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	<title>Boca archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
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	<title>Boca archivos - La Pelota Siempre al 10</title>
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		<title>El Superclásico de todos los tiempos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 Apr 2026 18:51:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Análisis]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Un partido soñado entre dos de los mejores equipos de la historia del fútbol argentino</p>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/reflexiones/analisis/el-superclasico-de-todos-los-tiempos/">El Superclásico de todos los tiempos</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Guido Ramos Cattólico (<a href="http://x.com/julioarguelles_">@julioarguelles_</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d7b2503e51069135caf77d0b07313608">Estoy en la tribuna viendo un partido. No reconozco la cancha. Tampoco me importa hacerlo porque sé que no existe. Las escenas se suceden, a veces frenéticamente, y otras tantas se pausan de forma imposible, para que yo, que soy el único espectador real, las pueda disfrutar, saborear, analizar los gustos, retrogustos y notas del espectáculo que atestiguo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cb3c7edf4bfa59ed8b18e158e2bf0047">Después de un córner empieza un contragolpe fulminante. Lo lidera Adolfo Pedernera. Está jugando “La Máquina” de River. Tras un entramado de pases en velocidad, Adolfo toca para Labruna, que entraba por la izquierda del área grande apareado con un defensor. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22bb069efa8c62cf80ce02432d1e5865">Angelito deja pasar hábilmente la pelota y le llega a Loustau, quien la empalma a la carrera en dirección al primer palo con un fortísimo tiro. Ataja el arquero, Óscar Córdoba, mandándola al córner. Frente a la Máquina está nada más ni nada menos que el Boca de Bianchi, modelo 1998/99, el de los 40 partidos invicto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca43f883b8455af2fc32895159d2eeaa">Es <em>el </em>partido. Y transcurre en mi cabeza una y otra vez. Las jugadas cambian, el ritmo también. Pero cuando los jugadores se van definitivamente al vestuario el encuentro se reinicia. <strong>Son los dos equipos más representativos, renombrados y característicos de la historia del clásico más apasionante del mundo. </strong>Hace poco un amigo me incentivó a escribir cómo imaginaba este partido tan especial y acá va mi mirada sobre cómo sería este partido de fútbol-ficción.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d6951a9eb6819d6cd4e8d0c4062d9c7">Las sistemas en el papel</h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="589" height="414" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-2.png" alt="" class="wp-image-3876" style="width:551px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-2.png 589w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-2-300x211.png 300w" sizes="(max-width: 589px) 100vw, 589px" /><figcaption class="wp-element-caption">El parado inicial de ambos equipos, separados por 60 años de historia.</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8320d509bd378cccdf2f05d6acf2b0a9">River era uno de los equipos que ya usaban el <em>moderno</em> sistema WM, el cual disponía teóricamente de 4 líneas: tres defensores netos que hacían marcación personal, dos volantes de contención que también estaban mayormente destinados a la marca personal pero también acompañaban ataques, dos volantes ofensivos que debían obstruir la salida del rival y bajar para llevar el juego a sus delanteros, y tres delanteros, dos wines y un centrodelantero.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-70e966bae1bdc8ed0db8e15ef7952c37"><strong>A la WM <em>original </em>River le hizo varias modificaciones</strong>, retrasando a su centrodelantero, Pedernera, y subiendo el volante ofensivo izquierdo, Ángel Labruna. También bajaba el wing izquierdo, Loustau. Así quedaba confeccionado un 3-2-2-3 o 3-2-3-2 (dependiendo de cómo consideremos a Loustau, y siendo Moreno-Pedernera los 2 creadores).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7ae7a34f4f2698f09d0c1c8cc0cef418">Boca jugaba con un muy típico 4-3-1-2 o 4-2-2-2. Con cuatro defensores en zona, dos de ellos laterales muy ofensivos; un volante tapón, acompañado de dos trabajadores de la media cancha como Basualdo y Diego Cagna; un solo creador que era Juan Román Riquelme, y una dupla de atacantes, uno por afuera (Guillermo Barros Schelotto, cambiando constantemente de banda) y otro por adentro (el goleador Martín Palermo).</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-526636c7ee6ebb14c7a2ea12dc407097">Qué intentaría Bianchi</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca298e94028bc73b12880d7d4a3086a7"><strong>El Virrey estudió. Se sumergió en un mar de revistas viejas para analizar a su rival. </strong>Sabe que los defensores de River practican una marcación personal férrea. Los cinco jugadores defensivos la practican, no hay ningún “líbero”: el 4 sobre el 11, el 2 con el 9, el 3 con el 7 y los halfs de apoyo (cuya misión es un 65% defensiva y 35% ofensiva) marcaban al 10 y al 8 rivales. La cuestión es que Boca tiene solo 3 atacantes netos (Riquelme, Guillermo y Palermo), porque Cagna, Ibarra y Arruabarrena <em>llegan</em> pero no <em>están</em>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4c663e9cce2168d5271d0afae306f084">Guillermo Barros Schelotto es una cuestión aparte, porque además de pertenecer a esa estirpe de jugador “de antes” (su juego compartía características con el de Alberto De Zorzi y otros wines de los ’40 y ’50), tenía la costumbre de cambiar constantemente de banda. De derecha a izquierda y viceversa. ¿Cómo lo iba a marcar River?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-68b75fe63d08173f04b690b848e4405a">¿Y cuándo ataquen los laterales? En la época de River los defensores estaban exclusivamente para defender. Va a ser clave que Boca fuerce a los cracks de River a correr hacia atrás. Que Moreno lo tenga que tapar a Cagna y Loustau se enfrente a Ibarra y el Mellizo.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img decoding="async" width="634" height="445" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-3.png" alt="" class="wp-image-3877" style="width:552px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-3.png 634w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-3-300x211.png 300w" sizes="(max-width: 634px) 100vw, 634px" /><figcaption class="wp-element-caption">Ataca Boca, defiende River</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a346bf49fbcdbd800567e1d88127c87e">Como lo pensarían los maestros de River</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-aa614c94a9518d39e1c208f4ec0e11fc">Ese equipo de River tenía varios directores técnicos, aunque algunos de ellos luego entrasen al terreno de juego. <strong>El diálogo entre Cesarini, Carlos Peucelle, Adolfo Pedernera y José Manuel Moreno era especialmente enriquecedor. </strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fb3fdd96b4895aa939df0a60538e80eb">Para preparar el partido aprovecharían una ventaja tecnológica: disponían de videos y una cantidad mucho mayor de artículos periodísticos focalizados en táctica y estrategia del Boca de Bianchi. Así establecerían tres puntos clave para ganar el partido:</p>



<ol class="wp-block-list">
<li class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-35f51580658d8c44bd781c655f38adf9">Entereza anímica: Boca era un equipo con muchos jugadores de fuerte personalidad que estaban convencidos de lo que estaban haciendo. No hay forma de ganarle que no implique al menos empatar su fuerza de conjunto y mantener esa concentración los 90 minutos.</li>



<li class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-59ee789bc0003377a9667c50b603eb5a">Aislar a los de arriba: Habría que desarmar el circuito Schelotto-Riquelme-Palermo. Para eso River cuenta con tres jugadores defensivos especializados en marca personal (Yácono, Rodolfi y Vaghi).</li>



<li class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-aa637a0a12eccddee0b15a5bcbc07393">Los laterales: los dos marcadores de punta de Boca se iban al ataque asiduamente, lo ideal sería aprovechar los espacios a sus espaldas y agrandarles la cancha a los centrales de Boca, ambos bastante lentos.</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4caa7461ee52180abe480479299e88eb">Por qué ganaría River</h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img decoding="async" width="587" height="412" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-6.png" alt="" class="wp-image-3880" style="width:567px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-6.png 587w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-6-300x211.png 300w" sizes="(max-width: 587px) 100vw, 587px" /><figcaption class="wp-element-caption">Ataca River, defiende Boca</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5a472c9399c9ef54ffbe17f0e58d1119">River tiene a su favor la calidad extraordinaria de los cinco de arriba. Habría que ver cuantos equipos en la historia consiguieron juntar con éxito esa cantidad de jugadores talentosos. Fueron cinco genios del fútbol con y sin pelota, dirigidos por Adolfo Pedernera, el futbolista nacido más capaz de sentir y leer el partido desde dentro de la cancha, con panorama para ver, decidir y resolver como pocos en la historia del fútbol.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e0ea85fe691b3e8a2b45fddb79d450e5"><strong>Si es por una cuestión cuantitativa del buen fútbol Boca está en problemas, porque, si bien tiene muchos buenos jugadores, crack-crack solo uno: Riquelme. River tiene al menos tres en el Fanfa Moreno, Adolfo Pedernera y Félix Loustau.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b6da60954611d805c86ab2b0d326054c">Riquelme tuvo algo de Moreno en la forma de cuidar la pelota y pisarla. También alcanzó a Adolfo en la maestría de poner en juego desde cualquier lugar de la cancha a sus delanteros. Pero lo que no tiene es otro genio de su calibre con el que dialogar futbolísticamente.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8a8360891e204a945db1a5e8b2473c62">Cómo se impondría Boca</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-215ac672e349d047fb5aedc186c9d03d">Las razones para imaginar una victoria de Boca son claras. <strong>Puedo ver un Boca que imponga un ritmo intenso. Que ponga la pierna fuerte para ganar la media cancha y rompa la marcación personal de River. ¿Cómo no pensar en el baile que le daría Riquelme a Rodolfi y Ramos?</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-379e1445cf4843b75153318723224ff6">La pelota parada es otra clave. El jugador promedio de Boca le saca cinco centímetros de altura y tres kilos de peso al jugador promedio de River. Era raro ver jugadores que superaran el 1,80 en 1940. River contaba con uno de los mejores cabeceadores de todos los tiempos (Moreno) y varios que acompañaban como Vaghi, Ferreyra, Rodolfi y Ramos, pero no eran especialistas. Boca le va a llenar el area con mucha gente muy capaz. Vean cómo era un córner en los ‘40 y cómo era uno a fines de los ‘90.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="424" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-4.png" alt="" class="wp-image-3878" style="width:593px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-4.png 589w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-4-300x216.png 300w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /><figcaption class="wp-element-caption">River-Boca de 1947. Cuente a los atacantes en el area y fíjese su ubicación. En esa época los corners se pateaban siempre a perfil natural, por eso siempre iban abiertos</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="512" height="360" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-5.png" alt="" class="wp-image-3879" style="width:598px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-5.png 512w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-5-300x211.png 300w" sizes="auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px" /><figcaption class="wp-element-caption"> Lanús-Boca de 1999. Un zurdo patea desde la derecha. Al atacante más capaz se le dispone una doble marca. Cuatro parejas de atacantes y defensores se están por meter en el area chica. Y un hombre en el palo del arquero, cosa que antes no se hacía</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cea5109f5fb9b05ec2b9fba972f85f4b">Tomemos el caso del duelo entre Ricardo Vaghi y Martín Palermo. Mientras la pelota esté en el suelo, con Vaghi encimándolo y sin dejarlo girar, es posible que Martín pierda el duelo (Vaghi tiene la experiencia de marcar cracks como Masantonio, Erico, Rubén Bravo o René Pontoni). ¿Pero qué va a pasar cuando llegue el centro de Guillermo y Palermo en movimiento le tire sus 83 kilos y 1,88 metros encima a Vaghi? Lo pasa por encima.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e2063c8321f8c81d66a8e05ad7af6538">¡Qué lindo sería!</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2cb92542a35370ea7ef510fe13ed4acc"><strong>Lo que daríamos por ver de nuevo a ese Boca de una seductora sensación de invencibilidad, con un Riquelme inspirado y jugando a un fútbol de ritmo tanguero, tristón, dulce, apasionado. </strong>El fraseo lento del gordo Troilo es casi una homologación de la pisada de Riquelme, y a ambos los acompañaba el resto del <em>equipo </em>metiendo las notas que precisaban, componiendo, consiguiendo la armonía, llenando de sonido la cancha.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-952dc8589a1e10b29b8879bd8247ab15">Y qué privilegio sería ver por primera vez a esa Máquina. Esas <em>trenzas </em>interminables entre Labruna y Loustau que iban haciendo paredes a la vez que rotaban sus puestos. Ni hablar de verlos a José y Adolfo, pensando el partido desde adentro de la cancha, sintiéndolo. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ff0e19cbc3510599ca2307f8ae3cc03e"><strong>¿Qué milagro tecnológico es necesario para volver realidad esta fantasía? Usemos la imaginación un ratito. </strong>En ella alcanzo a ver a Palermo enfrentando al Ruso Vaghi, un enganche de Guillermo que deja pagando al Pacha Yácono, a Moreno trabando y ganando una pelota contra Cagna, el caño de Román a Rodolfi, el tiro de 30 metros de Adolfo que Córdoba manda al córner, Labruna comiéndole la espalda a Ibarra, Bermúdez revoleando por el aire a Loustau&#8230; Sí, ya están jugando.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="332" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-7.png" alt="" class="wp-image-3881" style="width:633px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-7.png 589w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/04/image-7-300x169.png 300w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /><figcaption class="wp-element-caption">Luis Ferreyra sigue de cerca la jugada de Guillermo Barros Schelotto</figcaption></figure>
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		<title>Los diminutivos de Boca</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Feb 2026 17:29:05 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Pierino Gonzalez]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Se suele decir que el hincha de Boca no gusta del buen juego, pero existe una dinastía de apodos en diminutivo que lo desmiente</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Guido Ramos Cattólico (<a href="http://x.com/julioarguelles_">@julioarguelles_</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-87d530475e1af900aef3c1e9f8794428">Entendiendo que el fútbol es juego, fuerza y lucha, como lo definió Carlos Peucelle, el hincha de Boca tiene un paladar definido en los últimos dos elementos antes nombrados, por eso supo ser campeón con equipos comúnmente denominados “picapiedreros”. Pero al mismo tiempo también lo logró con varios que supieron jugar muy bien al fútbol sin renunciar nunca a la entrega. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c4ade0ee3205e60f6a19389176996ff0">Es interesante situar a estos cuatro atorrantes “mimados” en esa dinámica, en esa exigencia que tiene la hinchada de Boca y que la diferencia de la de River o la de Independiente. <strong>Serán quizá como pequeños gustos que se da la hinchada en medio de tanta lucha y fuerza, como un recreo. </strong>“Una estrella en lo triste de mi noche, una máscara de risa en mi pobre carnaval”, cantaría Edmundo Rivero. ¿Será eso?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b34a0603b3f957aaec5d1af3e3278e50">Muchas cosas tienen en común estos cuatro nombres de los que hablo. Fueron todos muchachos que debutaron en Boca, algunos jugando desde chicos en las inferiores. Irrumpieron en la primera y se metieron en el corazón a la hinchada de Boca en contextos adversos. A los cuatro los caracterizó la gambeta, la desfachatez, la habilidad. De los cuatro se dijo que de haber jugado en River hubieran triunfado mucho más, porque sus perfiles son “riverplatenses”. Y un detalle no menor: a los cuatro se los apodó con diminutivos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">La historia, de adelante para atrás</h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="695" height="961" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-10.png" alt="" class="wp-image-3646" style="width:229px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-10.png 695w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-10-217x300.png 217w" sizes="auto, (max-width: 695px) 100vw, 695px" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto: Twitter (@BocaDorsales)</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3bcf378cfd19dcf955443fcaa1e46d37">Tímido y fanfarrón a la vez. En su niñez de “niño de country” dijo nunca haber tenido un equipo predilecto, ya que el tenis era su principal pasión. <strong>Quizá por eso jugó un fútbol sin prejuicios, sin ataduras. Diego Fernando Latorre hizo siempre lo que sintió. </strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e672d4673c130590de4e682f6e1e9db0">Su talento reconoció el talento de los cracks del momento (Alonso, Bochini, Marangoni) y mamó de ellos el fútbol virtuosamente displicente del crack argentino. Se destacaba por su gambeta incontenible y por las ganas irrefrenables de tener la pelota y jugar al fútbol que lo hacían eléctrico, movedizo, inquieto. Si tenía que ir al piso para luchar la pelota, lo hacía con tal de volver a tenerla.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0df393e5aac1ebb29741bcc857976ac6">El destino lo llevó a Boca Juniors de la mano de Mario Zanabria, su descubridor, en 1987. Tardó muy poco en debutar. Lo hizo con gol bajo la dirección de Lorenzo. En Boca ganó la Supercopa del ’89, la Recopa del ’90 y, aunque no mueva la aguja de la estadística, el recordado Clausura del ’91. Fue el niño mimado de la hinchada de Boca, y lo de <em>niño </em>quedó grabado en su apodo “Gambetita”, como lo bautizó Víctor Hugo Morales.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="700" height="762" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-11.png" alt="" class="wp-image-3647" style="width:284px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-11.png 700w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-11-276x300.png 276w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /><figcaption class="wp-element-caption">El 10 de Boca y el 10 de Santos, un tal Pelé. Foto: Twitter (@AntonioUbilla1)</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8e96889f942262b583cba8693b0a9988">En un fútbol argentino que estaba sufriendo la mayor crisis de identidad de todas sus épocas, <strong>Ángel Clemente Rojas irrumpió con fuerza en la historia de Boca y nadó a contracorriente en un fútbol atrofiado por el fracaso argentino en el mundial de Suecia &#8217;58, cuando las pisadas y las gambetas empezaron a escasear.</strong> </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8861726a3d24b99cc1a30e4c6b3e789a">Más allá de ser campeón en el &#8217;64, ’65, ’69 y ’70, al igual que Latorre Rojas también fue un “mimado” por la hinchada boquense. Y obviamente, también le cupo un diminutivo en su apodo: Rojitas. Ese mote quedó eternamente asociado a un gambeteador fascinante, con una cintura desconcertante que se hamacaba sin tocar la pelota y esperaba imperturbable a que el rival cometiera el error de llevar su peso sobre cualquiera de sus piernas y se desestabilizara. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8e878b1387f05ce5fcca4a919703f876">Era un jugador técnicamente incompleto, hay que decirlo, pero lo suficientemente hábil como para salir de las situaciones que él mismo provocaba con una gambeta más, con un amague más, con una pisada. También fue un tanto irregular a través de los años por culpa de una evidente falta de preocupación por su físico. No por eso podemos decir que no evolucionó: para 1967 ya podemos decir que era un gran delantero y un gambeteador agresivo. Notar también su evolución física: el Rojitas de 1963 pesaba 62 kilos y el de 1969, 70.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="823" height="900" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-12.png" alt="" class="wp-image-3648" style="width:311px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-12.png 823w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-12-274x300.png 274w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-12-768x840.png 768w" sizes="auto, (max-width: 823px) 100vw, 823px" /><figcaption class="wp-element-caption">“¡Yo le voy a decir cómo tiene que formar Argentina! Con Pierino González, Pierino González, Pierino González, Pierino González y Pierino González” (Dante Panzeri, 1958)</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1fe83618b418d4cbc00d0d39db14d883">De Ermindo Onega, el crack de River en los ’60, se suele decir que “nació a destiempo” pues no llegó casi a compartir su fútbol con el de las viejas glorias de Labruna, Loustau o Pipo Rossi. A él le tocó vivir la mala y bancarse a pleno esos 18 años sin títulos de River Plate entre 1957 y 1975. Lo mismo se podría decir de nuestro tercer protagonista, que debutó en Boca en 1949 (el técnico era Renato Cesarini) a cinco años del último título y cuando ya “Perico” Marante, Claudio Vacca o Mario Boyé jugaban sus últimos partidos en el club.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0a22efcaad089394e9b3fddc860692d1"><strong>Herminio Antonio González tenía un repertorio extraordinario. En las viejas épocas de la WM, podía jugar en cualquiera de los cinco puestos del ataque, y deslumbraba con sombreros y bicicletas</strong> (a la manera que los españoles denominan <em>lambretta</em>). Fue el antecesor de Latorre y Rojas en eso de ser el <em>niño mimado</em> de la hinchada de Boca, que lo bautizó para siempre “Pierino” por Pierino Gamba &#8211; niño prodigio italiano que visitó Argentina en 1949 como director de orquesta con tan solo 12 años.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d8a2b81b63864fc30e1665f8d908f4f6">Como matices negativos podríamos mencionar una falta de personalidad futbolística; no mandaba a sus compañeros. También podríamos decir que no tenía gol en comparación a Latorre y Rojas, aunque como todo crack, tiene uno que le convirtió a Huracán en agosto del ’51 y es considerado su obra maestra.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8156245ee3db81f4d4ba833a19b73d23">Arrancó en la media cancha, en el círculo central (estaba jugando de 9), gambeteó a Romo yendo de izquierda a derecha y luego en el sentido contrario apiló a Cerioni, Filgueiras y Romeral hasta entrar al área. Cuando ya se le terminaba la cancha apareció el arquero Díaz para achicarlo, entonces Herminio enganchó hacia el medio con un autopase superando al guardavalla y definió con una media vuelta. <strong>Félix Frascara comparó la maniobra con la histórica apilada de Capote De la Mata contra River. Con eso dijo todo.</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El moderno</h2>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="653" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-8-1024x653.png" alt="" class="wp-image-3644" style="width:515px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-8-1024x653.png 1024w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-8-300x191.png 300w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-8-768x489.png 768w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-8-1536x979.png 1536w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-8.png 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto: Twitter (@22Masanet)</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4fb24bcf2195fb1516729d4959526136">A este lo vemos todos. Tanto su surgimiento a finales del 2020 con esas desvergonzadas apariciones fugaces como el período de aparente estancamiento individual entre la seria lesión que sufrió contra Agropecuario en 2022 y la llegada de Leandro Paredes a mediados de 2025. Desde entonces, aquel pibe de La Banda tuvo una gran evolución y confirmó que pasaba de promesa a realidad.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8fb0122273bd88f9f7f6e917ade7c509"><strong>El Exequiel Oscar Zeballos de estos tiempos se repite menos en su repertorio, recuperó la alegría, la felicidad, la sonrisa. Sumó una cuota de potencia física, de tracción en el arranque, en el uso del cuerpo, en el aguante, en los choques. Ya no es solamente rápido.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-bc6e840f2867871333108d9ba54ad4c8">Me gustaría recuperar las palabras de Carlos Fontanarrosa, quien en 1958 entrevistó a Herminio González. Pierino pasó de pesar poco más de 50 kilos cuando tenía 18 años, a rondar los 70 a sus 28. “Y esa solidez física no es solamente física… Ustedes me entienden, ¿no?”, escribió con acierto el periodista, y lo entendemos perfectamente. Se refiere a que no es solo el cambio en la herramienta de trabajo sino el dominio de ella. Que la habilidad no le gane al talento. Que las piernas no le ganen a la cabeza.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Los diminutivos</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d046f155c1b3f1d0a427d14d0cb05a12">Nadie quiere ser preso de un estigma. A nadie le gusta ser encasillado en un diminutivo, a pesar de que para el público no representa sino el cariño casi paternal que se tiene por el bautizado. Rojitas lo sufrió y en menos de 3 años se hartó: “Rojitas quiere ser Rojas” tituló El Gráfico alguna vez. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-708b151e073cde7188c642bce210e8e1">En 1964 le aseguró a Osvaldo Ardizzone “Estoy cambiando… se lo digo en serio” y en 1967 le volvió a repetir las mismas palabras, como queriendo convencerse a sí mismo y no tanto a su interlocutor. Porque ese diminutivo remite inmediatamente a un fútbol poco serio, de cotillón, <em>fulbito</em>. Y esto de la seriedad no es una adjetivación para ser pasada por alto. Residen allí muchos de los prejuicios que se cultivaron en el fútbol en los últimos 40 años.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-30926147d22cabc9479577ee5e135f5d">En una mesa de café infinita, inmemorable, Adolfo Pedernera fue consultado acerca de qué es el <em>fútbol alegre</em> que había mencionado y el maestro respondió: “Es el fútbol más serio que se pude jugar”. Diego Latorre le acotó 31 años después, dialogando con Rojitas, “<strong>Por más profesional que sea, todavía se puede jugar al fútbol con alegría. Es lo que intento todos los días. No voy a perjudicar a mi equipo gambeteando demasiado, pero voy a imponer mi habilidad cada vez que lo sienta”</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6714323f651c8aae7f8e6d9c7687610f">Por eso es que hay que alentar todo lo que podamos ese fútbol. Porque es condición del fútbol argentino, el campeón del mundo, la de ser ingénitamente alegre. Es el fútbol que nos gusta ver, analizar y en el que creemos. Es el fútbol que fue de “Piero” González, Ángel Rojas, “Gambeta” Latorre y que hoy, en otros contextos, muestra el “Chango” Zeballos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="791" height="1024" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-13-791x1024.png" alt="" class="wp-image-3649" style="width:335px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-13-791x1024.png 791w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-13-232x300.png 232w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-13-768x994.png 768w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-13-1187x1536.png 1187w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-13-1024x1326.png 1024w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2026/02/image-13.png 1440w" sizes="auto, (max-width: 791px) 100vw, 791px" /></figure>
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		<title>La hora de volver</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Nov 2025 21:06:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Boca]]></category>
		<category><![CDATA[Chango Zeballos]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El Superclásico fue un desahogo para Boca, que logró matar dos pájaros de un tiro al ganarle a River y clasificar a la Copa Libertadores.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Rocío Gorozo (<a href="https://x.com/RGorozo">@RGorozo</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3ff3b47b89a20031c0fb5d4cf7ae14df">“Algo ocurrirá, tengo la sensación, una carta guardada, un buen signo del sol” recitó alguna vez Fabiana Cantilo; pareciera que tales versos describen el aire que impregnó al pueblo bostero en la previa al Superclásico, corroborado cuando el árbitro Nicolás Ramírez pitó el final, a los 53 minutos y medio del segundo tiempo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-206842b0d6d10f1fa150ab64a9940ba9"><strong>En una Bombonera festiva y representativa del folclore futbolero argentino (imaginate vivir en Suiza y perderte algo así)</strong>, con invitados de lujo que incluyeron a la cantante británica Dua Lipa, el equipo de La Ribera enfrentó a su eterno rival en un encuentro que fue muy parejo en la primera mitad, hasta el cierre de la misma. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-27d905b0b6a0584865d321c019bc9eae">Luego quedaron en evidencia sus fortalezas (las imprecisiones de Milton Giménez impidieron una goleada) y la crisis en la que están inmersos los dirigidos por Marcelo Gallardo, ya imposible de maquillar; ni siquiera el ingreso de Juanfer Quintero, uno de sus jugadores más diferenciales, cambió la ecuación.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-75230dc9413fbc9e00e59400ccbe893e">Ayrton Costa demostró ser un animal defensivo y competitivo, justificando con creces el supuesto interés de las selecciones paraguaya y caboverdiana en sumarlo a sus nóminas mundialistas. Juan Barinaga, con paciencia y garra, le ganó la pulseada a Advíncula y Blondel.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3f2a3689497de224ca4cd374524e8011">Leandro Paredes, aunque no haya brillado, asumió el liderazgo positivo requerido por la situación. <strong>Ander Herrera tiene dificultades para jugar los 90’ pero tiene calidad de sobra; no le es indiferente vestir la camiseta azul y oro, además de comprender el enojo de la hinchada ante los traspiés </strong>(contrario al otrora capitán, Marcos Rojo, que expresó que “no estaban en deuda”). Miguel Merentiel, a pesar de sus irregularidades, es la pesadilla de los millonarios. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-592d53682619ff97ea99e8bd61b3415b">Mención aparte para los pibes salidos de inferiores, que se impusieron por sí solos en el XI titular: Lautaro Di Lollo es, sin dudas, el “2” de Boca y no sería descabellada la idea de verlo, junto a Lautaro Rivero, en una futura zaga central Albiceleste. Milton Delgado es un mediocampista diferencial -ratificado tras su desempeño en el Mundial Sub20- y Exequiel Zeballos, con su desequilibrio, ímpetu y velocidad, fue la figura de la tarde, en un acto de redención y consagración ante los suyos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7b01d19d4d87f8ad1a1afa771c61e706"><strong>Ahora bien, todo ello no implica dormirse en los laureles, teniendo en cuenta que se avecinan los playoffs del Clausura y hasta un probable cruce con River en tal contienda. </strong>El esquema del “doble 9” no es 100% efectivo y el estado físico (como así el futuro) de Edinson Cavani se mantiene como una incógnita. Lautaro Blanco no tiene recambio de confianza. Por otro lado, mientras Agustín Marchesín y Carlos Palacios siguen despertando reticencias, el “renacer” de Zeballos pide ser extensivo a los casos de Kevin Zenón y Alan Velasco.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-75081828ef3fb2fbea63a28b9ad79587">El banco de suplentes necesita oxígeno; la reestructuración y depuración del plantel debería ser inminente. La danza de nombres abarca desde promesas de la Reserva (Iker Zufiaurre, Mateo Mendía, Camilo Rey Domenech, Santiago Zampieri, Dylan Gorosito, Valentino Simoni, Santiago Dalmasso), pasando por posibles repescas (Renzo Giampaoli, Jabes Saralegui) y la ilusión de fichar a Paulo Dybala. Otra duda se referirá, claro está, a la continuidad de Claudio Úbeda en la dirección técnica.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8e6211184130a2f4a06e368162ded9db">Los días pasan, Boca debe concentrarse en mejorar y salir campeón del torneo local, sin dejar de lado que lo ocurrido el domingo puede marcar un nuevo comienzo. Porque el grito de gol del “Changuito” fue el alivio de un chico que sufrió la rotura de su tibia y ligamentos, con la confianza destruida y que hasta dudó en seguir en el club. Asimismo <strong>fue el desahogo de millones de hinchas que venían tragándose el dolor y mordiendo el polvo del amor, por ver un equipo incapaz de transpirar la camiseta, alejándose del sueño de “la séptima”.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e8a8a261660e0ed207e0b02bb92160cd">Se redimió un equipo que no demostraba estar a la altura en situaciones decisivas y para colmo, había perdido a su entrenador. También un presidente inserto en el ojo de la tormenta por sus errores pero también por su humanidad e intransigencia, que lo coloca en la vereda de enfrente de los “dirigentes de traje y corbata”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7179bb89e2a04f8eddb1be5801380a1b">Luego de dos años, el Club Atlético Boca Juniors disputará la próxima Copa Libertadores. Y se festejó casi al igual que un campeonato, porque cuando la pelota entra en el arco, le alegra la vida a un niño que se escapó de su comunión, a un padre que llevó a su hijo por primera vez a la cancha, a un grupo de amigos que viajó 9 horas o más, a una señora recientemente viuda y hasta a una mujer que en la semana tuvo un brote alérgico por estrés. El fútbol a veces da revancha y los xeneizes lo sienten: “es hora de volver a mí, a contar las cosas que me hacían bien de verdad”.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="602" height="336" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/11/image-1.png" alt="" class="wp-image-3354" style="width:696px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/11/image-1.png 602w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/11/image-1-300x167.png 300w" sizes="auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px" /></figure>
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		<title>La máquina de 5er feliz</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 11 Jul 2025 18:16:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Boca]]></category>
		<category><![CDATA[La Bombonera]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La presentación de Paredes en Boca no sólo selló el regreso del hijo pródigo, sino también una nueva demostración de la locura del pueblo Xeneize. </p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Rocío Gorozo (<a href="https://x.com/RGorozo">@RGorozo</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-374a7d44319e8408af4cb26397de0472">Boca Predio viene siendo semillero de jóvenes prometedores para el mediocampo: Agustín Almendra ganó la Sudamericana y la Recopa con Racing, Alan Varela es lo mejorcito de un flojo Porto, Equi Fernández tras su insólito paso por Arabia Saudita desembarcará en la Real Sociedad (atenti Scaloni), Jabes Saralegui pisa fuerte en Tigre y Cristian Medina es una fija en Estudiantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fd4449eef2e678c5a7ed2c275c387858">Antes que todos ellos hubo uno que con pocos partidos partió hacia Europa -destacando en PSG, Juventus y Roma-, se convirtió en uno de los pilares fundacionales y fundamentales de la Scaloneta, consagrándose campeón del Mundo, bicampeón de América y dentro de los indiscutidos de la Selección Argentina en lo que va del 2025; contra Colombia en la última fecha de Eliminatorias, fue de los mejores en la cancha, junto a Thiago Almada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ecf9825097abf37880b02f379421dded">Con semejante presente, la norma es que un futbolista que apenas supera sus 30 quiera seguir rompiéndola y triunfando en el Viejo Continente. <strong>El caso de Leandro Paredes, entonces, resulta una excepción por varios motivos. </strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c95b25ee141e2e3d79353fcd7d8b3862">Al margen de todo arreglo económico -cuestión no menor- no vino para retirarse, probar suerte, en busca de una “experiencia VIP” ni por falta de minutos. Regresa en plena vigencia (con buen estado físico y siendo titular en “La Loba”) a su casa, al club de sus amores, el cual está atravesando un contexto futbolístico complicado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2cd595945b4cf2eedd351d7f3eae4916">Una multitud le hizo el aguante en el aeropuerto de Ezeiza, en las afueras del centro médico Genea y en las calles de La Boca. La Bombonera rebalsada lo recibió con los brazos abiertos y, en contraste a lo ocurrido en mayo, cuando primaron la bronca e insultos hacia el plantel y la Comisión Directiva, este jueves fue sede de una fiesta que albergó a 50.000 personas, socios ¡y no socios! </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-046e808e5ddbed227c17e85ccbedd00e"><strong>Una oportunidad única para vivir junto a amigos o en familia, un día de semana, faltando a sus trabajos y exámenes para celebrar, entrar al estadio por primera vez en años o en sus vidas.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-552ddfdfeb93789bd25acd15b7640527">“En el camino tendremos que saltar piedras, en el camino cruzaremos almas nuevas. Y en el camino te daré lo que me queda, para poder seguir así”, dice la canción “Fijate” de Los Piojos.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e53cc8b8d6a85863933b8b3fc29b07e4">No importa si es en Buenos Aires, Río de Janeiro, Miami o Nashville; constantemente, el hincha Xeneize supera cualquier expectativa y acapara todas las miradas, emocionando a propios y ajenos (salvo a los Millonarios, por obvias razones). Aunque lo dejen tirado y decepcionado, a pesar de los últimos resultados, sacrifica lo que posee y hasta lo que no posee, sigue confiando, encontrando motivos para festejar, fiel reflejo de que el amor puede más y desnudando la necesidad de la ampliación del Alberto J. Armando.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b4b66dfffc2453ec39894de3a307af71">En tiempos de promesas vacías, y pese a los detractores y operadores de siempre que le bajaron el precio y dieron por caído su pase, Paredes es el nuevo “5” de Boca Juniors.<strong> Al igual que Di María y la defensa de River, eleva la vara del fútbol argentino y expone a quienes no se arriesgan a sumarse </strong>(Messi, Otamendi, Dybala, De Paul). </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-239447b3f273705f7963e981104eec61">Con su jerarquía y sentido de pertenencia, Leandro tiene por delante el desafío de ganar y convertirse en guía, líder, capitán e ídolo -con la camiseta azul y oro-, como así de mantener su nivel y seguir en la órbita de la Albiceleste, en vísperas al Mundial 2026.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-221a3996e416a9335df585c8fc52146d">Su retorno, además, es el gran acierto de la gestión Riquelme, quien con la contratación de Russo y lo demostrado frente a Benfica y Bayern Munich, debe apuntar a una refundación. Obviamente faltan sumar refuerzos de calidad e inteligentes en posiciones claves y limpiar a todos los “ciclos cumplidos» (no solamente Marcos Rojo, ya definitivamente relegado). Cuenta con un escenario propicio para buscar y diseñar “la máquina de ser feliz”, de hacer felices a los bosteros, que tanto lo anhelan y merecen.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://lh7-rt.googleusercontent.com/docsz/AD_4nXfMSlHc9CDzCl-kqv-MpQ52dmdLkzOkc4Dr44wVAtF1glXIYeZKQZDtUuDHHZJSUmoU6zZ4_S8vNnQdBeGcDsfXGlBp0HxxGeuerwY7LB-2teEkAORhPP1Cu4tn_pdaQVAgaSeu5A?key=4F0eQmWUvrRQVmrpzCcHVQ" alt=""/><figcaption class="wp-element-caption">Foto: Julio Pavoni (X).</figcaption></figure>



<p></p>
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		<title>Una encrucijada</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 30 Apr 2025 21:14:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Boca]]></category>
		<category><![CDATA[Gago]]></category>
		<category><![CDATA[Riquelme]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Con la salida de Gago Boca Juniors va por su séptimo DT en la gestión Riquelme, volviendo a desnudar fallas en lo que respecta al fútbol masculino</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Rocío Gorozo (<a href="https://x.com/RGorozo">@RGorozo</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0001cbb062c59d2b8af2a404c833d9da">“Hemos tomado una decisión: Hasta acá ha llegado Fernando Gago con Boca”, declaró Mauricio “Chicho” Serna en la mañana del martes, en diálogo con la prensa. Crónica de un despido anunciado. Si bien su arribo había generado expectativas, por su pasado en el club y un desempeño decente en Racing, las mismas se derrumbaron con la derrota frente a Alianza Lima, cuando Boca se quedó sin la posibilidad de competir en una copa continental por el resto de 2025.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-fbe1582c758cb96ae8648dac3c0343c2">Tal herida no sanaría con una mayoría de partidos ganados, el invicto local, el primer puesto en la tabla anual ni en la zona A del Apertura. Sobre todo al considerar la caída versus la Academia, Newell&#8217;s y recientemente un River con falencias, encuentro para el cual diagramó un planteo ultradefensivo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7460f738a6a907b8521384643448e079"><strong>Sin embargo, ello representa sólo una parte de un problema, con múltiples aristas.</strong> Otra refiere a un plantel que cobra millones y en el cual unos cuantos “no sienten la camiseta”; si vamos al Superclásico, todos estamos de acuerdo en que el único que estuvo a la altura de las circunstancias fue Miguel Merentiel, figura que generalmente ingresa desde el banco y que nunca decepciona, sea por sus jugadas, sus goles o por su mera entrega. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-80a79131ae1cad46cae360f426dd2e10">Hay referentes de agresividad por demás, rendimientos irregulares y nula “mea culpa” (Marcos Rojo, Luis Advíncula, Chiquito Romero), lesionados casi crónicos (Cavani, Ander Herrera y el propio Rojo), jugadores ilógicamente sostenidos (Frank Fabra, Lucas Janson) y promesas que no terminan de explotar (Zenón, Zeballos). </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-efe01e8f6d41e92b53c1a18e09e59652">Así, los más jóvenes se vuelven sostenes del equipo; fueron los casos de Alan Varela, Valentín Barco, Equi Fernández y Leandro Brey. Ahora lo es Milton Delgado de tan sólo 19 años, que más allá de su innegable calidad y futuro de Selección, se volvió el “5” titular debido a la lesión de Rey Domenech (de su misma edad) y las negociaciones frustradas con Leandro Paredes. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-957d9270130609505c64e059ef0f3b34">Gago, luego de seis meses, se suma a una lista compuesta por Russo -el único que duró más de un año-, Battaglia, Ibarra, Almirón y Martínez. Todos se fueron antes de tiempo, la mitad sin conquistar un campeonato. La elección y erosión de entrenadores, la falta de un proyecto deportivo y la gestión de los mercados de pases <strong>han sido producto de la desprolijidad e improvisación de los integrantes del Consejo de Fútbol</strong> (Serna, Cascini y Marcelo Delgado). ¿Tiene sentido su funcionamiento, luego de tantos traspiés? </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d23215ed6338743e62caf87e6fec87a5">Juan Román Riquelme no está exento de responsabilidades. No se puede dudar de una buena gestión a nivel institucional; junto a un balance superavitario, son evidentes las mejoras del predio, como así el gran desempeño del futsal, vóley, básquet y de Las Gladiadoras en el fútbol femenino. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c21bbdb570e6d071573425d1f68671f7">Aún adeuda la ampliación de la Bombonera. Pero en lo que refiere al fútbol masculino, el más conocido, seguido y legendario, su presidencia no condice con sus logros como jugador ni con sus declaraciones antes de asumir la conducción.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6d4ff8cff97240a52b1b220a4c3a58f7">Ya no puede solucionar con la pelota como cuando lo hacía dentro de la cancha. <strong>Debe someterse a una profunda autocrítica, pensar e implementar cambios sustanciales, no subestimar los fracasos</strong> y dimensionar que, le guste o no, es un símbolo de liderazgo y resistencia frente a los poderes hegemónicos, que aprovechan cada derrota de Boca para usarlo como puchimbol. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-aa63f33a2e0ed157f632c87a23a50691">Mauricio Macri lo desprecia profundamente y tiene a su servicio a los medios de comunicación y la justicia (no nos olvidemos que intentó, sin éxito, intervenir el club antes de las elecciones de 2023). Lo mismo Javier Milei y los twitteros macristas/libertarios, que lo llaman -despectivamente- “Kukelme” o “Polentelme”. Algo insólito, considerando que Román jamás se definió o expresó sus simpatías con el peronismo o el kirchnerismo. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a9979a79bd60e2fd4a583e082aa1b3b3">Lamentablemente, acá encontramos otra falencia: <strong>no existe una oposición seria ni comprometida con el bienestar del Xeneize, sino que responde a sus propios intereses partidarios y económicos.</strong> Ligados, por supuesto, a negociados y a la instalación de las Sociedades Anónimas Deportivas.        </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8fdd1390b3e8daf9b8439416a42c64c2">Circula una danza de nombres de posibles candidatos a la dirección técnica: Gabriel Milito, Gustavo Quinteros, Tata Martino, Kily González, hasta Carlos Bianchi. No se descarta cierta continuidad del interino Mariano Herrón. Quien sea, tiene en el corto plazo un panorama complicado: los mata-mata del Apertura y el Mundial de Clubes con rivales de la talla del Bayern Munich, Benfica y Auckland City. También clasificar a la Libertadores 2026. Y sobre todo, salir campeón. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ebc67cf8525058a483ab66016dc51efb">Quedan pocas balas; la paciencia de los hinchas y de los socios se agota. Están en juego el futuro, el prestigio y la exigencia que demanda la historia del club. La salida a esta encrucijada depende de muchos factores y actores, claro está. No alcanza con contratar a un DT y echarlo si las cosas no resultan bien.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="818" height="1024" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/04/image-23-818x1024.png" alt="" class="wp-image-3126" style="width:458px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/04/image-23-818x1024.png 818w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/04/image-23-240x300.png 240w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/04/image-23-768x961.png 768w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/04/image-23-1227x1536.png 1227w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/04/image-23-1024x1282.png 1024w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2025/04/image-23.png 1636w" sizes="auto, (max-width: 818px) 100vw, 818px" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto: Twitter (@dataref_ar)</figcaption></figure>
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		<title>El bianchista francés</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 03 Oct 2024 22:13:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Historias Mínimas]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Bianchi]]></category>
		<category><![CDATA[Boca]]></category>
		<category><![CDATA[Clermont]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En el fútbol galo un discípulo del DT multicampeón con Boca y Vélez escribió su propia historia de éxito.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Fabio Martín Olivé (<a href="http://twitter.com/@fmartinolive">@fmartinolive</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-640ca6144682f9a46724f79f0c19b884">En agosto de 2013 un señor francés de 49 años llamado Pascal Gastien llegó a la Argentina. Medía 1,73 metros, era canoso y usaba lentes. No venía a pasear, sino a estudiar, escuchar y ver a su maestro, Carlos Bianchi.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2ce4348374e64f9ba756db0e2ddcb399">La Federación Francesa exige a sus entrenadores realizar una tesis de “Observación de prácticas en el extranjero” para obtener el carnet que habilita a dirigir en el máximo nivel. Gastien eligió a Bianchi como tema de su tesis. El reencuentro estuvo lleno de charlas, anécdotas y estudio. El francés quería ver cómo se trabajaba, qué cosas había que decirles a los jugadores, tácticas y demás conversaciones futboleras que recordaban las que tenían 24 años atrás en Nice.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-25bd53be387010a2ca1722f7ed132b7a"><strong>Presenció varios entrenamientos en Casa Amarilla, donde prestó principal atención a “la organización técnica y médica y a la ejecución liderada por Carlos y sus dos ayudantes»</strong>, además de ver el triunfo Xeneize 2–1 frente a Vélez en La Bombonera. Maravillado con los hinchas y el ambiente, el entrenador francés también destacó el modelo de la institución: “Al ser un club social, su economía depende de vender jugadores, lo que empuja al club a formar jugadores constantemente”</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-08565341fcbd0b7b4f2ce00867447d59">En la temporada 1989/1990, el presidente del Nice, Mario Innocenti, quería que Carlos Bianchi fuera el entrenador del primer equipo. Sin embargo, el club estaba inhabilitado por una deuda con la Federación Francesa de Fútbol. Después de pagar la deuda, Innocenti le dio el timón a Bianchi para que enderezara el rumbo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-747d08c9596d44efafc18ebdfa9e6753">Bianchi asumió el 1 de noviembre y, apenas se abrió el mercado de fichajes invernal, pidió la contratación de Gastien, quien jugaba en el Olympique de Marsella. Gastien era un mediocampista central que, en palabras de Bianchi, “hizo un gran esfuerzo físico, una recuperación increíble. Nos trajo equilibrio en el medio”. Ambos, uno en el campo y el otro en el banco, fueron clave para evitar el descenso directo y luchar por la permanencia en la Ligue 1 ante el Racing de Strasbourg.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6b10859942789bac0633691ffa562f42">En el partido de ida, disputado en el Stade de la Meinau de Estrasburgo, un joven Youri Djorkaeff destruyó la defensa diseñada por Bianchi, marcando un doblete para el 3–1 final. <strong>La historia parecía sentenciada, pero el DT argentino, confiado, le aseguró a Innocenti que “Nice se queda en primera”.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-95bb04b288cb5b26f8c32abe5ddcf0b9">La vuelta se disputó el 21 de mayo en el Stade du Ray, donde más de 18.000 personas serían testigos de la épica. La línea de tres defensores borró del campo a Djorkaeff, y en ataque llevados por el fervor de su gente el equipo voló, logrando un 4–0 al cabo del primer tiempo. Con el 6–0 final, los hinchas invadieron el campo para celebrar con sus héroes. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6fb8f48265857f299a7d3bee2e7fce1f">“No creo que otro entrenador hubiera podido dirigirnos, porque éramos jugadores difíciles de manejar”, expresó Gastien años más tarde sobre la preponderancia de Bianchi, quien, tras el partido, decidió renunciar a su cargo por diferencias con dirigentes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-98904bfab9609e328bd0efbd2f63e24c"><strong>Fue solo media temporada, pero Gastien guardó muchos conocimientos y una gran admiración por el argentino, a quien le agradece su influencia: “Fue él, en parte, quien me dio el gusto por la profesión de entrenador”</strong>. Comenzó su nueva carrera dirigiendo el segundo equipo del Chamois Niort Football Club en 1999, dos años después de su retiro. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cffd5d6c97ec46ca3063455d8893d31a">Diez años después le llegó la oportunidad de dirigir al primer equipo, que acababa de descender a la cuarta categoría, y logró hacerlo campeón del grupo C, volviendo a la categoría anterior. Dos años después, Les Chamois fueron subcampeones del Nacional, tres puntos por detrás del Metz, llegando a la Ligue 2 tras cuatro años.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ab74733f2b917d311a7f0369ca63e72c">En 2017 Gastien asumió los mandos del Clermont Foot, tras reemplazar a Corinne Diacre, quien fue a dirigir la selección francesa de fútbol femenino. Allí comenzó la mejor etapa en la historia del club: en la temporada 2018/2019 finalizó en la décima posición y Gastien fue nombrado como el mejor entrenador de la temporada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b1f543b14e13d727d77e2b2600dee4cf">A mediados de la temporada 2020/2021, Gastien recibió un mensaje de texto desde un número de teléfono con prefijo de Buenos Aires: “Cuando ganas un partido, estoy feliz… Este año podría ser el correcto”. No terminó con el “Chau, felicidades” que lo caracterizaba, pero supo que era de su mentor. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c4ae3ac59bd6be869735cff0b14705b2"><strong>Bianchi sabía algo: ese año sí fue el bueno. Clermont acabó en segunda posición y ascendió por primera vez a la Ligue 1.</strong> Gastien, nuevamente galardonado como mejor entrenador de la categoría, resaltó los esfuerzos de sus jugadores: “Con un plantel como el nuestro, nadie esperaba que estuviéramos en este lugar al final de la temporada. Entramos en el juego, fuimos consistentes en nuestro desempeño y llegamos aquí hoy. Se premia el trabajo de un grupo y de un club”.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c35519f06dc4ac752780b7bdcd49d391">Clermont se mantuvo en la división de honor por tres temporadas, pero desde junio de 2024 este histórico técnico cerró su ciclo en el club. Aún así, es evidente que no solo tiene el estilo “bianchista” a la hora de diseñar sus equipos y de tratar con el plantel, sino que, al parecer, anotó de la agenda de Carlos Bianchi el número del celular de Dios.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/10/image-1024x683.png" alt="" class="wp-image-2627" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/10/image-1024x683.png 1024w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/10/image-300x200.png 300w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/10/image-768x512.png 768w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/10/image.png 1050w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto: Twitter (<a href="https://x.com/afrikafutbolu1">@afrikafutbolu1</a>)</figcaption></figure>



<p></p>
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		<title>La luna es caprichosa en Junín</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Jul 2024 15:58:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Reflexiones]]></category>
		<category><![CDATA[Barrabravas]]></category>
		<category><![CDATA[Boca]]></category>
		<category><![CDATA[Sarmiento]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Un cuento de ruta y tribuna, de barrabravas y poetas. Es decir, de la vida misma</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Leonardo Nieto (<a href="https://www.instagram.com/leonardo_nieto17octubre/?hl=es">@leonardo_nieto17octubre)</a></strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d77bafe385683e87cae1e449f8c958fe">Moe Mont, el pianista de jazz, estaba recostado en el pasto, en Tres Sargentos, a la vera de la Ruta 7. Había fumado y ahora se entretenía con un palito de hierba en la boca. Estaba tendido boca arriba y el sombrero le tapaba los ojos y lo salvaba apenas del sol rabioso. En su interior oía a Herbie Hancock y cada tanto se animaba a tararear la melodía. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b09b79099a33ba0c3309660d2cb88f63">Una que otra vez, algún auto que pasaba le tocaba bocina y él levantaba la mano como para avisar que todo estaba bien, que no parara, que seguí tu curso hermano quién te preguntó. Los Nieto llegaron al rato, ya tarde, promediaba la mañana cálida. Moe Mont creyó oírlos muy a lo lejos: venían cantando <em>Evita Capitana</em>, así, una y otra vez, dale que dale. Llevaban puesta la camiseta de Sarmiento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e5c1e7ec87707313e4a14d80670fb70d">-Será de Dios- pensó. -Estos tipos no cambian más.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e9be8f8fe8fea77c72e6143b63a9602e">Se puso en pie, sacudió el sombrero y se lo calzó. Escupió el palito verde y encendió un cigarrillo. La camioneta llegaba como si fuera vocera del apocalipsis o de la revolución. Era una Chevrolet Apache del setenta y pico, azul marino mate con una caja sin cúpula, abierta para conspirar al Cielo, que explotaba de bolsos y de mantas. Había un chanchito también. Un chanchito vivo, ahí suelto, que andaba.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-52a859e2c1788a146e79b02197fad919">-¡Qué hacés Moses! Mirá que sos misterioso, viejo, eh- saludó Nieto el menor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4f7ed4c8932fa4767eb6a64f582710bb">-Nieto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c740220d97fc7413f7add99e0179d467">-Mont- saludó Nieto el mayor mientras se hacía a un lado y se ubicaba en el medio del asiento de una plaza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-dbdec2a5d98def7f4496aa4543ba6bf2">Una vez que Moe Mont se acomodó, Nieto el menor arrancó y salieron.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7e6c17cd5ca3b7ce58180bffdf888a99">-Metele que habemos tarde- apuró Nieto el mayor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-056d42f5e5ea9ed99a4a7648603936d9">-Dale dale dale…- replicó el menor y pisó a fondo el acelerador.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a91a8aa66bb30c5555c23eeca1dc3aa3">Nieto el mayor manoteó el atado de cigarrillos y ofreció a la tripulación. Los tres prendieron. El menor recomendó tener cuidado con el tapizado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-55dc3dd33389d6016a5e3470e9b467d7">-Sabés, Mont, hubo cambios en los planes- dijo, grave, Nieto el mayor.&nbsp;</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c6dacc2015da282d9f8e017215d213b5">-Te escucho.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7c6f0407a8c8c6723778ae90eb93ee33">-No está en mi naturaleza hacerme el misterioso pero aguantá que paremos en Chacabuco.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c647a68b4218b85ef1223c9b32bdfdec">-Salen esas <a href="https://quenotefalteunperejil.blogspot.com/2014/01/alpargatas.html">alpargatas</a>, Moses- aclaró entusiasmado Nieto el menor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cce51b01f6cda70aff300e7948250860">-Cuánto rodeo, Nieto. Me hacés acordar a Gatsby.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2d62d9a4d2c133b4b3d48ae79c9aa548">-No será por la pinta…- lanzó Nieto el menor y los tres sonrieron.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-12c128298d3914ff93b695d7640dc7dd">-Falta poco, aguantá. No puedo participarte con el estómago vacío.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca7e29e71168fe6e6c97e0f553139be4">-Ey, hablo de Redford, no de Di Caprio- aclaró el menor mientras pegaba un volantazo para no agarrar un cuis.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8e85ccd7df30cc3fb773ec7d586b4a1c">-Seguro- convino Moe Mont y echó el humo y con éste se formó un corro de pulpitos que danzaron en la cabina durante unos segundos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-97009e19e2c2bb65d91f10ae1cc6d45a">-Me encanta cuando hacés eso- dijo Nieto el menor, maravillado como un niño.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-aa3acf431c540551564add3aea88f638">Moe Mont tiró el cigarrillo hacia la ruta y se acomodó como para seguir dormitando. En el movimiento vio a través del vidrio al cerdito en la caja. Se acurrucó, cubrió su rostro con el sombrero y habló al pasar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e344e16e3935761de2456b23ec937cd6">-Hay un cerdito en la caja.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-befbef1d0e8c8ce04283808285c394f6">-Sí, sí, sí.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b466174dc5977ef41baa197c7b7f3884">-No preguntes- advirtió Nieto el mayor por lo bajo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ca744fe967221b702c7f1bec6f19fa81">-Jamás lo haría.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c778dadf0a6e94ef041f33e67e3bd1e0">Nieto el menor apagó el motor en un paraje en Chacabuco y el cambio de clima despertó a Moe Mont.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-786d6d09205d89115ea50b47d21a1936">-Llegamos- dijo Nieto el mayor.- Mont, arriba.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6db8d57f2702fcb2008b4bd237c37139">Bajaron. Nieto el menor acarició al cerdito y le advirtió sobre los peligros de huir. Entraron al boliche. No había nadie en las mesas. Apenas dos parroquianos en la barra. Nieto el menor pidió tres alpargatas y cerveza. Mientras esperaban, Moe Mont encendió un cigarrillo y dejó el atado en la mesa al alcance de los otros, que se sirvieron.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4c694f1763aadd75d3e4f860e7bca5c0">-¿Dónde está tu camiseta?- preguntó Nieto el menor mirando a Mont.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8548112298ac990e3943fb3677ecfcf6">Éste se aflojó la corbata y desabrochó el cuello para que asomaran las tiras blancas y verdes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7341fc94e29f46eac73ec542759c0af2">-Me vuelvo loco- dijo el menor como disculpándose.- De todas maneras, no sé cómo se te ocurre venir a ver a Sarmiento de traje.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b056724f9252de38d65f569cd3a7610b">-Es la única prenda que tengo. No se me despega.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6b8920ade7a9269205bf233fa5dbd9a5">-Hablemos del plan. La cosa es así, Mont: en lo mejor del partido, cuando estemos ganando por clara diferencia -porque hoy se gana- vamos a copar la barra de Sarmiento y a tomar el poder.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-26eebdb05f68b6c32baa085ea35f27dc">-Eso lo cambia todo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e5b6f45629e4d8f2dd0c0996dcbae421">Llegaron los sánguches y la cerveza y los tres se hicieron los otarios por un momento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-91a85b673bf6c038a7826b9c2ab03a15">-Sigo- dijo mientras Nieto el menor ya le entraba al matambre. Acá con mi hermano tenemos motivos para pensar que nosotros podríamos comandar mejor la facción. Llegar de otra manera a la gente, a los dirigentes, al plantel… Vos me entendés.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e2b691f690381c9d6489d0ee9ad3f308">-Esto es un espectáculo- intervino Nieto el menor con la boca llena.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7324b57d9d52a08d9af05bfca68e8113">Moe Mont admiraba el tamaño de la alpargata bien cargada cuando se animó a hablar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5ebe0fb745109035e076c7730189d292">-Me tendrían que haber avisado. No sé si quiero participar. Pensé que veníamos a ver a Sarmiento.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d5632da090ec5c8a8716ef715c753f3e">-Pero sí, hombre. A eso vinimos. A ver a Sarmiento. Y a tomar la barra- aclaró Nieto el mayor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8cee2bc8f2ac067cecc585fa22a914d0">-Me bajo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-72d57470c3a6770c9e54eb2faa2d64dd">-No me hagas esto, Mont. Nos la debés.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0eb37520d1e3862d2968b04e16b0b610">-Es cierto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5bdfa1f1265943be7c63727466802502">-Nos la debés, Moses- repitió Nieto el menor.- No seas chiquilín.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e5ffd4debc4631ecf719d478a0689a42">-Bueno- irrumpió el mayor.- Se hace. ¿Se hace?- interrogó al pianista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-71efc1e8f3657f6da1097aa83d0ca773">-Se hace.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3855b13572dc562be1d114fb8c9a739d">Los Nieto alzaron los jarros y esperaron a Moe Mont para brindar. Bebieron.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3ee59ab5dd6664d37183fde82f808519">-Voy a necesitar los detalles- dijo y se limpió la espuma con el dorso de la mano.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-94f0d83faadb7224925527d5c45a896b">-Cuando reanudemos el camino.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f15241b5ca2cebd1d2e5f0daa0c4f070">Moe Mont, resignado, comió mientras recitaba en arameo algo que los macanudos podrían haber confundido con un rezo. Cuando hubieron terminado, apuraron la cerveza y Nieto el mayor pagó. Su hermano dejó de propina una foto cuatro por cuatro con su mejor sonrisa. Nieto el menor sacó una manzana del bolsillo del vaquero y se la dio al cerdito. Ya en la cabina, el mayor le preguntó si tenía más.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-262249641229dd8f5fd7ad0380c7cab9">-¿Red o Granny?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-91369a46b122b51856a5e2ee14860865">-La que venga.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d874207b17723086043342ef3f014ee3">-Tengo banana también.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0341e453b580182434fdb91ed2a93992">-Dame algo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cdc1365541ad6b70f408c29d6c8c8882">-Tomá- dijo y le alcanzó un damasco que sacó del otro bolsillo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-11773e565eadb1d00ac49d8be5bc4b78">-Gracias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-eba348672587610083d2bd308562a081">-Moses, ¿querés fruta?</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8610cb0b41b17ae5202a4e98ec65af1a">-No.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-25d15f7d3edc624c95849d7fb4c14294">-Esperá, esperá.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0c5e7a57b0dea497bc1f957f6692464e">Nieto el menor estiró el brazo derecho hacia la pantorrilla y sacó de la media un puñado de quinotos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b69be97ba4446ae950b55dea7567e4c9">-Tomá, Moses. Naranjo enano. De la huerta de casa. Te volvés loco.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-58209bf423f53a4e570cd95f1a674bcc">-Gracias, Nieto. Qué dulce de tu parte.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-469e2dc31433f9969ac3d67f68971ef7">Mientras comían fruta y la camioneta avanzaba, Moe Mont recordaba la conversación que había mantenido con Enrique Lambert el poeta unos días atrás. Habían estado tomando cerveza en el patio de un bodegón y fumaban para aligerar la tristeza y un algo como el miedo a la desolación de andar vivos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-995f65130523d4d969bc9c0487ea70b8"><em>Decime, Lambert: si el universo -si tuviera que escribir la palabra, ¿debería usar mayúscula?-… Como gustares, es una cuestión de estilo, según qué quieras decir; a veces sí la escribo con mayúscula, a veces me siento tan nimio que siento que debería escribir toda palabra con mayúscula menos mi nombre; otras veces me guardo todo lo que existe en el bolsillo y soy una deidad, un numen… Un numen, qué lindo eso. Bueno, entonces, si el universo no tiene centro pero yo encontrara a alguien a quien me gustaría ubicar allí, vos me entendés… ¿Estás hablando de Dios o de una mujer? No me digas, sé a qué te referís… Gracias. Qué comprensivo estás hoy… Seguí, por favor… Bueno, si entonces no hay centro pero se me antojara un día crearlo, con un acorde, ponele, un acorde mayor, estridente, largo, cargado de tensión y comenzara desde ahí a nombrar, a dar vida, mecanismo, orden, si pusiera en ese centro a Dios o a la percanta y compusiera un universo nuevo desde ese centro nuevo… ¿Tu dios y la percanta están al mismo nivel? ¿O acaso decís así para los fines de que la conversación avance amena, solidaria? Como quiera que sea, te voy siguiendo… </em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e66bb7cd35b42ff07351e90e2d4b5d0d">En la concentración del pensamiento Moe Mont volvió a dormirse pero ello no le impidió continuar con la evocación. <em>Me gustaría comerme una estrella y deglutir un diamante, darle un nuevo orden al cosmos, regalarle a la persona que no me falta pero que tampoco está una armonía celeste, de cuerpos celestes, ¿me explico, Lambert? ¿Alguna vez has masticado una estrella? ¿Alguna vez… Es como hacerle el amor a la mujer que a uno lo hace sentir culpable por abandonarlo todo o por pensar en abandonarlo todo, lo que es verdaderamente importante se desvanece y se vuelve una carga, la vida es un obstáculo, todo es un compromiso irreductible y despreciable y uno empieza a sentir ese asco de sí mismo… El mundo está mal hecho, Lambert. Hay que hacer algo… Ese algo, que no sé qué es, a veces es un imposible y uno queda como inerme ante la inmensidad, ante la eternidad de la que alguna vez se mofó. Fumemos mejor, estás ya por despertar y les espera una tarde de fútbol más que prometedora. Ojalá -debo hallar otra palabra, maldita sea- pudiera yo acompañarlos pero tengo que encontrar un verso para cerrar un soneto que me tiene a mal traer… Reitero: el mundo está mal hecho…</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4a26c4f6b7587e79743298fec8f2ce7c">Moe Mont despertó con el grito de la hinchada de Sarmiento que, envalentonada, festejaba el primer gol recostado sobre las gradas envuelto en una bandera de verde con vivos blancos. Andaba confundido y sin saber a cuál plano ponerle el mote de vigilia -en realidad pensó la palabra “realidad”- y cuál el de sueño. Ya era de noche y las luces del estadio se habían prendido. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-64ef5c5d8c56cfe8556f74b3e9773ffd">La luna, en un cielo despejado y de cobre, sólo se estaba, como acostumbrada, casi llena, vaticinante. Lo primero que se le vino a la mente fue no tratar de averiguar de qué manera había llegado hasta allí. Los Nieto, para no mentirle, no le dirían nada. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2e6c3274f0e48d8553347a6acd605c90">Se puso de pie a la vez que se esforzaba por volver a la realidad del presente. Se abrazó con el tipo que tenía más a mano y también él gritó el gol. Buscó a los Nieto. Ni rastros. Siguió gritando y cantando. No se privó de lanzar algunos improperios contra el nueve de Boca Juniors que amenazaba la red de Sarmiento como un autómata. Quizás le hizo un gesto a lo Rattín pero no sé asegurarlo. A pesar de la ventaja, el equipo de Junín era asediado por el Xeneize y se le venía encima. Mont giró para tratar de hallar a sus compañeros. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-beb3972dcb78836d53f4ef2170127a00">Tardó unos minutos en divisarlos allá arriba, en la turba, discutiendo con los capos de la barra. Casi se lamentó de haberlos acompañado. Con los Nieto nunca se sabe. Las cosa suele desmadrarse si ellos están involucrados. ¿Cuáles serían los detalles del plan? Se había quedado dormido y evidentemente se los había perdido y ahora estaba en la tribuna de Sarmiento alentando al equipo que le ganaba a Boca 1-0. Hizo un esfuerzo por serenarse. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-aecdca7cadb221d65d2ff3b0f082dd03">En eso estaba cuando el extremo derecho del club de la ribera desbordó y llegando casi a la línea inventó un centro que le juro no se podía y mandó la pelota con rosca al punto penal para que el centrodelantero la agarrara de un frentazo límpido y la mandara a guardar. Nada que hacer para el guardameta. El banco de Boca explotó de júbilo, el de Junín reventó de rabia, la gente se volvió loca y Mont, instintivamente, buscó a los Nieto allá arriba, otra vez. El mayor le había metido una mano gruesa en la jeta al capo de la barra y ya lo tomaban por la espalda tres hinchas que eran inmensos y poco amigables; otro se le venía con un palo para romperle la cabeza. Nieto el menor se había fabricado un paréntesis para pelar un caramelo masticable cuando sintió el gol de Boca y automáticamente lo gritó. Tiró el caramelo a medio desenvolver al diablo y gritó más y se quitó la camiseta de Sarmiento para mostrar debajo la azul y oro. Su hermano se zafó de los gorilas e hizo lo propio. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f59e4aacb5ffaee8657901234b4faa8c">Cuando Moe Mont contempló la escena como un fresco en movimiento supo que pensar no era una buena opción. Los Nieto le buscaron los ojos desde lo alto con una sonrisa, seguían festejando el gol de Boca. El mayor ya tenía un corte en la ceja y casi no podía pisar con el talón derecho. Mont los vio bajar estrepitosamente y a los saltos. Una avalancha. Sintió que había que hacer algo y lo hizo. Encendió un cigarrillo con parsimonia como si el tiempo transcurriera más lentamente. Podía verlo todo a otro discurrir, como un numen. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-07e12e25f3c7d737242ebee0ee2c560c">Echó el humo. Respiró hondo. Con una mano barrió el aire y las luces del estadio se apagaron. Pasados unos instantes, la claridad de la luna alumbró lo suficiente como para el beso o el escape. Los Nieto corrían: dos manchas azul y oro perseguidas por hordas blanquiverdes. Cuando le pasaron cerca, el mayor le gritó que los siguiera hacia la camioneta. Los tres se metieron al campo del Eva Perón. La gente empezó a ingresar también. La policía no daba abasto. El cuarto árbitro hacía la banda en calzoncillos sabe Dios por qué razón. Fue un desastre. Cruzaron el césped hacia las gradas de enfrente, vacías. Antes de desaparecer, Moe Mont se detuvo, envuelto en la bandera de Sarmiento, miró al cielo, alzó la mano y se guardó la luna en el bolsillo del saco. Ahora sí, la oscuridad total les permitió salir.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-57bca9188941a49987423ed1de2c54ec">Subieron a los tumbos a la camioneta y Nieto el menor la puso en marcha, cruzó el brazo a través de la ventanilla trasera de la cabina para comprobar que el cerdito seguía vivo en la caja y salió arando.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2c6a129b4f86c51e1ec769d7a15a70e6">-Devolveme la luna, Moses, que no tengo luces.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0f69d277a2f36356f174eca34f19b06e">-Momento- dijo mientras moldeaba el satélite con las manos como si lo acariciara, como si sobara a un cachorro neonato que no respira- No es tan fácil.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5b7a6c44c6bd9dc08e26edea1ddc18bf">-¡Cómo que no es tan fácil! ¿Qué querés decir? ¡Necesito luz!</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-055655b67e20642a41925956d64aa8f9">-Necesitamos luz, Mont- intervino Nieto el mayor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a25218c96f551e831d1e98662b8981f3">-Dame un ratito. Vos seguí- dijo y continuó abstraído en la ceremonia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-ab037196af27b0911756b1da69d91e0f">Agarraron un pozo y soportaron el cimbronazo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-255f83b7316d71f6636d060821463e47">-¡Moses!- gritó Nieto el menor consciente de que los estaban siguiendo aunque no se viera nada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c186dac4cd0db8dedd929d17f9c4fd1e">Moe Mont pareció dar los toques finales, se acercó la diminuta luna a la boca y le exhaló un suspiro que fue un hálito. Puso el satélite en su lugar, encendió un cigarrillo y se arrellanó en la butaca.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2e8155bf1e6cdfbf0970cf25ccb7fa4b">-Gracias, Moses- dijo Nieto el menor, enojado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9eaeb549cbfe935079983b1be6a9c6a3">Mont, con los ojos cerrados, sintiéndose ya seguro, sentenció:</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b5faf896c46f0db2468fc6df85989d87">-La luna es caprichosa en Junín.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="696" height="436" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/07/image-2.png" alt="" class="wp-image-2327" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/07/image-2.png 696w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/07/image-2-300x188.png 300w" sizes="auto, (max-width: 696px) 100vw, 696px" /></figure>
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		<title>#LosNuestros: ¿Y ahora qué?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Apr 2024 20:08:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Historias Mínimas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Sexto capítulo de una serie de notas donde repasamos a algunos de los equipos más icónicos de la historia del fútbol argentino.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Guido Ramos (<a href="http://twitter.com/julioarguelles_">@julioarguelles_</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-cf46a59b35afce996bc3d74df3a32c74">En las anteriores entregas de esta serie de notas detallamos el funcionamiento y la importancia de muchos de los cuadros más famosos de nuestra rica historia futbolística. Fueron equipos que marcaron a fuego la identidad de cada uno de los clubes y que contribuyeron a un bien mayor, el prestigio del fútbol argentino y mundial. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-68f615a769e3e295c25967e387334cfa">Ahora bien, tratamos de seguir un ordenamiento cronológico en estas notas porque siempre la historia se debe contar desde el inicio y hacia el final, pero cuando tratamos de seguir con el relato que dejó la última nota (River 1947) nos vemos en la situación en la que no encontramos un equipo que llene los caracteres necesarios para publicar una. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-50d1a66bdda51f6c99f79aeb23202216"><strong>Esto no se debe a que no “haya” grandes equipos en los siguientes años, claro que hubo, pero ninguno tuvo el impacto e importancia suficientes. No hay que olvidar que nos estamos refiriendo a una época posterior a la huelga de 1948 y el éxodo masivo de futbolistas. </strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a7a4156c38b69340b1a24ab393e57feb">Con eso en la cabeza se resolvió publicar una nota que englobe todo ese tramo de la historia que de otra forma quedaría injustamente borrado de la historia por nuestra serie. Así que lo que haremos será ir repasar a los equipos que merecen una mención.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a4f376b76c8dc0d92da5862731ec078b">La Academia de Bravo y Méndez</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-b1d0c4ebd5835fbaed3a3e5652ea74f5">El primero de los notables fue el Racing “de Cereijo”. El equipo de Avellaneda, dirigido por Guillermo Stábile, mezclaba la elegancia, el talento y la calidad de jugadores como Méndez o Bravo con la fuerza y la lucha de Dellacha o Boyé. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-0e07afe6fdbd668aad3f37c78a0bf41c">Ya lucían su flamante estadio Presidente Perón cuando lograron el primer tricampeonato de la era profesional del fútbol argentino, con la adición del campeonato de 1948 que, según el ministro de hacienda Dr. Ramón Cereijo, les “robó la huelga de futbolistas profesionales”. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-d6f9e9e33b0dcce64e8f9b1a522ee1ea"><strong>Más allá de si ese Racing era “Sportivo Cereijo” o no, o de si tuvo la famosa “cancha inclinada” a su favor, es indudable que fuera un señor equipo.</strong> Una verdadera selección del fútbol argentino: De Huracán compró a Salvini, Llamil Simes y al extraordinario Norberto «Tucho» Méndez; De Rosario Central llegó “El Maestro”, Rubén Bravo, un exquisito número 9. Procedente de Ferro, “El Rey Petiso”, Ernesto Gutiérrez, un gran volante; Y en el fondo un “fullback” de Quilmes, el famoso Pedro Dellacha. En 1950 desde Colombia llegó Mario Boyé, “El Atómico”.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="488" height="334" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image.png" alt="" class="wp-image-2005" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image.png 488w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-300x205.png 300w" sizes="auto, (max-width: 488px) 100vw, 488px" /><figcaption class="wp-element-caption">Taponazo de Boyé y a otra cosa. Así se dio la final del campeonato 1951.</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-562ee39c5490c83be7e905df948dbfe5">Con ellos Racing fue campeón en 1949, 1950 y 1951. Esta última fue tras una apasionante definición frente a Banfield, que tenía sus grandes figuras en el eje medio Eliseo Mouriño y en sus goleadores Gustavo Albella y Nicolás Moreno.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7b53d92401c696075e276f7e846ca459">La re-edición de River</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1bdbcba021339d7493016415437b8ac0">Después de aquellas memorables campañas de Racing empezó el dominio de River Plate. Se extendería ampliamente desde 1952 hasta 1957, con la solitaria irrupción de Boca en 1954. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1527dc123dba561fdd2b97c3e5c23983">Tenían un equipo genial: <strong>el gran Amadeo Carrizo ya brillaba en su condición de arquero-jugador</strong> y en el fondo estaba un gran exquisito que sembraba el nerviosismo entre los hinchas rivales y los propios. Se llamaba Alfredo Pérez y le decían “El Gallego”. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-a58f946ffc21dd6974d36205202146d8">Pero la nota de color la dan los de arriba. Estamos hablando de la afamada “Maquinita”. Para traer el juego desde el fondo tenían a Eliseo Prado, una figura espigada que se multiplicaba en la cancha y llegaba hasta el fondo (tanto es así que terminó como goleador de River en 1953). </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6bc071158dae82b97e32127a743f7a36">El otro que bajaba era el wing izquierdo, Félix Loustau, sobreviviente de La Máquina. Más arriba se ubicaban tres extraordinarios delanteros: Santiago Vernazza, un wing goleador famoso por su potente disparo, y <strong>la dupla Walter Gómez-Labruna, que levantó las mejores paredes del fútbol argentino. </strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-e63926c07836f7171a8fbf20d3d918a2">Walter Gómez venía de Uruguay, era un petisito con un pique corto electrizante y una gambeta en espacios reducidos solo comparable con la de Maradona. Fue un genio. El ya conocido Labruna seguía brillando con luz propia y lo haría hasta el final de su campaña.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="424" height="282" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-1.png" alt="" class="wp-image-2006" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-1.png 424w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-1-300x200.png 300w" sizes="auto, (max-width: 424px) 100vw, 424px" /><figcaption class="wp-element-caption">Vernazza, Prado, Walter Gómez, Labruna y Loustau. Bordaron más que nadie el escudo de campeón en la camiseta de River.</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22e6a418ef45304bee73339b13548489">Más adelante llegarían varios nombres para renovar las energías. Los más resonantes fueron dos pibes, el Beto Menéndez y Enrique Omar Sívori. Se sumó también una versión mejorada de Pipo Rossi que volvía al país luego del éxodo de 1949.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Escoltas y rompe-hegemonías</h2>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-81e5c80514d53ce9cbedaec6bc36107f">En el primero de los campeonatos logrados, el de 1952, el subcampeón fue Racing. Para 1953 otros dos clubes se subieron a la lucha: Independiente con su delantera internacional (Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz jugaban juntos en la selección argentina), y Vélez de la mano de Juan José Ferraro.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="303" height="314" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-2.png" alt="" class="wp-image-2007" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-2.png 303w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-2-289x300.png 289w" sizes="auto, (max-width: 303px) 100vw, 303px" /><figcaption class="wp-element-caption">Arriba están Micheli y Cruz. Abajo, Cecconato, Lacasia y Grillo.</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-72577c9fe9e970138c9659fbd2c8d070"><strong>En 1954 el campeón fue Boca con una defensa férrea</strong>: Lombardo marcando la punta derecha, Edwards por la izquierda y Colman en el centro. Cuando tenían la pelota la mandaban “Fuerte, alta y desviada” o se la pasaban a Musimessi para sacarla “más fuerte, más alta y más desviada”. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-268178ddf6eec9e218e9e4787d32f04c">En el medio seguía estando Pescia con toda su vitalidad y a su lado se ubicaba el señorial Eliseo Mouriño, el mismo del Banfield ’51. Arriba jugaba “Pepino” Borello, un “señor-Gol”. Con ellos y una hinchada romperrécords detrás, Boca rompió con una sequía de 10 años sin campeonar.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="371" height="301" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-3.png" alt="" class="wp-image-2008" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-3.png 371w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/04/image-3-300x243.png 300w" sizes="auto, (max-width: 371px) 100vw, 371px" /><figcaption class="wp-element-caption">La vuelta olímpica tiene un intruso. En el centro de la foto, tremolando su boina al viento, está Severino Varela.</figcaption></figure>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7727b3b7e43c03681b101bec1344e2a9">El último de sus grandes competidores fue Lanús. Los granates fueron la gran revelación de 1956. Destacándose especialmente lo que se llamaba “la línea media”: Daponte, “El Nene” Guidi y José Nazionale, aunque desde hacía quince años que los mediocampos tenían solo dos integrantes. A ellos se les sumaban otros jugadores de gran categoría como el arquero Álvarez Vega, el back Ángel Beltrán o unos jóvenes Ramos Delgado y Alfredo “El Tanque” Rojas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5f0fd0bd92c77463472b610b47e72957">Luego del gran éxito de River en 1957, Sívori fue vendido y La Maquinita se desarmó. <strong>Al año siguiente el estrepitoso fracaso del Mundial de Suecia dio un golpe psicológico al fútbol argentino.</strong> Una etapa terminaba en el fútbol argentino y comenzaba otra, la del obscurantismo. Guillermo Stábile sentenció “La era del fútbol artístico y bonito ha terminado. El futuro pertenece a los equipos duros con facultades físicas superiores.” Sus presagios fueron correctos.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><strong><em>Este artículo pertenece a la serie de notas #LosNuestros, que se publicará durante los siguientes martes en la web de La Pelota Siempre Al 10.</em></strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/historias-minimas/losnuestros-pa-que-bailen-los-contrarios/">Pa’ que bailen los contrarios</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/destacado/losnuestros-invencible-de-avellaneda/">Invencibles de Avellaneda</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/historias-minimas/losnuestros-feos-sucios-y-malos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Feos, sucios y malos</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/historias-minimas/losnuestros-al-colon/">¡Al Colón!</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/historias-minimas/futbol-a-220-v/">Fútbol a 220 V</a></strong></li>



<li><strong>¿Y ahora qué?</strong></li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://lapelotasiempreal10.com/historias-minimas/losnuestros-y-ahora-que/">#LosNuestros: ¿Y ahora qué?</a> se publicó primero en <a href="https://lapelotasiempreal10.com">La Pelota Siempre al 10</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>#LosNuestros: Feos, sucios y malos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 12 Mar 2024 20:32:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacado]]></category>
		<category><![CDATA[Historias Mínimas]]></category>
		<category><![CDATA[Lo Último]]></category>
		<category><![CDATA[Boca]]></category>
		<category><![CDATA[Garassini]]></category>
		<category><![CDATA[Lazzatti]]></category>
		<category><![CDATA[Severino Varela]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tercer capítulo de una serie de notas donde repasaremos a algunos de los equipos más icónicos de la historia del fútbol argentino.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right"><strong>Por Guido Ramos (<a href="http://twitter.com/julioarguelles_">@julioarguelles_</a>)</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8650bc88f69496def5fdedbb7bb5c2f1">Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau jugaron juntos 18 partidos con la camiseta de River. 1 en 1942, 6 en 1943, 6 en 1944 y 5 en 1946. Se da esta curiosa paradoja en la que la formación más renombrada fue la que menos jugó. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c9e5446ae6278cdad13255f0b68fd186">Pero lo realmente paradójico es que en los años que más partidos jugaron no salieron campeones, sino que salieron segundos. El equipo más importante de la historia del fútbol argentino no salió campeón cuando jugó con sus mejores hombres. Y no perdieron de cualquier forma y contra cualquier rival. Fue contra Boca ¡Boca! ¡y qué Boca! Ese fue el Boca más ‘Boca’ de todos. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6fe4d55c44e3177ff392a956c94f3f25">Un equipo serio que doblegó a La Máquina con los goles del famoso Severino Varela. <strong>Esos eran hombres de piedra que dejaron para siempre una identidad azul y oro: contundencia, garra, bravura. Era una Máquina ‘a la boquense’ que respondió como ningún otro equipo lo que la hinchada pedía.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-786ac29ff0096c294b23b2c287ff1737">A diferencia del equipo de River, ¡Boca no tenía técnico! Cuando se reunían a preparar los partidos, el central derecho hablaba de la defensa, el eje medio hablaba de la organización de la mitad de la cancha y el nueve hablaba del ataque, la ‘camarilla’ organizaba el equipo. Alfredo Garassini era el que salía a la cancha con el buzo de entrenador, pero “Garassa” nada tenía que ver con la táctica de ese equipo, era más bien un animador.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-eb74b41daff82b50f1b4011e43cff5a0">El gran mérito de este equipo fue ganar uno de los campeonatos más competitivos de la historia de nuestro fútbol, al tal punto que el 4°, Huracán, terminó a tan solo seis puntos del 14°, Banfield. El campeonato de 1943 tuvo una definición apasionante, cabeza a cabeza, entre La Máquina de River y Boca definiéndose en la última fecha.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-822ad3b958246ed2f6454cd9ff0c7890">La temporada siguiente tuvo menos suspenso en su desarrollo. Boca no cedió terreno en ningún momento y desde el superclásico de la fecha 20 River nunca pudo acortar la distancia. El cuadro azul y oro tuvo la delantera más goleadora con 82 goles (14 más que River) y la valla menos batida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-bd045fd62dd2a552d6126395d2eb214f">El equipo tuvo un 11 titular inamovible que quedaría en la memoria de todo el pueblo boquense.<strong> Para darse una idea, en 1983 una encuesta para elegir el equipo histórico de Boca puesto por puesto terminó con siete integrantes del equipo del 43/44 como titulares y otros dos como inmediatos suplentes.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f712e812791b19797b89b1517d837d67">Boca, desde que Oscar Tarrío había pasado como técnico, ya empleaba la defensa en M. En el arco un antepasado del estilo de Fillol, Claudio Vacca, el hombre que nunca estaba vencido. Quizás el mejor arquero del momento. Un HOMBRE del arco, al igual que Sebastián Gualco. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5e57d385e18f7b7ddf0fe3e6466198f6">Sobre él la línea de 3. Carlos Sosa (acaso el mejor 4 de la historia del club) marcaba al wing izquierdo, pero “Lucho” era más que eso, era el defensor más técnicamente dotado de todo el país y su mayor aporte lo hacía en el ataque con sus tiros de media distancia y sus precisos centros. Marcando al delantero centro estaba “Perico” Marante, toda una figura en la historia de Boca: 259 partidos en 15 años de campaña. Alto, fuerte y recio para la marca. Típico central boquense de la estirpe de los Schiavi o Bermúdez. Tirado a su izquierda Víctor Valussi era otro gran valor, un rubio que pegaba con mucha fe.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-c587b1ce5c845bf1ff5250e35a80d8e1">La línea media estaba conformada por Ernesto Lazzatti y Natalio Pescia. <strong>De Lazzatti podemos acordar que era el mejor cinco de ese primer lustro del ’40, para discutirlo con Perucca. Típico ‘centrojás’ argentino: alto, elegante y de buen pie. </strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8bacd26e9d97f9e645d2c22cc0451890">En cambio, Pescia era el encargado de correr lo que Lazzatti y Sosa no corrían. Fue el Leoncito de la hinchada por ese trabajo incansable, ese despliegue, esa entrega. Pescia era un petiso, casi completamente pelado a sus cortos 21 años, quizás no muy estético con la pelota en los pies (para ser buenos y no decir que era malo) y que iba con sus medias bajas de acá para allá. Así se mantuvo en la primera de Boca y en la Selección argentina durante 15 años.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-54c1f1dab823d615834850a0f2f58cbf">Dos wines en el ataque: Boyé y Mariano Sánchez. El primero era un grandote que se adueñó de los gritos de gol de la hinchada xeneize por casi 10 años. Alto, fuerte, con un ‘shot’ potentísimo en su pierna derecha y que saltaba a cabecear como el mejor. Mariano Sánchez es quizá el menos conocido del equipo, pero fue un gran complemento para el ala izquierda con sus veloces cortadas o sus centros a rastrón.</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-de632c448cb21b9921a82150340333b4">Luego, lo que entonces se llamaba ‘terceto central’, el 8, el 9 y el 10. <strong>Boca hacía uso de lo que se dio a conocer como ‘diagonal ofensiva’ que consistía en bajar bastante al número 8 y un poco menos al 9 para que el espacio lo aproveche el inside izquierdo</strong> (esta misma táctica la usaba River con Moreno, Pedernera y Labruna, Racing con Méndez, Bravo y Simes o San Lorenzo con Farro, Pontoni y Martino).</p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-809bd5eeaf47d6a91fc1580949115a7a">El número 8 era Pio Corcuera, un excelente peón, un luchador y encima goleador (hizo 97 tantos en Boca). El falso 9 era Piraña Sarlanga, un exquisito del fútbol. Se definió como “un esqueleto gordo”, pesaba poco más de 60 kilos midiendo 1,80. Pero la figura del equipo (no me refiero al mejor jugador) era Severino Varela. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-259c987353ef8038c28924b5729d7d8f">El Gallego había llegado con 30 años y con una larga carrera en Uruguay y en la selección charrúa, era el máximo goleador del sudamericano cuando llegó al club. Era un petisito que jugaba con boina e iba adelante como loco. Medio ‘lagunero’, de esos que no aparecen por un rato, pero después se roban el mérito de todo el partido. Era un buen gambeteador, tenía buen tiro, cabezazo y mucha viveza. </p>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-f99fed4a2237a502b7bcfb0ed95f8b8d">Había un secreto en su boina; le había confeccionado un refuerzo de cuero puesto de tal forma que la pelota salía disparada casi sin esfuerzo. El 26 de septiembre de 1943 alrededor de 80.000 personas fueron testigo del poder secreto de aquella boina con la que Severino, en unos pocos minutos (solo los que necesitaba) terminó con la hegemonía de River que todos suponían duraría hasta el final de la década. Quedaría grabado en la eternidad por el relato radial de Fioravanti: “¡Tira Sosa! Saltan varios jugadores y entre ellos, como un fantasma ¡Varela surge aplicando uno de sus cabezazos a la pelota!”</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="358" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/03/image-8.png" alt="" class="wp-image-1962" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/03/image-8.png 589w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2024/03/image-8-300x182.png 300w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /><figcaption class="wp-element-caption">La fotografía mil veces reproducida: Severino Varela salta en “palomita” entre la muchedumbre para darle el gran golpe psicológico a La Máquina.</figcaption></figure>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p class="has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5abfc875fb5402ec7a924ac70ba19f0d"><strong><em>Este artículo pertenece a la serie de notas #LosNuestros, que se publicará durante los siguientes martes en la web de La Pelota Siempre Al 10.</em></strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/historias-minimas/losnuestros-pa-que-bailen-los-contrarios/">Pa’ que bailen los contrarios</a></strong></li>



<li><strong><a href="https://lapelotasiempreal10.com/destacado/losnuestros-invencible-de-avellaneda/">Invencibles de Avellaneda</a></strong></li>



<li><strong>Feos, sucios y malos</strong></li>
</ul>
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		<title>Con el hombre en el centro</title>
		<link>https://lapelotasiempreal10.com/lo-ultimo/con-el-hombre-en-el-centro/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[La Pelota Siempre al 10]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 Dec 2023 17:01:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historias Mínimas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Rosario Central vuelve a una final importante y no hubiera sido posible sin Miguel Ángel Russo. ¿Cuál es la narrativa detrás del éxito?</p>
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<p class="has-text-align-right"><strong>Por Pablo Matías González (<a href="http://twitter.com/@kamikazedicromo" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@kamikazedicromo</a>)</strong></p>



<p>El partido promedia los 70 minutos, Jorge Broun frustra una y otra vez las aproximaciones de los dirigidos por Miguel Ángel Russo. El director técnico va y viene de la zona demarcada, esconde sobre la quijada la característica sonrisa publicitaria hasta que sucede el milagro. Carlos Tévez, desde afuera del área, clava un auténtico golazo que deja a <em>Fatura </em>semi erguido, amargado. Mira hacia el banco en busca de consuelo, mientras Diego Armando Maradona luce resignado. Boca le ganó a Gimnasia.</p>



<p>Tres años después, el círculo se cierra sobre <em>Fatura </em>y <em>Miguelo</em>. El guardameta, con las rodillas flexionadas, mira a la pelota elevarse majestuosamente mientras Manuel Lanzini sostiene la mirada incrédula. Las cámaras, por esas casualidades, apuntan a Russo: otra vez mira a Fatura, otra vez está contento y emerge la sonrisa impoluta. El círculo se cierra, precioso. Rosario Central le ganó a River.</p>



<p>Hombre de definiciones simples, los latiguillos de sus órdenes o conclusiones engrosan los tapes que año a año se difunden por la TV y redes sociales. “Un poquito ma’” y “son momentos, son decisiones” podrían englobar teorías futbolísticas sobre qué definen en el universo de Miguel. </p>



<p>Acaso la sencillez con la que resolvía en su posición de mediocampista central cuando jugaba en Estudiantes de La Plata y se formaba en la filosofía más maravillosa: el bilardismo. Cómo no iba a ser DT si jugaba con Alejandro Sabella, José Daniel Ponce y Marcelo Trobbiani. Épocas del 5 en el eje, para ordenar, quitar y salir. Poner, siempre, un poquito ma’.</p>



<p>Así como el pasado vive en el presente o en palabras de Karl Marx «la historia se repite», ha formado a varios en su posición y ha apostado por jóvenes talentos. Allí está Agustín Toledo en el eje central, como pieza fundamental del Canalla que el sábado pasado le ganó a River. Más atrás en el tiempo Éver Banega. Más acá, Alan Varela que hoy es sensación en el Porto. Russo apuesta entre experimentados y pibes con ambición. En ese sentido, esta versión del Canalla le calza al pelo.</p>



<p>El hombre, sin embargo, no vive sólo de ordenar las posiciones que conoce. Están los casos de Eduardo Coudet y Agustín Sández. A Chacho lo convirtió en el killer mañoso que recordamos hoy, un hombre histriónico con goles bonitos a raudales. Si bien ha anotado en el superclásico, el gol que le hizo a Newell’s Old Boys desde afuera del área queda para la vitrina. </p>



<p>Aquél clásico del año 97 consagró a Russo y Coudet como ídolos, Sergio Goycochea puede dar fe que vió nacer dos criaturas en esa fatídica tarde. Luego que los jugadores de la Lepra sean descalificados por contar con seis jugadores en cancha, Miguel salió por el centro del campo a dar su veredicto: está claro lo que pasó, todo esto lo vio la gente.</p>



<p>En el caso del lateral Agustín Sández, Russo lo rescató de Boca. El jugador pasaba un mal momento, había sido relegado a la Reserva y acumulaba errores que habían costado caro al Xeneize. Miguel ya lo conocía de su período en Boca, así que lo empoderó: hoy Sández es pieza central en el equipo que el sábado disputará la final por Copa de la Liga. </p>



<p>El pasado sábado, mientras se agolpaba el turismo en las principales ciudades para aprovechar el único feriado previo a la debacle, Miguel Ángel Russo repetía la coreografía. Torso medio erguido y el tranco veloz. Tiempo atrás, en un partido de Boca posterior a la obtención de la Libertadores, fue a protestar un fallo arbitral. En el último encuentro entre el Xeneize y Central, hizo lo propio mientras se jugaba el segundo tiempo. En ambos casos, las hinchadas gritaban: «Ruuuusso, Ruuuusso». Son decisiones, con el hombre en el centro.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="815" height="899" src="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/12/GA9Jj4KXUAEjHfD-1.jpg" alt="" class="wp-image-1698" style="width:425px;height:auto" srcset="https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/12/GA9Jj4KXUAEjHfD-1.jpg 815w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/12/GA9Jj4KXUAEjHfD-1-272x300.jpg 272w, https://lapelotasiempreal10.com/wp-content/uploads/2023/12/GA9Jj4KXUAEjHfD-1-768x847.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 815px) 100vw, 815px" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto: Twitter (@dataref_ar)</figcaption></figure>
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