Por Rocío Gorozo (@RGorozo)
“Hay un adulto jugando a la guerra como niño rico sin educación (…) Nunca pisa la tierra que quema, nunca paga su destrucción. Manda bombas por berrinche y le llaman decisión. No es carácter, es violencia; no es poder, es corrupción”. Así canta Ximena Castro en su canción Manos Blancas, dedicada claramente a Donald Trump.
En su cruzada para controlar los recursos energéticos ajenos, el mandamás estadounidense primero ordenó el bombardeo a Venezuela y el aprisionamiento de Nicolás Maduro. Ahora, en complicidad con Israel, se lanzaron contra objetivos militares y gubernamentales iraníes, asesinando a su líder supremo Alí Jamenei; en respuesta, el país asiático atacó bases estadounidenses en Medio Oriente, incluyendo las ubicadas en Doha.
A raíz de ello la liga qatarí suspendió indefinidamente sus partidos, de modo tal que este jueves se hará una reunión entre CONMEBOL y UEFA para definir cuándo y (especialmente dónde) se disputará la Finalíssima, aunque persisten las dudas sobre los amistosos Argentina vs. Qatar y España vs. Egipto. Las opciones que se barajan son Madrid, Londres, Nueva York o Nueva Jersey. El Hard Rock Stadium no será opción por recibir el Miami Open de tenis.
Lamentablemente, no sorprendería que el enfrentamiento entre los últimos campeones de América y Europa ocurra en territorio norteamericano. Como así tampoco hay indicios de mudar la sede de la Copa del Mundo, a pesar de la chance de que Irán se retire (o sea expulsado), los debates dentro de Alemania y España en torno a un posible boicot o del antecedente de las sanciones impuestas a Rusia en su momento por haber invadido Ucrania.
Miles de hinchas alrededor del mundo también están preocupados por las duras medidas represivas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), motivo de fuertes protestas en repudio. «El dinero es un esclavo increíble y un pésimo amo», decía el empresario Daymond John. De ahí el apoyo a Trump por parte de Gianni Infantino, presidente de la FIFA.
En el medio está la banca de figuras como Mauricio Pochettino, DT del propio seleccionado estadounidense, que expresó ser capaces de ganar la cita mundialista pues “el sueño americano está ahí” (frase maldita si las hay). Asimismo Cristiano Ronaldo demostró su admiración y posó junto a él, y hoy una comitiva del Inter Miami fue a la Casa Blanca a ser condecorada por ser campeones de la MLS. Como era de esperarse, Trump aprovechó la ocasión para coronar su creciente acercamiento al fútbol dándole la mano a Messi ante el aplauso de todo el plantel.
Sabemos que, históricamente, el deporte ha sido utilizado como “opio del pueblo”: Italia 1934, los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, Argentina 1978; incluso Qatar 2022 se desarrolló en el marco de una monarquía despótica que empleaba mano de obra esclava extranjera. La pelota parece que se mancha, la comunidad internacional está en alerta, los medios hablan de una Tercera Guerra, pero “el show debe continuar”… ¿no?
