgó los botines juró hacerlo ascender como entrenador. Esta era su primera experiencia al frente de un equipo. Tal vez sea la última también; cuando sos técnico en el ascenso y te va mal, desaparecés. El sistema perverso del ascenso. Te rajan. Chau. Ni siquiera quedas con los juveniles porque ahí hay gente desde hace décadas. Te vas al olvido.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c2ed17e44959c8d8aaf2821094b80876">A Juan se le arremolinaban los recuerdos. El gol que le hizo a Tristán Suárez en aquel arco para salvarse del descenso… aquella vez tuvo que hacer de arquero improvisado porque se quedaron sin cambios y el loco Sevilla se había ido expulsado…</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3d539d4ebcff8875450c970d46d07273">—Es así maestro, si la pelotita no entra, fuistes —dijo el canchero arrastrando una “s” innecesaria en la palabra. El Mencho lo miró como desorientado. Todavía no había salido de sus recuerdos, le pareció que el canchero estaba más lejos la última vez que lo vio. Ahora estaba a su lado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-55f350fe4309b80434c8ecfb3c56f076">—Es así viejo, es así —dijo por fin con un suspiro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-00601a8882d6adc44d3cb49ab8ed6d68">— ¿Sabe lo que pasa, don? Ustedes, los técnicos, estudian mucho pero no saben nada. Ustedes piensan que porque fueron jugadores o se recibieron de DT, saben todo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-27be3c99ece0b4fc2a5ea2f9d1d230b1">—Puede ser —respondió el Mencho casi sin ánimo. Estaba con la guardia muy baja. En otros tiempos le hubiese saltado a la yugular a cualquiera por esos dichos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4efb538dffb5cfd68c5ad1add98c234a">—No lo quise ofender —comentó el canchero admitiendo su dureza anterior—. Tampoco es para tanto, pasa que ustedes son muy teóricos. Y son muy caprichosos. Usted cambió de estrategia solito, sin consultar a nadie.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a5a5852f9f5695bc7421e97858d5f51c">— ¿Y a quién le voy a consultar? —se encogió de hombros el Mencho.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1faddd5f93238dcef4b861809151c7e3">—A nosotros, a los hinchas. Ustedes son como los políticos, hermano —dijo el canchero alzando los brazos—, si los políticos escucharan al pueblo seríamos felices. Si ustedes los entrenadores le preguntaran a los hinchas, yo le puedo asegurar que vamos a tener un mejor fútbol.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e7288665b928a36659f1f27c6b895aa7">— Yo me llego a acercar a la platea o a la popular y me putean…</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2ab309c3790c06d46c459c31acabca8f">—En el bar de la esquina, don Mencho —dijo el canchero, como si revelase alguna fórmula secreta, nos juntamos a charlar de fútbol todas las santas noches. Creo que ni el Menotti ni el Bilardo hablaron en su vida tanto de fútbol como nosotros. Nosotros mamamos de chicos este club. Es nuestra vida, usted es un ídolo pero nosotros conocemos palmo a palmo esto, estamos acá desde pibes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9194af34846c1485ff79153c98065535">—Lléveme ahí, ayúdeme, me queda un único partido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7ed7b6605a4f79546767c296c07d6c73">—Noooo, si usted llega a aparecerse por ahí, los muchachos no hablan, se cagan encima. No se van a sentir libres de hablar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-05aba1b15b73d5331e9e746bd01c7817">—Me pongo lejos, los escucho de lejos, no sé. Yo amo este club, no me quiero ir. Haría cualquier cosa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f9d52c48aad0607f7147f30dd1328c50">—Yo lo voy a ayudar porque a usted lo aprecio, pero desde ya le digo que usted tiene muchos errores y tiene que aceptarlos. Tales y Rodolfo siempre juegan encimados, se estorban. Un desastre eso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-bf2f30489692f8b01d4926137432e0eb">—Pero los cambié de posición como siete veces en diez partidos…</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-595c9b65f11bea6b986bbf1bb22d74d9">—Ah, eso es lo que ve usted desde el banco. Yo le aseguro que todos los hinchas comentamos eso desde su llegada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c06ee382e7927a84c94b0f2857138af9">—Bueno, dígame qué más.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6de8cca02d453c7db1fc3ea80be097b1">— Vásquez sube pero nunca baja… —dijo mientras se rascaba la cabeza con la visera de la gorra—. Son muchas cosas, los muchachos le tienen que decir. Vamos a hacer una cosa. Hoy es lunes, el partido es el sábado. Desde hoy al viernes voy a ir al bar como todos los días a hablar con los muchachos y voy a grabar las conversaciones, así de sopetón sin que se enteren y no se abataten. Todos los días a esta hora voy a traerle el casete, usted lo escucha y va cambiando todo. Yo creo que es una linda experiencia, ¿no le parece?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-409aabea4deb39b307f97b350f91d753">—Mire, yo estoy jugado. La verdad es que vine acá para tomar coraje y renunciar mañana o pasado. Pero si escuchando al hincha puedo poner alguna variante y mejorar, rasguñar un empate y aguantar un partido más, yo le juro que sigo todo al pie de la letra. Si total ya estoy perdido…</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-127da7dbf556a5097e336f589d3b16c9">—No sea tan tremendo, hombre, mañana esté por acá a esta hora que le traigo la primera escucha, somos como espías—dijo riéndose el canchero.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b77af8c1ab042e12e6d069998a7f39dd">—Dígame si le tengo que pagar algo, una ronda de ginebra a los muchachos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a019805ce84c96b03b82151da6735459">—Despreocúpese, ellos no van a saber nada, además yo me doy por bien pagado viendo ganar a mi equipo. Lo que sí le voy a pedir un favor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5e91199df1730a3db9c4be814299d4e7">—Lo que quiera.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-964bb9fc60f10c86fee188e5c145edcc">—No me tire los puchos dentro del campo de juego, cuesta un huevo sacarlos —dijo el canchero despidiéndose del Mencho, que ya había vuelto a encender otro cigarrillo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8111fd544309ebdde3cf11b83c0bfb73">Desde esa tarde el Mencho cambió completamente de ánimo. Se llenó de optimismo. Al día siguiente fue a ver al canchero, este le entregó un casete y se fue. El entrenador fue corriendo hasta su auto y puso la cinta en el pasacasete. Lo que comenzó a reproducirse era una típica charla de bar entre amigos. El ruido de vasos, el bullicio general, voces de fondo.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca325a4481fef5c145edf2f1d8fc68ba">Se distinguía perfectamente la voz de Miguel, el canchero y la de tres personas más. Los cuatro tipos que hablaban lo hacían con soltura y hablaban de estrategias y planteos tácticos. Pero también pasó algunos calores cuando denigraban su figura como entrenador.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6165e867796cf9f23d1ecc14ab5b54dc"><em>— ¿Sabes lo que pasa? Que este Fontana es un pelotudo, ¿cómo mierda va a poner a Medina, que ya está de vuelta?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1d13b03842bbb8da465a41b080e5393c"><em>—Debe tener un tongo con el representante, yo no sé porque no lo pone al Chino Ávila que es una maravilla, el pibe.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e8d3d16a7b121fd8595dc0b415980716"><em>—No seas malo con el Mencho, es una gloria —era la voz del canchero la que se escuchaba— yo creo que le erra al armar el equipo.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-556326f0bff78dcd46925db2cdd4c6e0"><em>—Pero claro que se equivoca con eso. Los dos delanteros que ponen se chocan como dos boludos.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-92e6f811febb8601204db7503ee070ea"><em>—A Otero hay que ponerlo como a los viejos wines, a Roncatti de 8, ¡pero qué va a hacer eso!</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f7ae68ace400d468dae29f41bb5d6e44"><em>— ¡Este mamerto lo pone a Ochoa de cinco! El gordo no se puede ni mover. Hay que poner doble cinco, Sosa y Ríos.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1ff0ead5e68134226357cec0e3c56e36"><em>— ¿Doble cinco? Vos sos un cagón ¿Por qué no pones dos arqueros, también?</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-664da4fa31891916b6330b23202105be">Luego la charla se iba por discusiones vagas y banales. Pero más allá de eso, el Mencho iba anotando cómo podía armar el equipo. Al otro día y a la misma hora el entrenador se encontró con el canchero. Nuevamente le dio un casete con una charla parecida a la anterior pero que tocaba otras cuestiones técnicas.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2a8efa210bfe3cb5b6a4a925c5a6886f">El Mencho no podía creer lo equivocado que estaba al armar el 11 y cómo los hinchas la tenían tan clara. El resto de los días el entrenador fue acumulando casetes y nombres en su cuaderno para armar al equipo. Creía poder revertir esa situación y tal vez si todo mejoraba, pensaba en nombrar un comité de asesoramiento con estos hinchas de pura cepa, algo inédito en la conducción técnica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a00807b304c4913cbbdbe2db537898ad">El día del partido paró un equipo basado en los cinco casetes que le había alcanzado Miguel, el canchero, un equipo del paladar del hincha. Y Fontana lo notó, porque a la salida del equipo los hinchas alentaban mucho más que en partidos anteriores. Estaba todo dado para ganar y dar vuelta la historia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f98e9a0617016045e47d280b9367a4ab">El primer cachetazo llegó a los cinco minutos: Sosa se equivocó en la entrega y dejó muy mal parada a la defensa, Salaberry puso el 1-0. A los 15, Atlanta ya ganaba 3-0 gracias a errores infantiles. El Mencho Fontana estaba sobre la línea de cal y lloraba como un nene.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-36841c524c93d129c4c7fb64c32a8836">El primer tiempo finalizó con la friolera de 5-0 en contra. Los jugadores entraron por la manga en fila india luego de la masacre de esta primera parte. El entrenador cabizbajo entró a lo último arrastrando los pies. Presentó la renuncia en el entretiempo. Nada más se supo del Mencho Fontana; el monstruo del olvido del cual se alimenta el ascenso se lo devoró.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-dc6f1a2fecad1a2787df2b1f4e5cfc36">Esa noche se encontraron Miguel, el canchero, con sus amigos en el bar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-97119429fcbc2dacf0b8a83fa65a3f02">—Menos mal que se fue este hijo de puta, chorro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c91683be0339131a8d7954a286da8e6a">—Vino a chapear con que era ídolo y a robar con eso&#8230;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2078add352d3c54ed243c2baf3ad9908">—Mirá que poner al Chino Ávila, un pibe. Lo quemó para siempre —dijo uno de los muchachos mientras se prendía un pucho.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-887851255484b2e54e7d7582acd845e5">—Y ese Sosa es un paquete, yo no sé para que lo pone. Debe tener un tongo con el representante.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-92c32483257c0b57419f003ce9fc0769">—La cagó hermano, la cagó. Mirá que sacarlo a Medina, che. El único que corría un poco.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-25b9daf34d965244648c05300e0c0321">—Rodolfo, traeme otra ginebra —dijo Miguel, el canchero, mientras miraba tristemente su vaso vacío.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="628" height="590" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-22.png" alt="" class="wp-image-3679" style="width:418px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-22.png 628w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-22-300x282.png 300w" sizes="(max-width: 628px) 100vw, 628px" /></figure>
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		<title>Vaciamiento: La pérdida del aura</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Jan 2026 18:50:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Directores técnicos]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[Scouting]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Cuáles son las consecuencias de que los futbolistas sean controlados por sus entrenadores en cada detalle del juego? Segunda parte</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Luis Felipe (<a href="https://x.com/lufesssan">@lufesssan</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5f3d0a512024cee2f2b8408f887c6be2"><strong><em>Este texto es la segunda parte de «Vaciamiento». Podés leer la primera acá: <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/vaciamiento-futbol-bidimensional/">https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/vaciamiento-futbol-bidimensional/</a></em></strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c0f1453ea234b030c3c491c4d9c7d1a0">“El análisis del rendimiento es un proceso de recopilación, análisis e interpretación de datos sobre el rendimiento individual o colectivo de los jugadores, ya sean del propio equipo, de los rivales o de los deportistas en observación para futuros fichajes”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-28af469fcdc75004b3f22e6c1cb3bcb7">Willian Sanmartin, «Análise de Desempenho – o que você precisa saber para começar», Foothub</p>
</blockquote>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-da596ef092f44851cf0268d9cdb6cdb4">Un lector más versado en tácticas podría señalar un posible contraargumento ante las críticas al fútbol bidimensional: la existencia del análisis del rendimiento. Al ser una forma supuestamente individualizada de pensar la táctica, podría interpretarse como un principio que contradice lo expuesto en la primera parte de este artículo.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2c8c62b4c869f123fe22bceae22e148d">La realidad del fútbol profesional sitúa el análisis del rendimiento como un elemento clave en la vida cotidiana de los clubes de todo el mundo. Esto implica, en particular, una observación meticulosa del rendimiento de los deportistas basada en<em> indicadores de rendimiento</em>. Estos indicadores suelen dividirse en cuantitativos (estadística avanzada) y cualitativos; aquí nos centraremos en los cualitativos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e9bfe288546908c38536479495b58f33">Los indicadores de rendimiento cualitativos evalúan cómo se ejecutan las acciones técnico-tácticas, considerando el contexto, la toma de decisiones, la postura corporal y la adaptación al modelo colectivo. Probablemente usted ya haya oído hablar de términos como «hacer un control orientado», «perfilarse defensivamente», «escanear» y similares: nombres fundamentales en una compleja red terminológica que define el comportamiento óptimo de un deportista en el campo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ec95edc47c083218ee20c5a6422b10aa"><strong>Este comportamiento, por lo tanto, se basa completamente en un intento integrador, supuestamente neutral y objetivo de tipificar a los jugadores. </strong>Un mediocampista que se esfuerza al máximo por hacer escaneos y controles orientados estará un paso por delante de otro en la misma posición sin estas características.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4abe317855f921d04f115c72252fd537">Lo que se desprende de esta explicación es la inevitable planificación del perfil del jugador. Las desviaciones de la norma tienden a neutralizarse en favor de un modo de análisis indudablemente exitoso, dominante pero ajeno a nosotros: el de un juego basado en principios rígidos y racionales de ocupación del espacio, donde cada deportista se reduce a un mero punto en el plano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7173412316258be79f451b0671d8cfe1">Aunque este tipo de indicadores sean útiles para un grupo específico de jugadores dentro de un contexto de juego particular, su generalización es, como mínimo, peligrosa. <strong>Cuando se absorben y propagan acríticamente los parámetros de rendimiento, los jugadores se vacían de significado</strong>, incluso con el llamado <em>seguimiento individualizado</em>; pierden por lo tanto su individualidad, su singularidad y sobre todo, su aura.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-086efa4272f18b0c6779659e3794050b">El aura</h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img decoding="async" width="1024" height="206" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-38-1024x206.png" alt="" class="wp-image-3608" style="width:657px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-38-1024x206.png 1024w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-38-300x60.png 300w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-38-768x154.png 768w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-38.png 1055w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Danilo, actual jugador del Flamengo, elogia el «lavado de cerebro» que sufrió por parte de Pep Guardiola. Imagen: BeSoccer</figcaption></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-8923a3f93aeb032a1f20eaf9947eb92e">“El concepto de aura permite resumir estas características: lo que se atrofia en la era de la reproducibilidad técnica de la obra de arte es su aura. Este proceso es sintomático y su significado trasciende con creces el ámbito artístico. Generalizando, podemos decir que la técnica de reproducción resalta el predominio de la tradición del objeto reproducido. En la medida en que multiplica la reproducción, sustituye la existencia única de la obra por una existencia en serie”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-42dc867c25f07a974258d741ad43fbc6">Walter Benjamin</p>
</blockquote>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3cf1ce81c5704315db4b72de33636656">Para Benjamin, el aura corresponde a la presencia única e irrepetible de la obra de arte en su “aquí y ahora”, vinculada a la tradición, a la singularidad material y a la experiencia de la contemplación que preserva la distancia y el misterio del objeto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-92f8cf3ea5e11d4d61c1864444ca035e">En consecuencia, surge el concepto de la reproducibilidad técnica de la obra: esta <strong>se desplaza del ritual a la esfera de la circulación masiva, pierde su singularidad y se consume como mercancía.&nbsp;</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-09a5e298b40c2ba2d78b5cfa95188cba">La multiplicación de copias, la difusión mediática y el análisis fragmentado erosionan la singularidad de la obra y transforman la experiencia estética en algo “serial”, repetible y, por lo tanto, desprovisto de su <em>valor de culto</em>, su singularidad, su ritualidad y su inaccesibilidad. Al emanciparse del ritual, la obra se multiplica en reproducciones, adquiriendo <em>valor expositivo</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d499377af5fffb0387c908087af899cd">La figura otrora monolítica, singular y monumental del jugador se ha perdido en gran medida. A través de modelos de juego, análisis e indicadores de rendimiento de la planificación, las «cualidades» de un deportista fueron arbitrariamente idealizadas, generalizadas y, finalmente, reproducidas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fec05773afb1b73b76b0b596032c065d"><strong>He aquí el proceso futbolístico de pérdida del aura. La singularidad del futbolista se vacía; los moldes predefinidos son absorbidos por él y, a través de él, resultan multiplicados.</strong> Su rendimiento se analiza entonces en función de estos moldes, es decir, en función de la adaptación individual a ellos. Mediante la tipificación, por lo tanto, un jugador se convierte en todos y en nadie simultáneamente, perdiendo su exclusividad y sacralidad simbólica en el campo de fútbol.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-51d2cada4c1c4e627faa31e418a8d720">Evaluar la subjetividad</h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img decoding="async" width="680" height="328" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-37.png" alt="" class="wp-image-3603" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-37.png 680w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-37-300x145.png 300w" sizes="(max-width: 680px) 100vw, 680px" /><figcaption class="wp-element-caption">Orientación corporal/perfil del deportista. Imagen: <a href="https://arxiv.org/pdf/2106.00359">«Learning Football Body-Orientation as a Matter of Classification», Adrià Arbués-Sangüesa et al</a>.</figcaption></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-c31f36afc6ac1e391e747e9c69d75123">“En resumen, ¿qué es el aura? Es una figura singular, compuesta de elementos espaciales y temporales: la apariencia única de algo distante, por muy cercano que esté. Observar, en reposo, en una tarde de verano, una cordillera en el horizonte, o una rama que proyecta su sombra sobre nosotros, significa respirar el aura de esas montañas, de esa rama.”&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-42dc867c25f07a974258d741ad43fbc6">Walter Benjamin</p>
</blockquote>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-497c238eda10cc3162a761c5feac12bb">Lo expuesto hasta aquí no supone una negación completa de los valores comúnmente asociados con las cualidades y los «defectos» de un deportista. Si no es posible diferenciar entre una buena y una mala defensa, y entre pases excelentes y malos, cualquier conocimiento relacionado con el estudio del juego se vuelve inexistente. El escepticismo, en el sentido griego del término, sería el resultado inevitable.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1e97a93ad802ea82a6786d36388999d1">Se trata, sin embargo, de reconocer que la técnica de cada jugador es mejorable, pero no idealmente reproducible bajo un sistema de completa tipificación. Si la «técnica» es la habilidad necesaria para ejecutar una acción, y cada deportista posee su propia experiencia y conocimiento de qué acciones deben (o no) realizar para el beneficio de su equipo, entonces cada jugador utiliza una técnica individual irrepetible.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9d9ee6fa93f1c7dac7fa75fcebfda4eb"><strong>Intentar reducir la experiencia subjetiva del fútbol a la mera conformidad con patrones preestablecidos es una completa incomprensión del proceso científico y del deporte como fenómeno observable.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8cc38f62b305df8c149893846a3bebe7">Por lo tanto, la metafísica del estudio del deportista que se propone aquí no es más que un retorno a la investigación de la experiencia concreta, bajo la cual se ha analizado a la mayoría de los jugadores desde tiempos inmemoriales.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b48c9341e39aed1fc9b0f85dadfcc077">Implica observar críticamente al deportista a partir de la ejecución de acciones planificadas por él, en función de dos variables: en qué medida estas acciones generan beneficios reales para el colectivo y hasta qué punto es capaz de superar las adversidades de un partido con y sin la pelota en los pies. <strong>En resumen, significa respetar la singularidad, el aura de cada futbolista.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d13f3610c0c75ee78910fd9be1384b1d">El futuro nos revelará el destino del futbolista como sujeto, pero podemos imaginarlo desde una denuncia del presente. En la primera parte del texto, se describe el vaciamiento del cuerpo del deportista; en la segunda, el vaciamiento de su individualidad, de su alma en cuanto jugador de fútbol.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e747083d45322e61d81c5a2cd69d4503">Si <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Maurice_Blanchot">Maurice Blanchot</a> tenía razón al afirmar que el hombre es un ser indestructible que puede ser infinitamente destruido, corresponde a cada deportista no ceder a la destrucción que se le impone, preservando su cuerpo y, finalmente, su identidad.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="456" height="733" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-33.png" alt="" class="wp-image-3598" style="width:274px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-33.png 456w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-33-187x300.png 187w" sizes="auto, (max-width: 456px) 100vw, 456px" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen: La Marca Editora</figcaption></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><em>Este artículo fue originalmente publicado en <a href="https://opontofuturo.com/esvaziamento/">https://opontofuturo.com/esvaziamento/</a></em></p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/vaciamiento-la-perdida-del-aura/">Vaciamiento: La pérdida del aura</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
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		<title>Vaciamiento: Fútbol bidimensional</title>
		<link>https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/vaciamiento-futbol-bidimensional/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Jan 2026 19:11:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Directores técnicos]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Cuáles son las consecuencias de que los futbolistas sean controlados por sus entrenadores en cada detalle del juego? Primera parte</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/vaciamiento-futbol-bidimensional/">Vaciamiento: Fútbol bidimensional</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Luis Felipe (<a href="https://x.com/lufesssan">@lufesssan</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-214612af85096b51787383c26aa6a1dc"><strong><em>Esta es la primera parte de «Vaciamiento». Al final del artículo vas a encontrar el link a la segunda.</em></strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-d3ddeb7a1db8843e3b17b4cc43be898f">“Bloom es la Nada disfrazada. Por lo tanto, sería absurdo celebrar su aparición en la historia como el nacimiento de un tipo particular de ser humano: el hombre sin cualidades no es una cualidad específica del hombre, sino, por el contrario, el hombre como tal, la realización final de la esencia humana genérica, que es precisamente la pérdida de la esencia, pura exposición y descarte: larva.” </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-78d24f2df26332a59df4d8683ed894ef">Tiqqun, <em>La teoría del Bloom</em></p>
</blockquote>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e2b1987e13aa21d4eae1ae1bd42c603b">El análisis táctico se encuentra actualmente en un punto de centralidad sin precedentes en el discurso futbolístico desde los albores del deporte. Abra cualquier red social y, con unos minutos de investigación, verá un campo bidimensional con once cuerpos puntuales dispuestos de una manera específica y característica sobre el plano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22e4c3b4dfdc4eb54577c3b4fa7b1548">Todos estos campos planos son iguales. Los jugadores son inextensibles e indistinguibles, controlados por la voluntad del entrenador. Este, a su vez, <strong>es el sostén y el motor de las acciones de su equipo en el campo; un maestro de ajedrez que mueve sus piezas.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2bc0e7ac72eb00f9a9c09a1f8342986e">La creciente importancia que se observa actualmente para el puesto de entrenador no tiene precedentes. En los inicios del fútbol tal como lo conocemos, la situación era la contraria. Durante el período amateur brasileño (desde <a href="https://sinborceguiesnohayfutbol.blogspot.com/2012/11/charles-miller-el-padre-del-futbol.html">Charles Miller</a> hasta principios de la década de 1930), por ejemplo, la mayoría de los clubes ni siquiera contaban con entrenador.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8dae0f9a093e54e13d4ef7eb51d84aaa">En décadas posteriores, el jugador seguía siendo considerado el principal responsable de los acontecimientos que se vivían en el campo de fútbol, ​​el «personaje de la semana» en las crónicas de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nelson_Rodrigues">Nelson Rodrigues</a>. Sin embargo, especialmente en los últimos veinte años, la lógica se ha invertido. <strong>El deportista nunca ha sido tan marginal, tan accesorio, tan relegado a la mera ejecución de un plan de juego ajeno a él.</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="810" height="638" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-27.png" alt="" class="wp-image-3576" style="width:407px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-27.png 810w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-27-300x236.png 300w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-27-768x605.png 768w" sizes="auto, (max-width: 810px) 100vw, 810px" /><figcaption class="wp-element-caption">Pedro Caixinha, durante su etapa en Red Bull Bragantino, explicando su sistema.</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">El Bloom y los cuerpos puntuales</h2>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-365d4d223f41be544e5c46ce16cda6ef">«Experimenté con un placer amargo y extraño la simplicidad de nuestra condición estadística. La cantidad de individuos absorbió toda mi singularidad, y yo mismo me volví indistinto e imperceptible.» </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-9a51312f19117c37324ebb1a2c6792b6">Paul Valéry</p>
</blockquote>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-169afe763fc18de0fa2b157f4940ae29">La figura del entrenador, entonces, gana prioridad, y el deportista, verdadero protagonista del juego, queda desubjetivado. Reducido a un punto en el plano, un cuerpo sin extensión que ejecuta tareas planificadas en espacios previamente racionalizados, la individualidad del futbolista se pierde.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c0a8dc86cb6ca5b4eb3c488eb2c2d4e6">Su tridimensionalidad —altura, anchura y otras particularidades psicofísicas— se niega, se considera inexistente. Las piernas torcidas de Garrincha, la zurda de Messi, el discernimiento de Cruyff; estas características se vuelven invisibles.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-18619b42400da0186730dd92d2045be7">Ahora, el cuerpo puntual debe ocupar única y exclusivamente su zona respectiva y obedecer el plan del entrenador, ejecutando con precisión los movimientos previamente entrenados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ace78d0fa9ecde275e19ee325dea6bf4">Este fenómeno no es exclusivo del campo futbolístico; después de todo, ningún evento lo es. Tiqqun, una revista filosófica de un colectivo francés surgido a finales del siglo pasado, <strong>denunció una manifestación similar a través de la figura del “Bloom”.</strong> <strong>El Bloom es el sujeto desubjetivado del capitalismo contemporáneo. </strong>Es la figura anónima, carente de verdaderas cualidades comunitarias, producto de una forma de vida liberal y biopolítica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6dc91522f325afe5dc3d93477c8631c9">La analogía es inmediata. En la lógica extrema de los espacios y en el análisis táctico moderno, el jugador deja de ser un agente plenamente creativo y se convierte en un punto en una estructura geométrica mayor, una pieza en una red de ocupación plana, definida más por dónde debería estar que por lo que puede crear. Su identidad como jugador se desvanece.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="580" height="360" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-28.png" alt="" class="wp-image-3577" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-28.png 580w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-28-300x186.png 300w" sizes="auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px" /><figcaption class="wp-element-caption">Espacios racionalizados. El Manchester City de Pep Guardiola.</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">El futbolista en dos dimensiones</h2>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-cb2b3ac5939f54c19f8f325efea00fd6">“El Bloom, entonces, […] corresponde a los modos de producción de una sociedad que se ha vuelto definitivamente asocial […] El destino que lo obliga a adaptarse incesantemente a un entorno en constante convulsión es también el aprendizaje de su exilio en este mundo […] Pero, más allá de todas sus mentiras restrictivas, gradualmente llega a comprenderse como el hombre de la no-participación, como la criatura de la no-pertenencia”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7c2ebef2da3261a644f118ee39448160"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Tiqqun">Tiqqun</a>, <em>La teoría del Bloom</em></p>
</blockquote>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e7a01c09ecedeed191e568bb7e94396a">Al igual que el Bloom, quien vive en un mundo donde la sociabilidad se vacía y las relaciones humanas se convierten en funciones de una compleja maquinaria social, el jugador moderno pierde su extensión subjetiva en favor del mantenimiento macroestructural.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d7304b482b6fbc867dc1b1a396c0c95a">Y, si el jugador se reduce a una criatura de la no-pertenencia, un ser vaciado de dimensión y permanentemente homogeneizado, la figura del entrenador de fútbol se eleva, como ya se mencionó, a un nuevo nivel.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-08969d17fb4884dd764089b40383d30a">«El City de Guardiola», «El PSG de Luis Enrique», «El Arsenal de Arteta»: <strong>los últimos vestigios de individualidad en el fútbol se han concentrado en el entrenador, el <em>manager </em>del club. Los once jugadores en el campo ya no son protagonistas del destino de un partido.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-83d61cde790cae668650cbf61c80e22a">En última instancia, si son puntos en un plano, le corresponde al entrenador moverlos como considere oportuno. Si una pieza no funciona según lo previsto, debe ser reemplazada por una más eficiente, ya que la diferencia entre ellas reside simplemente en la capacidad de adaptarse al sistema.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Un camino a explorar</h2>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-075bbfcdbedfecf0d346ffea1daeeba9">«Nuestra extrañeza en relación con el mundo es tan grande que el extraño reside en nosotros; de modo que, en el mundo de la mercancía autoritaria, nos convertimos regularmente en extraños para nosotros mismos. El círculo de situaciones en el que nos vemos obligados a observarnos a nosotros mismos actuando, a contemplar la acción de un yo en el que no nos reconocemos”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7c2ebef2da3261a644f118ee39448160"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Tiqqun">Tiqqun</a>, <em>La teoría del Bloom</em></p>
</blockquote>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-41cc54aea5b202644ecd1aa55c2fc30b">A pesar de todo lo presentado hasta ahora, es precisamente en este vaciamiento donde reside la posibilidad de ruptura: invertir la perspectiva táctica más allá de la geometría, devolver al cuerpo su derecho a existir, reforzar el gesto singular en el espacio-tiempo y romper con la reducción al plano, a la mesa de dibujo. El fútbol solo resiste la neutralización total cuando recupera su dimensión de acontecimiento, cuando rechaza la mera repetición para abrirse a lo inédito.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3bd3a02b3641154526622274fc53feca"><strong>El reto, entonces, no consiste en abolir la comprensión táctica moderna, sino en transformarla en una herramienta de liberación</strong>: una tecnología de visibilidad que devuelva a los jugadores su densidad, su tridimensionalidad y su capacidad de existir como algo más que un punto atrapado en su respectiva zona bidimensional. Devolverles a los jugadores su condición de dueños del juego.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/1769367395868-1024x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-3579" style="width:351px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/1769367395868-1024x1024.jpeg 1024w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/1769367395868-300x300.jpeg 300w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/1769367395868-150x150.jpeg 150w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/1769367395868-768x768.jpeg 768w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/1769367395868-50x50.jpeg 50w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/1769367395868.jpeg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2d248754c3cee2c2947b2cbd000c4998"><strong><em>Esta es la primera parte de «Vaciamiento». Podés leer la segunda acá: <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/vaciamiento-la-perdida-del-aura/">https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/vaciamiento-la-perdida-del-aura/</a></em></strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><em>Este artículo fue originalmente publicado en <a href="https://opontofuturo.com/esvaziamento/">https://opontofuturo.com/esvaziamento/</a></em></p>



<p></p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/vaciamiento-futbol-bidimensional/">Vaciamiento: Fútbol bidimensional</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
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		<title>Liderazgo, ¿para qué te quiero?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Jan 2026 17:53:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Directores técnicos]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[Vitor Bruno]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Cómo debe liderar un entrenador? ¿Hasta qué punto puede o debe imponer sus ideas?</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Raumdeuter (<a href="https://x.com/raumdeuter2020">@raumdeuter2020</a>)</strong></p>



<p class="has-text-align-right"><strong>Traducción de Emiliano Rossenblum (<a href="http://x.com/emirossen">@EmiRossen</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9ad7d819f2377d90ddf675fc1bf58d76">El liderazgo es un tema difícil en cualquier contexto. En la teoría entiendo cómo funciona, pero en la práctica me cuesta traducirlo en acciones concretas. Por lo tanto, escribo estas líneas para intentar comprender en qué momento de mi vida me convertiré en el líder que mi padre afirma con seguridad que no soy (sin rencores de mi parte, porque hasta el momento tiene razón).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-13fa5a8d840ac2c5a5488a97243a89b2">La imagen de portada con Vítor Bruno, ex entrenador del Porto, podría considerarse clickbait teniendo en cuenta que parece que en su momento justamente fue despedido, entre otras razones, por sus problemas de liderazgo. Sin embargo, espero que al final de estos párrafos no lo piensen así.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-72ff84fa3f965aa15b0adf7253dc8768">Hace dos temporadas volví al club de mi ciudad natal para hacerme cargo del equipo sub 19 como entrenador principal. En aquel momento, tenía algunas dudas sobre si era adecuado dar el salto a ese nivel.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-bd198bf209d4510fce2730c292e17c07"><strong>Aún así, estaba plenamente convencido de cómo quería jugar y conociendo al plantel de antemano, todo parecía estar en condiciones para salir al menos mínimamente bien.</strong> No funcionó, y aquí es donde pretendo profundizar mi reflexión sobre el liderazgo.</p>



<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-vimeo wp-block-embed-vimeo"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Amigável vs. GD Livração" src="https://player.vimeo.com/video/1067865806?dnt=1&amp;app_id=122963" width="640" height="360" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture; clipboard-write; encrypted-media; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin"></iframe>
</div><figcaption class="wp-element-caption">Momento de Organización Ofensiva vs. GD Livração — Amistoso de Pretemporada</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4a7cd661850e1f81b619eabab8839106">Abriré un paréntesis y abordaré el tema del liderazgo de forma sucinta. Hay muchas maneras de lograr que funcione. Hay líderes más democráticos, otros más autocráticos. Hay líderes transformacionales y transaccionales. Sin embargo, de todas las formas de liderazgo que se pueden adoptar, me parece que la más importante es predicar con el ejemplo. Con buenos ejemplos.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ba768ba21293acd6be3ab7d0b8b9b877">Es decir, cuando se asume una premisa sobre un tema determinado, debe demostrarse que funciona, convenciendo, mediante la comunicación, a los jugadores o a los destinatarios del entorno en el que uno se involucra. Luego, en la práctica, es fundamental que esto se refleje.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7cc8f2d5463cf215128092a0543addf6">De lo contrario, por muy estimulante que sea nuestra forma de liderar, quien esté al otro lado del binomio comunicativo no creerá en lo que se le pide y, gradualmente, abandonará a quien tenga delante. Eso fue lo que me pasó a mí y (creo) a Vítor Bruno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-df7f2021883b7343e5c739e29ff88f39"><strong>Yo tenía una idea. Vítor la suya. Sin embargo, ambas dejaron a los jugadores con dudas sobre lo que estaba sucediendo y lo que sentían en la cancha.</strong> Por mucho que ambos nos esforzáramos, no hubo momentos (no confundir con resultados) que convencieran a los jugadores de que ese era el camino a seguir durante toda la temporada.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7329ec9bc5e32dc0635d94b42a5c1635">Ya fuera por un mal timing en la construcción desde atrás, que propiciaba el juego directo y requería más carrera y esfuerzo físico de los jugadores para recuperar la pelota, o por una presión ligeramente descoordinada que hacía que la cobertura llegara tarde y rompiera el bloque, creando un espacio inmenso entre sectores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7f02666d68c4e50b658b0c569a1146cb">Así pues, llegó el momento en que empezamos a lidiar con el descontento de los jugadores sin siquiera comprender del todo las razones. <strong>Porque si una idea funciona y tiene sentido en la cabeza del entrenador, también tiene que funcionar en la del jugador, ¿no…?</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9234eda9d33affa763c9e081f2aa3206">Y aquí es donde se abren muchas brechas en la relación entre los entrenadores y los vestuarios que dirigen. Si somos flexibles, pueden señalar nuestra debilidad como un defecto. Si somos inflexibles, el jugador también puede sentirse incómodo.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0ffcd587a25458f35524615564f4b81f">La inflexibilidad, como forma de alimentar nuestro ego, siempre es el camino más práctico. ¿Por qué? «Porque soy el entrenador y entiendo el fútbol mejor que nadie en este vestuario», pensamos. <strong>Una premisa muy errónea, considerando que frecuentemente tenemos más que aprender de los jugadores que ellos de nosotros. </strong>Cuando esto sucede, tarde o temprano, el entrenador acaba cayendo porque pierde el supuesto «control» del equipo.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="880" height="512" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-19.png" alt="" class="wp-image-3550" style="width:501px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-19.png 880w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-19-300x175.png 300w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-19-768x447.png 768w" sizes="auto, (max-width: 880px) 100vw, 880px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fuente: centraltv.pe</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1e9bbba49b316c306c696b3e166a8881">Despidieron a Vítor Bruno. Yo me fui por decisión propia. Dejé de considerar que mi continuidad sería beneficiosa para los jugadores en lo que quedaba de temporada; estábamos casi en la mitad. Semanas antes, ambos buscamos elevar nuestro liderazgo mediante la autocracia: yo comencé a ser más duro en todo lo que proponía y Vítor Bruno exponía a los jugadores en las ruedas de prensa, señalando el compromiso y el rendimiento de cada uno de ellos. Todo generó aún más insatisfacción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-21f4289fe8e9417028adcc0b16ee9814"><strong>Son ellos los que juegan, por lo tanto, son ellos quienes necesitan sentirse cómodos con un plan de juego. </strong>No soy el único que necesita sentirse cómodo mientras camino y observo pacientemente el partido desde la banda.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-762ad3d5aedd895f634d0b0acdd3bb46">Cuando un jugador no se siente cómodo jugando, no existe marinero que pueda hacer que el barco cruce el Cabo de las Tormentas, independientemente del tipo de liderazgo adoptado. De hecho, si un entrenador puede brindar al equipo el contexto adecuado que le permita disfrutar del juego, el tema del liderazgo ni siquiera es un tema. Se convierte en un asunto secundario que probablemente solo surgirá en situaciones que alteren la estabilidad en el vestuario.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-dd3fe461431e0c00108e43157ba6a4bd">Dicho esto, quizás ni siquiera necesito que me vean como un líder desde fuera. No necesito un liderazgo a tiempo completo. Y quizás nunca necesite ser el líder que mi padre dice que no soy. Es una paradoja sobre la que reflexioné y me ha llevado a la línea de pensamiento que guió estos párrafos. Además, y como punto de reflexión, ¿necesitamos ser líderes o necesitamos jugadores que no necesiten un líder y sepan por sí mismos cómo comportarse en contextos futbolísticos?</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="959" height="639" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-20.png" alt="" class="wp-image-3551" style="width:541px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-20.png 959w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-20-300x200.png 300w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-20-768x512.png 768w" sizes="auto, (max-width: 959px) 100vw, 959px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fuente: The Sun</figcaption></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><em>Texto publicado originalmente en <a href="https://raumdeuter14.medium.com/lideran%C3%A7a-para-que-te-quero-1ba355c5619d">https://raumdeuter14.medium.com/lideran%C3%A7a-para-que-te-quero-1ba355c5619d</a></em></p>
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		<title>Repensando a Peucelle: Su gran pregunta</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Jan 2026 17:47:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Directores técnicos]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenadores]]></category>
		<category><![CDATA[Renato Cesarini]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cuarta parte de una serie en la que buscamos darle nuevos significados a la obra de una de las figuras más importantes de nuestro fútbol.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Facundo Nolasco (<a href="https://x.com/stabilemat">@stabilemat</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6ffe742998f677881d3300ad70654a53"><strong>Esta es la cuarta parte de una serie de notas. Podés leer la tercera acá: <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-una-red-viva/">https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-una-red-viva/</a></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-eb34276dbf6cc8600cc55a78906ecd22">Peucelle vio el fútbol como un arte humano y espontáneo, guiado por el «acoplamiento» de los jugadores, no por moldes rígidos. Desde ahí surge una pregunta radical: ¿qué hace el director técnico (DT) frente a ellos? Para él, el DT no crea ni domina el juego: selecciona, orienta y se aparta, dejando que lo humano decida.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6594b3fb1126c871ebfcc6488f703949">«Me cuesta escribir, pero tengo un problema mayor, que es infinito», confiesa, «porque el fútbol es a cada momento una situación nueva, en razón de que el elemento humano varía constantemente. Y ese elemento humano es el único que decide lo que puede pasar dentro de una cancha».</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-90f732a10254e06c526db79fdcd3dc41">El DT, para Peucelle, es un seleccionador, un orientador que se aparta tras dar un marco mínimo, dejando que los jugadores, en su diversidad y espontaneidad, tejan el juego desde su “acoplamiento”. <strong>Esta relación -elástica, descentrada, casi invisible- pone en jaque la autoridad tradicional del entrenador y eleva al fútbol a un acto colectivo donde lo humano, no el pizarrón, es soberano.&nbsp;</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-40316c151a1adbd646ce67466fcfd271">En un fútbol que hoy se estandariza bajo sistemas globales, Peucelle defiende un juego plural, impredecible, donde la diversidad de los jugadores, no la uniformidad de un modelo, define su ser.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b065180c64b49596f9a66c3e6395dbeb">Esta apuesta choca con un presente que la contradice. En marzo de 2025, cuando el fútbol se asfixia bajo sistemas rígidos, datos y staffs omnipresentes. <strong>La visión de Peucelle resuena como un desafío ontológico: ¿qué es el fútbol si no un devenir colectivo que escapa a la captura del concepto?&nbsp;</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-287f131b2d4e88f69a3d4d6f16794b68">Guardiola diseña cada pase, Luis Enrique vigila cada rincón, imponiendo un control que Peucelle cuestiona. Diniz habilita relaciones, más cerca de su visión, pero aún retiene un saber técnico que Peucelle diluye al apartarse tras intervenir. Su DT no desaparece; se redefine.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading">El arte del «elemento humano»</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-eb6279c7fa0ac53708ad0461e978e52c">Peucelle no teoriza en abstracto; su pensamiento se encarna en su apuesta por el «elemento humano». «El buen equipo se da con el acoplamiento de valores dispares que producen un funcionamiento colectivo», escribe. Es un proceso que surge del espacio y el tiempo vivo entre jugadores, no de un guión impuesto. «Primero se selecciona, luego se orienta y enseña técnica, luego se deja jugar», dice, rechazando la estandarización de escuelas o sistemas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-44be22a70b286a12b61bd8117d89a854">“No hay ningún maestro que pueda enseñar el juego, solo alumnos que lo adquieren”, sentencia. Un eco de Tarasconi y Ferreyra, que creaban sin molde externo. Su visión no es nostalgia, sino una apuesta por un fútbol que acontece, más allá de modelos uniformes.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="350" height="428" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image.jpeg" alt="" class="wp-image-3507" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image.jpeg 350w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-245x300.jpeg 245w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-680561b33238450672b0064bea45776b">Este caos creador tiene una “mística”: “El fútbol es además un hecho espiritual”, dice Peucelle, y “la mayor predisposición espiritual viene de la gran amistad entre los jugadores”. No es un adorno; es la fuerza que sostiene el acoplamiento. <strong>“Cuando sabe hacer amigos a todos los jugadores, los conoce bien, se hace querer por ellos, puede crear con su palabra la fuerza espiritual del equipo”, escribe.&nbsp;</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b0cf66c655650e7e736f00baed77658a">Machín y Cesarini, desde los márgenes, tonificaban esta química sin imponer. Este caos creador no es solo una práctica; es una intuición sobre el ser del fútbol que desafía las lógicas modernas de control y definición.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1b6a274519a5ff88ff9490279f5794a8">La relación DT-jugadores de Peucelle desafía las formas en que Occidente ha pensado los grupos, buscando su esencia bajo la lógica moderna de definir y categorizar. El concepto aplasta la singularidad, y esa pulsión por atrapar lo diverso en pares antinómicos -individuo/sociedad, parte/todo- recorre el siglo XX.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2acd97844625d7c55804b5bbe5515d85">No hay una evolución del saber, sino cortes epistémicos, <strong>verdades provisorias que emergen en contextos históricos como líneas disruptivas, no acumulativas.</strong> Los grupos no son ni la suma psicologicista de individuos ni una microsociedad sociologicista; son campos complejos que desbordan esas dicotomías reduccionistas de la Modernidad temprana.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0a3dc099402fff7fd454a4f1cd6f59ea">Peucelle, con su “elemento humano” y su seleccionador que se aparta, intuye esta crítica: el fútbol no se define, se despliega en la tensión singular-colectivo, un ser que resiste la captura conceptual. Es una figura que no enseña el arte sino que lo potencia en los “alumnos” que nacen con él.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="610" height="394" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-1.jpeg" alt="" class="wp-image-3508" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-1.jpeg 610w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/01/image-1-300x194.jpeg 300w" sizes="auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px" /></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d0d8ccb3f67f90adb79fcc93cbfecc88"><strong><em>Este artículo pertenece a la serie de notas «Repensando a Peucelle», que se publicó durante los últimas semanas en la web de La Pelota Siempre Al 10.</em></strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-introduccion-al-futbol-humano/"><strong>Introducción al fútbol humano</strong></a></li>



<li><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-un-futbol-vivo-para-la-actualidad/"><strong>Un fútbol vivo para la actualidad</strong></a></li>



<li><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-una-red-viva/"><strong>Una red viva</strong></a></li>



<li><strong>Su gran pregunta</strong></li>



<li><a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-tres-logicas-en-tension/"><strong>Tres lógicas en tensión</strong></a></li>



<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/lo-ultimo/repensando-a-peucelle-dialogo-con-el-presente/">Diálogo con el presente</a></strong></li>
</ul>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><em>Este texto fue extraído de</em> <a href="https://medium.com/@stabilemat/el-dt-seg%C3%BAn-peucelle-un-seleccionador-de-lo-humano-en-el-juego-cca444eedd4b"><em>https://medium.com/@stabilemat/el-dt-seg%C3%BAn-peucelle-un-seleccionador-de-lo-humano-en-el-juego-cca444eedd4b</em></a></p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/repensando-a-peucelle-su-gran-pregunta/">Repensando a Peucelle: Su gran pregunta</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Búsqueda y método en los entrenamientos</title>
		<link>https://lapelotasiempreal10.com/lo-ultimo/busqueda-y-metodo-en-los-entrenamientos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 Aug 2022 14:32:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Bielsa]]></category>
		<category><![CDATA[Chapa Retegui]]></category>
		<category><![CDATA[Directores técnicos]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Julio Velasco]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Cuál es la mejor forma de entrenar jugadores? Reflexionamos sobre el tema pensando en los objetivos más que en los resultados.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Gabriel Guimaraes (<a href="http://twitter.com/@conceptosdejue1" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@conceptosdejue1</a>)</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p><strong>«El entrenamiento es una búsqueda.»</strong></p><cite>Julio Velasco</cite></blockquote>



<p>Entrenamiento: preparación para perfeccionar el desarrollo de una actividad.&nbsp;</p>



<p>Búsqueda: intento de encontrar algo deseado a través de la atención, el seguimiento, la persecución o cualquier tipo de esfuerzo.</p>



<p><strong>¿UNA BÚSQUEDA DE QUÉ?</strong></p>



<p>De:&nbsp;</p>



<p>&#8211; Preparar</p>



<p>&#8211; Intentar</p>



<p>&#8211; Convencer</p>



<p>&#8211; Enseñar</p>



<p>&#8211; Aprender</p>



<p>&#8211; Reflexionar</p>



<p>&#8211; Mejorar</p>



<p>Pero antes de comenzar con la búsqueda debe existir un método a desarrollar.&nbsp;</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p><strong>«El método de entrenamiento es invitación a un camino de exigencia.»</strong></p><cite>Carlos «Chapa» Retegui</cite></blockquote>



<p>Sea analítico o global, no hay un método que garantice el triunfo. La historia lo demuestra: Guardiola con su entrenamiento estructurado, Mourinho y la periodización táctica, Simeone y el entrenamiento integrado.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>“Si el método es bueno antes o después los resultados van a ser con continuidad buenos; si el método no es bueno los resultados positivos que se puedan presentar no tienen peso ni valor.”</p><cite>Marcelo Bielsa</cite></blockquote>



<p><strong>¿PARA QUÉ SIRVEN?&nbsp;</strong></p>



<p>Para competir.</p>



<p>Competir: acción en la cual las personas que se ven involucradas luchan por lograr un objetivo.</p>



<p>«Lograr un objetivo» va de la mano con un resultado.</p>



<p>Resultado: efecto o consecuencia de una acción, proceso o situación.</p>



<p>El resultado no es solo «ganar» el siguiente partido: «Ganar» posee distintos valores, depende de la pretensión y perspectiva, trasciende más allá de lo que nos podemos imaginar. Es una palabra vacía, peligrosa si se la acepta sin un fundamento o base que la sustente.</p>



<p><strong>REFLEXIÓN</strong></p>



<p>El camino de exigencia nos lleva a expresarnos y durante el trayecto transcurrido, obtendremos resultados, buenos, malos, positivos, negativos, mejores o peores. Esto termina transformándose en un proceso de aprendizaje como en cualquier otra faceta de la vida.</p>



<p>Entonces podemos lograr lo anteriormente mencionado: preparar, intentar, convencer, enseñar, aprender, reflexionar, mejorar, etc. Que terminan siendo el resultado, más allá de los títulos que puedan aparecer.</p>



<p>«Mejorar para superarnos, y superarnos nos hace mejores.»</p>



<p>Personalmente pienso que la «búsqueda» es crecer. La «búsqueda» constante es superación con uno mismo por donde se lo mire.</p>



<p>El entrenamiento es arte&#8230;</p>



<p>Y la búsqueda, depende de nosotros.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="680" height="443" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2022/08/image.png" alt="" class="wp-image-723" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2022/08/image.png 680w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2022/08/image-300x195.png 300w" sizes="auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px" /></figure>
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