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	<title>Superclásico archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
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	<title>Superclásico archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
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		<title>El Superclásico de todos los tiempos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Apr 2026 18:51:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Un partido soñado entre dos de los mejores equipos de la historia del fútbol argentino</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/analisis/el-superclasico-de-todos-los-tiempos/">El Superclásico de todos los tiempos</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Guido Ramos Cattólico (<a href="http://x.com/julioarguelles_">@julioarguelles_</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d7b2503e51069135caf77d0b07313608">Estoy en la tribuna viendo un partido. No reconozco la cancha. Tampoco me importa hacerlo porque sé que no existe. Las escenas se suceden, a veces frenéticamente, y otras tantas se pausan de forma imposible, para que yo, que soy el único espectador real, las pueda disfrutar, saborear, analizar los gustos, retrogustos y notas del espectáculo que atestiguo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cb3c7edf4bfa59ed8b18e158e2bf0047">Después de un córner empieza un contragolpe fulminante. Lo lidera Adolfo Pedernera. Está jugando “La Máquina” de River. Tras un entramado de pases en velocidad, Adolfo toca para Labruna, que entraba por la izquierda del área grande apareado con un defensor. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22bb069efa8c62cf80ce02432d1e5865">Angelito deja pasar hábilmente la pelota y le llega a Loustau, quien la empalma a la carrera en dirección al primer palo con un fortísimo tiro. Ataja el arquero, Óscar Córdoba, mandándola al córner. Frente a la Máquina está nada más ni nada menos que el Boca de Bianchi, modelo 1998/99, el de los 40 partidos invicto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca43f883b8455af2fc32895159d2eeaa">Es <em>el </em>partido. Y transcurre en mi cabeza una y otra vez. Las jugadas cambian, el ritmo también. Pero cuando los jugadores se van definitivamente al vestuario el encuentro se reinicia. <strong>Son los dos equipos más representativos, renombrados y característicos de la historia del clásico más apasionante del mundo. </strong>Hace poco un amigo me incentivó a escribir cómo imaginaba este partido tan especial y acá va mi mirada sobre cómo sería este partido de fútbol-ficción.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d6951a9eb6819d6cd4e8d0c4062d9c7">Las sistemas en el papel</h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="589" height="414" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-2.png" alt="" class="wp-image-3876" style="width:551px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-2.png 589w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-2-300x211.png 300w" sizes="(max-width: 589px) 100vw, 589px" /><figcaption class="wp-element-caption">El parado inicial de ambos equipos, separados por 60 años de historia.</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8320d509bd378cccdf2f05d6acf2b0a9">River era uno de los equipos que ya usaban el <em>moderno</em> sistema WM, el cual disponía teóricamente de 4 líneas: tres defensores netos que hacían marcación personal, dos volantes de contención que también estaban mayormente destinados a la marca personal pero también acompañaban ataques, dos volantes ofensivos que debían obstruir la salida del rival y bajar para llevar el juego a sus delanteros, y tres delanteros, dos wines y un centrodelantero.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-70e966bae1bdc8ed0db8e15ef7952c37"><strong>A la WM <em>original </em>River le hizo varias modificaciones</strong>, retrasando a su centrodelantero, Pedernera, y subiendo el volante ofensivo izquierdo, Ángel Labruna. También bajaba el wing izquierdo, Loustau. Así quedaba confeccionado un 3-2-2-3 o 3-2-3-2 (dependiendo de cómo consideremos a Loustau, y siendo Moreno-Pedernera los 2 creadores).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7ae7a34f4f2698f09d0c1c8cc0cef418">Boca jugaba con un muy típico 4-3-1-2 o 4-2-2-2. Con cuatro defensores en zona, dos de ellos laterales muy ofensivos; un volante tapón, acompañado de dos trabajadores de la media cancha como Basualdo y Diego Cagna; un solo creador que era Juan Román Riquelme, y una dupla de atacantes, uno por afuera (Guillermo Barros Schelotto, cambiando constantemente de banda) y otro por adentro (el goleador Martín Palermo).</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-526636c7ee6ebb14c7a2ea12dc407097">Qué intentaría Bianchi</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca298e94028bc73b12880d7d4a3086a7"><strong>El Virrey estudió. Se sumergió en un mar de revistas viejas para analizar a su rival. </strong>Sabe que los defensores de River practican una marcación personal férrea. Los cinco jugadores defensivos la practican, no hay ningún “líbero”: el 4 sobre el 11, el 2 con el 9, el 3 con el 7 y los halfs de apoyo (cuya misión es un 65% defensiva y 35% ofensiva) marcaban al 10 y al 8 rivales. La cuestión es que Boca tiene solo 3 atacantes netos (Riquelme, Guillermo y Palermo), porque Cagna, Ibarra y Arruabarrena <em>llegan</em> pero no <em>están</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4c663e9cce2168d5271d0afae306f084">Guillermo Barros Schelotto es una cuestión aparte, porque además de pertenecer a esa estirpe de jugador “de antes” (su juego compartía características con el de Alberto De Zorzi y otros wines de los ’40 y ’50), tenía la costumbre de cambiar constantemente de banda. De derecha a izquierda y viceversa. ¿Cómo lo iba a marcar River?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-68b75fe63d08173f04b690b848e4405a">¿Y cuándo ataquen los laterales? En la época de River los defensores estaban exclusivamente para defender. Va a ser clave que Boca fuerce a los cracks de River a correr hacia atrás. Que Moreno lo tenga que tapar a Cagna y Loustau se enfrente a Ibarra y el Mellizo.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img decoding="async" width="634" height="445" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-3.png" alt="" class="wp-image-3877" style="width:552px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-3.png 634w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-3-300x211.png 300w" sizes="(max-width: 634px) 100vw, 634px" /><figcaption class="wp-element-caption">Ataca Boca, defiende River</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a346bf49fbcdbd800567e1d88127c87e">Como lo pensarían los maestros de River</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-aa614c94a9518d39e1c208f4ec0e11fc">Ese equipo de River tenía varios directores técnicos, aunque algunos de ellos luego entrasen al terreno de juego. <strong>El diálogo entre Cesarini, Carlos Peucelle, Adolfo Pedernera y José Manuel Moreno era especialmente enriquecedor. </strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fb3fdd96b4895aa939df0a60538e80eb">Para preparar el partido aprovecharían una ventaja tecnológica: disponían de videos y una cantidad mucho mayor de artículos periodísticos focalizados en táctica y estrategia del Boca de Bianchi. Así establecerían tres puntos clave para ganar el partido:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-35f51580658d8c44bd781c655f38adf9">Entereza anímica: Boca era un equipo con muchos jugadores de fuerte personalidad que estaban convencidos de lo que estaban haciendo. No hay forma de ganarle que no implique al menos empatar su fuerza de conjunto y mantener esa concentración los 90 minutos.</li>



<li class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-59ee789bc0003377a9667c50b603eb5a">Aislar a los de arriba: Habría que desarmar el circuito Schelotto-Riquelme-Palermo. Para eso River cuenta con tres jugadores defensivos especializados en marca personal (Yácono, Rodolfi y Vaghi).</li>



<li class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-aa637a0a12eccddee0b15a5bcbc07393">Los laterales: los dos marcadores de punta de Boca se iban al ataque asiduamente, lo ideal sería aprovechar los espacios a sus espaldas y agrandarles la cancha a los centrales de Boca, ambos bastante lentos.</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4caa7461ee52180abe480479299e88eb">Por qué ganaría River</h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img decoding="async" width="587" height="412" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-6.png" alt="" class="wp-image-3880" style="width:567px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-6.png 587w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-6-300x211.png 300w" sizes="(max-width: 587px) 100vw, 587px" /><figcaption class="wp-element-caption">Ataca River, defiende Boca</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5a472c9399c9ef54ffbe17f0e58d1119">River tiene a su favor la calidad extraordinaria de los cinco de arriba. Habría que ver cuantos equipos en la historia consiguieron juntar con éxito esa cantidad de jugadores talentosos. Fueron cinco genios del fútbol con y sin pelota, dirigidos por Adolfo Pedernera, el futbolista nacido más capaz de sentir y leer el partido desde dentro de la cancha, con panorama para ver, decidir y resolver como pocos en la historia del fútbol.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e0ea85fe691b3e8a2b45fddb79d450e5"><strong>Si es por una cuestión cuantitativa del buen fútbol Boca está en problemas, porque, si bien tiene muchos buenos jugadores, crack-crack solo uno: Riquelme. River tiene al menos tres en el Fanfa Moreno, Adolfo Pedernera y Félix Loustau.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b6da60954611d805c86ab2b0d326054c">Riquelme tuvo algo de Moreno en la forma de cuidar la pelota y pisarla. También alcanzó a Adolfo en la maestría de poner en juego desde cualquier lugar de la cancha a sus delanteros. Pero lo que no tiene es otro genio de su calibre con el que dialogar futbolísticamente.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8a8360891e204a945db1a5e8b2473c62">Cómo se impondría Boca</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-215ac672e349d047fb5aedc186c9d03d">Las razones para imaginar una victoria de Boca son claras. <strong>Puedo ver un Boca que imponga un ritmo intenso. Que ponga la pierna fuerte para ganar la media cancha y rompa la marcación personal de River. ¿Cómo no pensar en el baile que le daría Riquelme a Rodolfi y Ramos?</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-379e1445cf4843b75153318723224ff6">La pelota parada es otra clave. El jugador promedio de Boca le saca cinco centímetros de altura y tres kilos de peso al jugador promedio de River. Era raro ver jugadores que superaran el 1,80 en 1940. River contaba con uno de los mejores cabeceadores de todos los tiempos (Moreno) y varios que acompañaban como Vaghi, Ferreyra, Rodolfi y Ramos, pero no eran especialistas. Boca le va a llenar el area con mucha gente muy capaz. Vean cómo era un córner en los ‘40 y cómo era uno a fines de los ‘90.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="424" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-4.png" alt="" class="wp-image-3878" style="width:593px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-4.png 589w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-4-300x216.png 300w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /><figcaption class="wp-element-caption">River-Boca de 1947. Cuente a los atacantes en el area y fíjese su ubicación. En esa época los corners se pateaban siempre a perfil natural, por eso siempre iban abiertos</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="512" height="360" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-5.png" alt="" class="wp-image-3879" style="width:598px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-5.png 512w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-5-300x211.png 300w" sizes="auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px" /><figcaption class="wp-element-caption"> Lanús-Boca de 1999. Un zurdo patea desde la derecha. Al atacante más capaz se le dispone una doble marca. Cuatro parejas de atacantes y defensores se están por meter en el area chica. Y un hombre en el palo del arquero, cosa que antes no se hacía</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cea5109f5fb9b05ec2b9fba972f85f4b">Tomemos el caso del duelo entre Ricardo Vaghi y Martín Palermo. Mientras la pelota esté en el suelo, con Vaghi encimándolo y sin dejarlo girar, es posible que Martín pierda el duelo (Vaghi tiene la experiencia de marcar cracks como Masantonio, Erico, Rubén Bravo o René Pontoni). ¿Pero qué va a pasar cuando llegue el centro de Guillermo y Palermo en movimiento le tire sus 83 kilos y 1,88 metros encima a Vaghi? Lo pasa por encima.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e2063c8321f8c81d66a8e05ad7af6538">¡Qué lindo sería!</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2cb92542a35370ea7ef510fe13ed4acc"><strong>Lo que daríamos por ver de nuevo a ese Boca de una seductora sensación de invencibilidad, con un Riquelme inspirado y jugando a un fútbol de ritmo tanguero, tristón, dulce, apasionado. </strong>El fraseo lento del gordo Troilo es casi una homologación de la pisada de Riquelme, y a ambos los acompañaba el resto del <em>equipo </em>metiendo las notas que precisaban, componiendo, consiguiendo la armonía, llenando de sonido la cancha.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-952dc8589a1e10b29b8879bd8247ab15">Y qué privilegio sería ver por primera vez a esa Máquina. Esas <em>trenzas </em>interminables entre Labruna y Loustau que iban haciendo paredes a la vez que rotaban sus puestos. Ni hablar de verlos a José y Adolfo, pensando el partido desde adentro de la cancha, sintiéndolo. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ff0e19cbc3510599ca2307f8ae3cc03e"><strong>¿Qué milagro tecnológico es necesario para volver realidad esta fantasía? Usemos la imaginación un ratito. </strong>En ella alcanzo a ver a Palermo enfrentando al Ruso Vaghi, un enganche de Guillermo que deja pagando al Pacha Yácono, a Moreno trabando y ganando una pelota contra Cagna, el caño de Román a Rodolfi, el tiro de 30 metros de Adolfo que Córdoba manda al córner, Labruna comiéndole la espalda a Ibarra, Bermúdez revoleando por el aire a Loustau&#8230; Sí, ya están jugando.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="332" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-7.png" alt="" class="wp-image-3881" style="width:633px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-7.png 589w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-7-300x169.png 300w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /><figcaption class="wp-element-caption">Luis Ferreyra sigue de cerca la jugada de Guillermo Barros Schelotto</figcaption></figure>
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		<title>La noche del Diez</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Sep 2024 18:39:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[Diego Eterno]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Brindisi]]></category>
		<category><![CDATA[Kempes]]></category>
		<category><![CDATA[Superclásico]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Diego de principios de los 80's, narrado desde la vereda de enfrente en uno de los Superclásicos más icónicos de todos los tiempos.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Mariano Tosca (<a href="https://www.instagram.com/marianotosca6/">@marianotosca6</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0b10bed5af2f7e00a98622d2fc734b23">“Lo quería Barcelona, lo quería River Plate; Maradona es de Boca, porque gallina no es”. Así cantaba «La 12” por aquellos oscuros días de 1981. Se dicen muchas cosas acerca de su pase; el pibe de oro que la rompía en Argentinos Juniors tenía ofrecimientos de todos lados. Y entre esas historias que se tejen alrededor de una mesa de café, algunos sostienen que Diego ya tenía el pase&nbsp;de palabra con River, pero no se llegó a firmar por un problema con el presidente Aragón Cabrera. Tampoco pudieron los catalanes y finalmente se puso la camiseta de Boca.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-272e00c2364a15d258e2e34a9843a94a">Yo tenía 9 años y ya entendía la pasión. Porque mi infancia transcurrió en un parque rodeado de pasto no tan parejo, lleno de pozos y una pelota siempre en el medio.&nbsp;Aquella noche de abril el otoño ya se hacía notar, era un viernes lluvioso y La Bombonera era epicentro de una ciudad que se preparaba para un fin de semana no tan futbolero: el domingo había Gran Premio de Fórmula 1 y corría Lole Reutemann. Se decidió que el superclásico no se superponga con la carrera que tenía al país en vilo.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c3c3d3eb27ef9bed34a3b7a5b4442da6">-Quedate tranquilo –me decía mi viejo- ellos tienen a Maradona pero nosotros tenemos a Mario Alberto Kempes, en el arco está Ubaldo Matildo Fillol, y como si eso fuera poco está Leopoldo Jacinto Luque; cuatro campeones del mundo. Por más que tengan al pibe les ganamos fácil. Nombrándolos así, con su primer y segundo nombre a mí me daba mas seguridad; esos hombres gigantes y con esos nombres, nada podía salir mal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2b9d005db7513b72368721427d666627">Esa noche mi vieja no estaba en casa, y el clima era de libertad, de una noche especial, como si nos dejaran solos. Mi viejo era mi cómplice, la autoridad caía sobre “la Tacher” como la llamábamos con mis hermanos, aludiendo a la “Dama de hierro”. Mi hermano mas grande tampoco estaba; con mi viejo y mi hermano mellizo, que a esa altura todavía no había cometido la terrible traición de hacerse de Huracán, nos quedamos en la cocina, y mientras se escuchaba la lluvia pegar sobre el toldo de chapa en el patio cerrado, escuchábamos la radio sobre la heladera.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-eeefb77eb6cef093025a1bc256d5876c">Una velada íntima, una noche especial. La voz de Victor Hugo, el relator recién llegado de Uruguay, que ya se estaba quedando con la audiencia que lideraba el relator de América, José María Muñoz, nos empezaba a contar las primeras incidencias del partido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-815eadae384b62eeaecb9207bbfb17db">El primer tiempo fue muy peleado, se luchaba en el barro; hubo expulsados, uno de cada lado; en Boca Escudero y en River, nada extraño, Mostaza Merlo. Me venció el sueño, me quede dormido en la mesa y apenas arrancó el segundo tiempo me fui a dormir. El sueño fue maravilloso; Tarantini y Passarella no dejaron que se acerquen mucho al arco; las veces que llegaron el Pato se lució como en el Mundial 7&#8217;8; arriba el Beto Alonso se cansó de asistir a Mario Kempes, y el Matador hizo dos goles.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a82965a0f2ba3691f849309a6ec1164e">Al despertar el sábado a la mañana, y mientras me preparaba los botines para el primer picado en el parque, lo primero que pregunte fue cual había sido el desenlace del partido.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-005060fc68ab2eddbf454e642c08eaa9">&#8211; No se puede hacer nada con este pibe – me dijo mi viejo con aire de resignación-. Por algo se lo quieren llevar a Europa, y encima con Brindisi al lado&#8230; sí, el que jugaba en Huracán y vimos en el Ducó hace poco todavía jugando en el Globo.&nbsp;3 a 0 abajo. Ni el Pato nos pudo salvar. Vayan a jugar al parque; está&nbsp; un poco embarrado todavía. Como el partido de ayer…</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-dbc821b0f9351b107677e7ad9efa0756">Mi sueño no había tenido nada que ver con la realidad; salvo por una sola cosa. En mi sueño también Maradona había jugado de maravillas; es que ni siquiera en el sueño mas surrealista el pibe de rulos podía llegar a jugar mal.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="720" height="1008" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/09/image-3.png" alt="" class="wp-image-2592" style="width:354px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/09/image-3.png 720w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/09/image-3-214x300.png 214w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></figure>
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